El regalo inocente que casi los arruina en WWE

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09-07-2025
Descubrimos la historia de cuando un regalo inocente de Edge y Christian provocó que tuvieran que enfrentar a la infame Corte de Luchadores de la WWE.

La Corte de Luchadores (Wrestlers’ Court) era una tradición no oficial en los vestidores de WWE que funcionaba como una forma de «justicia interna» entre los propios luchadores. Se usaba para resolver conflictos o malentendidos entre talentos, como actitudes arrogantes, «romper el kayfabe», favoritismos o simplemente “faltar el respeto a los compañeros”. Había un juez, que podía ser un veterano respetado como The Undertaker, un fiscal, como el también poderoso JBL, un «acusado», posibles «testigos» y un «veredicto» que se daba frente a gran parte del roster antes de pasar al castigo, que bien podía ser una broma, algo simbólico, o llegar al punto de arruinar la carrera del «

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culpable«.

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► El regalo inocente que casi arruina sus carreras

Hace unas semanas publicamos un video en el canal de YouTube de Súper Luchas contando que Muhammad Hassan tuvo que enfrentar a la Corte de Luchadores por una broma relacionada con Eddie Guerrero y Kurt Angle. En esta ocasión, descubrimos cuando tuvieron que hacerlo Edge y Christian, quienes entonces aún no eran uno de los mejores equipos de todos los tiempos ni mucho menos miembros del Salón de la Fama como lo son en la actualidad. Ambos, que en el presente se desenvuelven en AEW, lo contaron en su momento en su Pod of Awesomeness.

Edge: “Recibí (como regalo de un fan durante un evento de firma de autógrafos)

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una figura de Flash y se la di a Brian (Gewirtz, entonces escritor de la empresa) porque asumí, por sus camisetas, que era fan. Le dije: ‘La tengo, no la quiero. Me gusta Flash, pero soy más de Thor y Daredevil’. Se la di a Brian. Bob Holly lo vio y ¡la siguiente cosa que sé es que estamos yendo a la Corte de Luchadores! (risas)”.

Gewirtz: “Sí, me diste una figura de Flash. Eso es indiscutible. Pero el gran rumor era que, cuando estábamos en Nassau, Long Island, donde crecí, mi madre los invitó a ustedes dos a mi casa de la infancia (y comimos) sopa de matzá.”

Christian: “Circulaba ese rumor de que fuimos a casa de tus padres y que tuvimos un gran banquete.”

Gewirtz: “Lo cual habría sido encantador, pero no pasó. Pero eso enfureció a mucha gente. Ustedes estaban intentando comprarme para tomar el camino fácil, ese fue el tema.”

Christian: “Recibimos un aviso anónimo de alguien cuyo nombre no quiero decir aquí para no incriminarlo. Lo llamaremos ‘Burt Angel’. Nos llamó entre ciudades. Dijo: ‘No recibieron esta llamada de mí. Mañana van a la Corte de Luchadores.’ Preguntamos, ‘¿Por qué?’ —

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‘Eh, por lamerle las botas a los escritores’. Dijimos, ‘Ok…’ —‘Solo quería avisarles, pero esta llamada no existió. Me tengo que ir’, y colgó (risas).”

Gewirtz: “Para que lo entiendan, la Corte de Luchadores es una tradición de autogestión del vestidor con todo el roster presente. No solo los luchadores, también agentes y árbitros. Y yo no sabía eso. Me dijeron que era ‘un rito de paso; habrá pizza y cerveza’. Literalmente llevé una caja de pizza y un six-pack de cerveza, pensando que sería algo pequeño. Pero entro y hay más de 100 personas allí.”

Christian: “Como nos avisaron, lo hablamos en el auto y decidimos darle la vuelta. Era arriesgado, pero optamos por hacer un libro, ya que muchos luchadores estaban sacando libros en ese entonces. Conseguimos un libro cualquiera, se lo llevamos a Richie (Posner), que hacía los props, y le pedimos que le pusiera nuestra foto y que el título dijera: ‘Edge y Christian: Cómo Lamer Botas, Nuestro Camino a la Cima’.”

Edge: “Con una foto nuestra con unas sonrisas de oreja a oreja.”

Christian: “Hicimos un discurso en el que aceptábamos que nos habían catalogado como ‘lamebotas’ y no íbamos a negarlo. Presentamos el libro y dijimos: ‘Hay muchos lamebotas en este roster, así que tomaremos la culpa por todos.’ Luego dijimos: ‘Muchos han recibido contratos editoriales. Probablemente deberíamos avisarles desde ya…’ y revelamos el libro.

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La sala estalló en carcajadas. Bob Holly tenía lágrimas de tanto reír. Steve Blackman se reía. Triple H vino y dijo: ‘Chicos, esa fue la mejor defensa que he visto en mi vida’”.

Gewirtz: “Ustedes dos fueron geniales, pero si recuerdan, los tres estábamos ahí arriba. Ustedes la rompieron. Fue como ese dibujo animado de Bugs Bunny y el Pato Lucas donde Bugs recibe ovaciones y Lucas solo grillos. Yo dije: ‘Al menos digan bien mi apellido’, intentando bromear con JBL como fiscal. Pero nada. Solo más enojo. Todos los elogios eran para Adam y Jay. Yo intenté decir, ‘Yo también aprendí la lección’ y fue: ‘¡No, tú no!’ Tanto, tanto enojo. Stone Cold se fue a la mitad, ya había visto suficiente. Pat Patterson entró justo cuando Austin se iba y no entendía el contexto. Solo dijo: ‘Ese pequeño bastardo cambió el final de los combates’”.

Edge: “Eso solo avivó más todo. Creo que fue una de las últimas Cortes de Luchadores porque mostramos cómo darle la vuelta a algo ridículo y absurdo simplemente yendo con la corriente.”

Gewirtz: “Sí, fue una clase de ‘cómo’ y ‘cómo no’ manejar la Corte de Luchadores…”

Christian: “…Y ambos enfoques se mostraron ese día.”

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