Ilja Dragunov retiene ante Axiom en su reto abierto por el Campeonato de los Estados Unidos
La tradición de los retos abiertos de Ilja Dragunov por el Campeonato de los Estados Unidos nos regaló otra joya semanal. En esta ocasión, el campeón no eligió al retador por su ranking o su historial, sino por su carácter. Tras una petición poco amable de Tommaso Ciampa entre bastidores, Dragunov decidió premiar la deportividad y el respeto, otorgando la oportunidad al enmascarado español, Axiom.
La lucha, que curiosamente no contó con entradas televisadas para darle más tiempo al combate, fue un derroche de intensidad desde el primer segundo. El encuentro comenzó como una cátedra de lucha técnica, con un intercambio de llaves y contras que demostró el inmenso nivel de ambos atletas.
► Momentos clave
Sin embargo, la elegancia inicial pronto dio paso a la brutalidad característica del ruso, quien conectó un lariat devastador que retumbó en el arena, seguido de una patada frontal al rostro de Axiom que marcó un punto de inflexión. El español, lejos de amedrentarse, respondió con la astucia y la velocidad que le definen, intentando un triángulo a la cabeza que puso en serios aprietos al campeón.
Dragunov descargó su poder con un raquetazo al pecho que dejó sin aliento a los espectadores, mientras que Axiom replicó con una ráfaga de patadas y raquetazos propios, llevando la contienda más allá de lo que muchos habían anticipado.
El momento de la victoria pareció llegar para el retador cuando, tras un DDT espectacular desde la tercera cuerda, Axiom consiguió una cuenta de dos que arrancó los «This is Awesome!» del público. Con el ímpetu a su favor, el español aplicó su Spanish Fly, pero el instinto de campeón de Dragunov surgió en el momento crítico. Esquivando el remate final de Axiom, Ilja contraatacó con su letal Torpedo Moscow para sellar la victoria y retener su preciado título.
► ¿Y ahora qué?
Ilja Dragunov sigue siendo Campeón de los Estados Unidos, pero Axiom salió de la lucha con el crédito de haber estado a un solo movimiento de arrebatarle el cetro al más feroz de los competidores.