Estamos tal vez ante el mejor momento de la historia para ser luchador profesional. Pero a la vez, tal coyuntura va en contra de los intereses de WWE. La compañía se ha propuesto aunar a la mayor cantidad de talento posible para desarmar a cualquier viso de competencia. Aunque esto la lleve a acumular competidores cual cromos que después guarda en un cajón. Y lógicamente, llega el momento en que la situación se hace insostenible para algunos, como viene sucediendo durante los últimos meses. Y para ponerles a ustedes lectores un poco en situación, les traigo un breve compendio de las Superestrellas que buscan salir de WWE a día de hoy.

► Las Superestrellas que quieren dejar WWE


Harper supone el nombre de los incluidos en esta nota que más tiempo lleva descontento con su estatus. En abril, desveló que había solicitado la rescisión de su contrato con McMahonlandia, que estaba previsto que terminase este mes, pero que se extendió seis meses debido a una lesión sufrida en el verano de 2018. Y sumándole a que la coyuntura no es propicia, las formas poco gustaron a sus empleadores, que por ahora han decidido que Harper tendrá que permanecer bajos sus dominios hasta mayo del año que viene. Si no sufre otro percance, claro.

Un caso no tan flagrante como el de Harper, pues pese a no portar título alguno desde que fichó por WWE, Kanellis tuvo bastante exposición televisiva antes de solicitar su liberación el 14 de octubre; hecho que llevó a que se cancelara la historia del embarazo de su esposa Maria. Todo, tras firmar ambos un nuevo contrato (presumiblemente por tres años más) en julio bastante jugoso, que pareció que acallaría las quejas del ex-ROH.

Superestrellas que quieren dejar WWE
WWE

Hace una semana, el azteca siguió los pasos de Harper y Kanellis… obteniendo de momento la misma respuesta que estos. Y en un principio apuntamos a que su contrato concluye en 2020, pero Dave Meltzer reportó la semana pasada que 2022 es la fecha de expiración de dicho acuerdo. Al parecer, el veterano pretende recalar en Combate Américas por su amistad con Alberto el Patrón, pero queda en al aire todavía saber si obtendrá lo que demanda.

Un caso distinto a los anteriores, pues el también llamado ACH no busca técnicamente su rescisión, sino su despido. Una camiseta de marras tiene la culpa, cuando el gladiador acusó a sus empleadores de presentar un diseño racista sin su consentimiento. Y por si no quedaba clara su postura, el jueves apareció en un vídeo clamando que WWE puede meterse dicha camiseta por donde hacen de vientre, a modo de renuncia.

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