WrestleMania 33: Lo que quiere internet no es lo que quiere la gente
Si usted está leyendo esto, oficialmente hace parte de la Internet Wrestling Community o IWC. También quien escribe hace parte de esta comunidad y lo mismo ocurre con los demás lectores y columnistas de SÚPER LUCHAS y de los distintos portales de lucha libre. Esta es una comunidad que tiene fuertes opiniones, que debate constantemente, que critica el producto y que NO representa a la audiencia de WWE.
Probablemente esta no será una columna de opinión popular, pero a puertas de WrestleMania 33, es necesario hacerla. En realidad, esta columna ni siquiera refleja el punto de vista del autor, sino que presenta algunos puntos importantes sobre la drástica diferencia entre los favoritos de internet y los elegidos de WWE.
Sin ir más lejos, veamos el poster oficial de WrestleMania 33, lanzado esta semana:
Al igual que como ocurrió con la promoción del Royal Rumble 2017, el primer plano está ocupado por Goldberg, Brock Lesnar y The Undertaker, seguidos de cerca por Roman Reigns, John Cena y Triple H. No hace falta más que leer las secciones de comentarios para saber que ellos (con excepción del Deadman) no son muy queridos por la IWC.
¿Y dónde quedaron los favoritos de los lectores? Bray Wyatt y Chris Jericho están en una esquina; AJ Styles y Kevin Owens, hasta hace poco campeones, casi al último en la fila; Alexa Bliss, la nueva villana favorita, aún más atrás; y Cesaro, Sami Zayn y Samoa Joe ni siquiera aparecen. Por supuesto, nada de esto es casual.
En realidad, y a pesar de que muchas veces no sea la decisión más popular, la elección de las principales figuras no es puro capricho de Vince McMahon, sino que es producto de lo que las masas quieren ver. Y, como se señaló en el primer párrafo, las masas no son aquellos que están en internet.
No quiere decir que ustedes (o nosotros) estén equivocados. Se trata de que la IWC ha creado un nicho donde, en términos generales, se comparte una opinión similar. Mientras tanto, el resto de los aficionados se queda sin voz en la red, pero ese conjunto es la verdadera mayoría, aunque no sea tan escuchada.
En sentido meramente luchístico, los argumentos de la IWC son válidos y generalmente informados. Los «favoritos de internet» que mencioné atrás ciertamente son unos maestros en el ring y una lucha de ellos es sinónimo de calidad. Sin embargo, WWE, y particularmente WrestleMania, no se trata de lucha libre, sino de espectáculo.
Desde las apariciones de Mr. T, Muhammad Ali, Liberace y Cindy Lauper en su primera edición, el objetivo de WrestleMania ha sido crear grandes momentos. Por supuesto, esto no es excluyente con la calidad en el ring, pero si alguno debe primar, prima el espectáculo.
En su temporada más importante del año, WWE necesita capturar al aficionado casual, a ese que no le importan NXT ni 205, mucho menos NJPW o PWG. Son ellos quienes aumentan los números de la compañía de camino al magno evento, pues sólo se acercan a ella por estas fechas. Para asegurar su estadía, deben ofrecerles algo que no verán en ninguna otra parte.
Las apariencias comunes de Sami Zayn o Cesaro no cumplen este objetivo, son hombres como Goldberg, Brock Lesnar o Braun Strowman quienes atrapan al televidente desprevenido con su formidable apariencia, es por eso que son ellos quienes están a la cabeza del cartel.
No son pocos los miembros de la IWC que consideran esto injusto, y en parte tienen razón, sin embargo, esa es sólo una cara de la moneda. La presencia de estos titanes hace que
Este sistema no siempre funciona, pues necesita emparejamientos efectivos. Algunos logran compartir tarima con los titanes mediáticos, pero otros se quedan fuera, como es el caso de Cesaro, que no consiguen acercarse a los grandes reflectores. Ellos, desde esta perspectiva, son los más afectados.
Volviendo a Nakamura, el japonés nos conduce a otro punto respecto al cartel de WrestleMania. Antes de que se concretaran las luchas para el evento, algunos aspiraban a verlo enfrentar a AJ Styles, tal como lo había hecho en Wrestle Kingdom Estos aficionados terminaron decepcionados al saber que Shane McMahon sería su rival. Sin embargo, no hay mejor vitrina para el Phenomenal One que enfrentarse al apellido más famoso de la industria. Con un oponente tan bien recordado por la Attitude Era, AJ Styles recibirá la atención que no tendría ante un nombre virtualmente desconocido en los Estados Unidos, sin importar la calidad del encuentro.
Para entretener a su amplio público, WWE debe ofrecer un diverso cartel que satisfaga a todos los gustos. La lucha mixta de parejas está planeada para un sector específico, lo mismo ocurre con Jericho vs. Owens, el encuentro de cruceros o Reigns vs. Undertaker. Cada una de estas luchas tiene la capacidad de convencer a un potencial comprador de adquirir el PPV o suscribirse a WWE Network.
Y, en este sentido, ningún encuentro ofrece mayor atractivo que Goldberg vs. Brock Lesnar. A quién no le suene los nombres de AJ Styles, Bray Wyatt o Kevin Owens, de seguro conoce a estos dos bien sea por UFC, el cine o sus recuerdos de WCW. Salvo The Rock y John Cena, no hay dos figuras más mediáticas para el gran público en este momento.
Por su parte, quienes siguen a WWE pueden molestarse, pero no se perderán el mayor evento del año aunque su estelar no les agrade, esa porción del público está prácticamente asegurada. Aunque sea para criticar, estarán atentos a lo que ocurra, y si no les gusta WrestleMania, seguramente Raw y SmackDown los compensarán con Shinsuke Nakamura, The Revival, Asuka y toda la lista de sorpresas que podrían ocurrir en la semana más agitada de la industria.
Si usted, miembro de la IWC, no está satisfecho con el cartel de WrestleMania, recuerde que hay un gran público al cual entretener, el cual no piensa igual que usted ni tiene sus mismos gustos. Recuerde que el objetivo principal de este gran evento es el entretenimiento y que de seguro varias de las luchas lo entretendrán. Recuerde que más adelante habrá tiempo para los combates de cinco estrellas. Por ahora, diviértase y disfrute de la gran fiesta del deporte espectáculo.