Más sobre la posición de las Superestrellas con Crown Jewel
La polémica sobre Crown Jewel está dando a paso a una de las pocas ocasiones en que WWE está siendo puesta en jaque (aunque aún resista como puede). Sin duda, se trata de uno de los asuntos más candentes del año, al punto de que senadores y medios de los Estados Unidos les respiran en la nuca para hacer lo debido.
La cuestión es que de romper el contrato, la compañía se toparía con una demanda que, de acuerdo a Dave Meltzer, se aproximaría a los billones de dólares y que, contrario a lo que se estimaba, destrozaría cualquier esperanza de alcanzar el récord histórico financiero que dejaría los acuerdos televisivos que entrarán en funcionamiento a partir de 2019.
Una situación bastante similar hizo que UFC rompiera lazos con el gobierno de Arabia Saudita por estos días. Según The Hollywood Reporter, la empresa madre de la grande de las artes marciales mixtas (Endeavor Content) se bajó del contrato que tenían con los árabes y se desligó de los 400 millones de dólares que habían acordado.
En el reporte se hace mención a que otras marcas como AMC, Imax y la misma WWE todavía siguen asociados con el reino árabe, asimismo repudiando la decisión de continuar haciendo negocios (cuando todas son empresas multimillonarias).
Entre los innumerables dolores de cabeza con los que están lidiando los altos mandos de WWE en estos momentos está el hecho de que el talento no está demasiado contento con viajar para el show del 2 de noviembre. Algo parecido ya venía de suceder con la imposibilidad de incluir a las mujeres en el PPV de abril, pero, de acuerdo a Ryan Satin de Pro Wrestling Sheet, en esta oportunidad la moral aun está más baja:
https://twitter.com/ryansatin/status/1051901705346998272
«Puedo confirmarlo: se me ha dicho lo mismo (respecto a la frustración de las Superestrellas WWE) por mucha gente en la compañía, que es lo que estuve diciendo durante la semana».
https://twitter.com/ryansatin/status/1051545882452094976
«La moral previa al WWE Greatest Royal Rumble era MUY diferente en comparación con la del próximo evento Crown Jewel de Arabia Saudita. Pareciera que esta situación sobre el presunto asesinato de Jamal Khashoggi y cómo terminó el último viaje tiene a la gente muy asustada».
, la opinión de los gladiadores poco importa en esta historia. A menos que se involucren nombres de mucho peso o se cree un sindicato, las posibilidades de que sus sensaciones sean tomadas en cuenta son remotas. Y para ser realistas, que se haga un sindicato es incluso más improbable que el evento se cancele.Aunque según vienen reportando medios como Sports Illustrated o el propio Satin, pocos o nadie se ha animado a expresarle sus pensamientos a los oficiales por miedo a perder su trabajo o su lugar en el cartel. Y no es para menos; los ánimos de la administración ya han de estar suficientemente caldeados para todavía más presión.