Vince McMahon, ¡da un paso al costado!

Anuncio
09-08-2018
Hace años que las quejas de aficionados frustrados frente al producto de WWE hicieron de la petición de que Vince McMahon dé un paso al costado un cliché, a veces exponiendo argumentos convincentes sobre la mesa y a menudo como mero motivo para darse el lujo de criticar por el simple hecho de hacerlo, enumerando

Hace años que las quejas de aficionados frustrados frente al producto de WWE hicieron de la petición de que Vince McMahon dé un paso al costado un cliché, a veces exponiendo argumentos convincentes sobre la mesa y a menudo como mero motivo para darse el lujo de criticar por el simple hecho de hacerlo, enumerando puntos débiles sin sentido. Bueno, he aquí una crítica personal que seguramente despierte debate, pero que al fin y al cabo es una opinión formada.

No puedo culpar a aquellos que piensen que no tengo la mejor de las opiniones sobre el Chairman cuando pongo el titular que puse y con el hincapié casi agresivo con que lo puse. Pero sepan que esa lejos está de ser mi percepción sobre él. McMahon es un revolucionario y un genio, no lo cuestiono ni soy quien para hacerlo, y creo que por décadas lo ha dejado en claro. De hecho, así lo apunté anteriormente, por si no lo recuerdan:

Anuncio

Dicho sea eso, tampoco hay que ser un experto para notar que el trabajo creativo —y pongo todo el énfasis del mundo en esta palabra—que éste ha estado haciendo no sólo este año ni tampoco el anterior, sino ya hace mucho, mucho tiempo, es simplemente nefasto. Y la pena es que no siempre fue así, y que el legendario promotor (descripción que le queda chica, lo sé) tiene capacidad de sobra para demostrar que puede estar a la altura de su reputación.

Por supuesto, nunca se hará un trabajo a la suma perfección; no hay forma de complacer a todos, y menos en un mundo tan exigente como el nuestro. Pero, y este es un gran pero, ya se ha llegado a la instancia en que estamos tan habituados a lo aburrido y repetitivo que generalmente resultan esas cinco horas semanales de WWE frente al televisor que ya lo hemos naturalizado y aceptado.

Y no nos engañemos con las típicas «los creativos no saben lo que hacen» o «entre veinte no hacen uno», despegando al mandamás de toda responsabilidad por ser quien es, cuando es bien sabido que lo que vemos

Anuncio
en cada Raw, en cada SmackDown y en cada PPV pasa bajo su filtro, y tampoco es que se quede cruzado de brazos en esas reuniones esperando por que lluevan las ideas; él es el que más «aporta» en la discusión.

Vince McMahon (junto a Triple H) en la Gorilla Position supervisando un show de WWE

Entre sus miles de manías que él solo se fija, ya es histórica esa de que cambia los guiones a cada rato. Lo que uno no entiende, o seré yo, es a qué se debe tanta corrección, si lo que vemos todas las semanas es prácticamente lo mismo que la anterior. Y no sabemos si reír o llorar cuando digo, con razón, que durante las épocas doradas como la segunda mitad de los 80, la segunda mitad de los 90 o los 2000, el equipo creativo consistía en una mesa chica de tres o cuatro individuos.

Anuncio
Comparemos los resultados de ese entonces con los de ahora, cuando en promedio se supera a la docena de colaboradores.

Y después está la otra, «¿qué sabes tú que no sepa Vince McMahon?». Cierto, hay factores que escapan de nuestro conocimiento y bajo ningún criterio creo saber ni la mitad de lo que sabe él, pero hay cuestiones que saltan a la simple vista. Y entre nosotros pasa mucho que, al vernos como «meros» aficionados, tendemos a ningunear nuestros pensamientos. No olvidemos que eso de ser aficionados nos permite saber lo que queremos ver.

Lo que nos lleva a otro punto: los caprichos McMahonescos.

Vince tiene sus preferencias y eso está bien. No le gustan los luchadores pequeños y sólo los impulsa hasta cierto punto, pero es una cosa totalmente diferente cuando ese favoritismo raya casi lo obsesivo y se encarga de disminuir el estatus de sus potenciales estrellas con el fin de no opacar a sus escogidos: WWE es la única empresa o promoción de lucha libre en auto-exterminar a los suyos, algo inédito por donde se lo vea.

Anuncio

Talentos de NXT han sido desaprovechados de manera vergonzosa —basta echar una mirada a la última camada en ascender—, siendo derrotados rápidamente y/o marginados de los shows, algo muy común en el panorama actual. Y mucho de esto sucede porque de esos veinte guionistas, McMahon suele contratar a escritores de Hollywood, que poco y nada entienden del negocio.

Juguemos por un segundo a ser los creativos y díganme, ¿varía esto de lo que vemos cada semana en nuestras pantallas?:


Segmento/promo inicial de intercambio donde se determina el estelar y el combate que irá a continuación;
Combate individual;
Segmento tras bambalinas, con muchas probabilidades de que contenga algún que otro chiste para infantes;
Combate individual o lucha por parejas en la que, si se busca separar a una de las parejas involucradas, un integrante golpea accidentalmente al otro y éste se enoja con él;

Anuncio

Combate irrelevante de féminas (porque el control general de las mujeres está por los suelos);
Lucha individual entre miembro de un equipo contra miembro de otro equipo;
Combate individual que termina en descalificación por la intervención de un tercero;
Combate por parejas entre los rudos que atacaron al chico bueno ante el mismo chico bueno y su colega que salió al salvo, anunciado por el Gerente General;
Estelar.

Básicamente, segmento más, segmento menos, en eso consiste la programación de WWE en 2018. Basta cambiar el orden y los involucrados y, voilà, trabajo cumplido.

En la WWE actual falta sentido en las historias, creatividad… entretenimiento.

Atrás quedaron los tiempos en que no se sabía qué se sacaría de la galera en cada oportunidad, donde

Anuncio
las historias tenían un seguimiento y sentido y el entretenimiento no era un adorno en «WWE». Sí había mucha variación y creatividad. Hoy, cada vez hay menos Superestrellas estelares, y esto se debe a que el protagonismo recae entre muy pocos. A su vez, esto conduce a rivalidades predecibles y luchas repetitivas. La acción está en su mejor momento y hay que reconocerlo, pero no es suficiente.

AJ Styles o Daniel Bryan son dos grandes ejemplos de gladiadores que no cumplen con el look requerido para llegar a la cima, pese a ser muy buenos técnicamente, tener el respaldo del Universo WWE y mover muchas mercadería. Nunca estelarizan nada. Bryan cerró un WrestleMania a lo grande, y por las siguientes semanas aparecía en segmentos de relleno en Raw. Lo mismo con AJ, que tiene el Campeonato WWE, pero que rara vez encabeza PPVs. Inevitablemente, el título también sale perjudicado.

No me extenderé en la politiquería porque es un tema aparte que, supongo, ha de estar en toda compañía multimillonaria. No puedo emitir palabra acerca de la parte económica, porque soy el ignorante número uno (y estoy seguro de que McMahon hace un gran trabajo en esta área, ganando más dinero que nunca a pesar de su mayoritariamente mediocre producto).

Anuncio

De izquierda a derecha, Vince McMahon, Stephanie McMahon y Triple H / ©WWE

Que hay shows entretenidos, los hay, pero hoy es más sorprendente encontrar episodios buenos que malos o irrelevantes. Puedes dejar de mirar por un mes y al regresar no te habrás perdido de nada. Y cuando «bajamos» la mirada, vemos a un equipo de NXT, liderado por Triple H, que sabe manejar brillantemente a los suyos. «Las ligas menores». Y uno se alegra por el futuro y no del presente.

Sinceramente, espero que Vince McMahon me calle la boca mañana mismo. Pero si no lo hizo en la última década, ¿por qué habría de tener esperanzas ahora? Para nuestra desgracia, está muy cómodo tomando la vía fácil.

¿Qué opinan de los puntos expuestos? ¿Están de acuerdo? ¿Creen que Vince McMahon debe dar un paso al costado en el área creativa? ¿Debe tomar Triple H su puesto? Dejen sus opiniones en la caja de comentarios.

Anuncio

Sigue leyendo