En las dos anteriores entregas hemos analizado como se llegó al último programa de WCW Nitro, y como, al mismo tiempo terminaba la vida de la empresa que estuvo a punto de mandar a la quiebra a la WWF. Aquí concluimos con la segunda parte de ese histórico evento.

Recordando el episodio final de WCW Monday Nitro (Parte II)

4─ Campeonato Mundial de Parejas WCW
Sean O’Haire y Chuck Palumbo (c) vs. Lance Storm y Mike Awesome.

A pesar del talento de Lance Storm y la increíble agilidad que Mike Awesome tenía para su corpulencia, la lucha se volvió un clásico encuentro patriotiquero desde que los canadienses salieron con su himno nacional. La lucha fue de ida y vuelta, sin mucho que dejar para los anales deportivos. Al final, Palumbo logra resbalarse de Awesome, quien preparaba una Awesome Bomb, pateó a éste y le dio el relevo a su compañero. O’Haire aplica su SeanTon y la lucha terminó reteniendo los titulares.

En Raw, las cosas no parecían tener ninguna repercusión, pues salvo las viñetas de burla para los luchadores (a todos los que menciona alguna vez fueron alguna vez empleados de Vince, quizá por eso la confianza), no se transmite mucho más del último Nitro, y el curso de sus historias es el normal, a una semana de realizarse WrestleMania X-Seven.

5─ Lucha de tatuaje
Bam Bam Bigelow vs. Shawn Stasiak (con Stacey Keibler)

En un atisbo de las «brillantes» ideas que hundieron a WCW Nitro perduraron hasta en la última noche, así, Shane McMahon dejó que sucediera una «lucha de tatuaje» donde si Stasiak perdía sería tatuado por el muy tatuado Bigelow. La lucha, o el intento de la misma es una completa mofa: Stasiak es aplastado por Bigelow, quien busca altura y conecta su conocido tope sobre la piltrafa. Stacey jala el pie del réferi para que la cuenta no llegue a tres. Bigelow, molesto, aplica su Greetings from Asbury Park, pero cuando va a cubrirlo para la cuenta, Stacey jala el pie de Stasiak. Bigelow discute y es sorprendido por el rompecuellos de Stasiak, evitando el tatuaje.

Tras bambalinas de Raw, Vince, junto a Steven Reagal se sigue mofando de la empresa caída en desgracia.

Diamond Dallas Page aparece en los vestidores de Nitro para agradecer a todos los aficionados de WCW por permitirle vivir su sueño.

«¿Se acabó ese sueño? No lo creo. Creo que ahora, es hora de llevarlo a otro nivel. ¡BAM!»

DDP era uno de los pocos gladiadores de WCW que tenía claridad de su futuro. Después de entablar una negociación secreta había firmado un contrato con la WWF para empezar después de WrestleMania, pero sólo la gente muy allegada a Vince y DDP sabían de esto. Page lo recordó así:

«No estaba tan preocupado como otras personas. WWE me contactó bastante antes, así que supe que tenía un trabajo. Sin embargo, no quería hablar de eso cuando muchas otras personas no estaban seguras. El gran problema para mí fueron los chicos detrás del escenario, los chicos de la tripulación que habían estado con nosotros 20 años. Eran tipos trabajadores y talentosos que no habían hecho nada para causar nuestros problemas. ¿Qué les iba a pasar?»

En pantalla se pasa un clip mostrando la grandeza de WCW con momentos increíbles de Sting, Lex Luger, Kevin Nash, Ric Flair, DDP, Dusty Rhodes, Bill Goldberg, Roddy Piper, Vader, Jeff Jarrett, The Giant, Ron Simmons, Dory Funk Jr., Terry Funk, Lou Thesz, Ronnie Garvin, The Great Muta, Bret Hart, Sid, Hulk Hogan, Barry Windham, Booker T y Scott Steiner, para rematar con una frase demoledora del narrador de la empresa, Tony Schiavone: «Los campeones nunca mueren».

6─ Campeonato Mundial de Parejas de Peso Crucero WCW
Elix Skipper y Kid Romero (c) vs. Rey Misterio Jr. y Billy Kidman.

La última lucha titular de la velada estuvo encabezada por Rey Misterio y Kidman enfrentándose a los monarcas de parejas en los pesos cruceros, Elix Skipper y Kid Romero. La lucha fue trepidante, Skipper aplicó su «Jugada del día» a Misterio, pero justo a tiempo Kidman rompió la cuenta y le propinó su Kid Krushed para finalizar la lucha y llevarse el mérito de ser los últimos luchadores coronados en el WCW Nitro. Dichos títulos no pasarían a WWF y se quedarían en las vitrinas de ambos gladiadores.

7─ Ric Flair vs. Sting

La rivalidad que duró prácticamente tres lustros era la cereza en el pastel para la WCW. Los dos hombres sobre los que se había fortalecido la empresa estaban una vez más frente a frente, y en un estupendo encuentro que Sting terminó por ganar con su clásico Scorpion Deathlock.

Al final, Sting levantó al rival caído, al eterno enemigo, al impresionante veterano que ayudó a llevarlo al límite en cada encuentro que tuvieron, y al alzarle la mano, ambos se fundieron en un abrazo fraterno.

Aunque, como hemos visto, Vince McMahon quiso hacer polvo el legado de WCW durante su última transmisión, fue él mismo quien pidió expresamente a Shane McMahon de programar como evento estelar de la velada a las dos leyendas máximas de WCW Nitro: Sting vs. Flair en la lucha final de la historia de la compañía. Flair había sido intervenido quirúrgicamente después del PPV Greed una semana antes, por lo que no estaba en óptimas condiciones para luchar (esa es la razón por la que por única ocasión en toda su carrera lucha con una camiseta), pero Shane fue a verlo el domingo previo y a convencerlo para tomar la lucha.

Ric Flair, quién había dado la cara en el tremendo discurso del principio del programa, en realidad tenía sentimientos encontrados, así lo hizo saber después:

“Me alegré. Debimos cerrar un año antes. Nos habíamos convertido en una burla, nos habíamos convertido en el hazmerreír. Los chicos de la WWE se estaban riendo de nosotros. Fue una pesadilla vergonzosa para cualquiera que haya tenido éxito en nuestro negocio. Fue terrible. Estaba emocionalmente molesto por las personas que habían trabajado allí durante años, como la gente de producción y los luchadores que perdían sus empleos. Cuando hay dos entidades y se convierte en una, el mercado se vuelve mucho más pequeño. Todos recibían un mes de indemnización por cada año que habían estado allí, por lo que a un hombre que estuvo allí durante diez años solo se le pagaría por un año de indemnización. Ciento cincuenta personas fueron despedidas en un día… algunos lo lograron y otros no. A nadie le importó una mier**, fue muy triste y muy insensible».

En una entrevista que concedió al Charlotte Observer dos días antes del evento, Flair manifestaba ese sentimiento ambiguo cuando declaró:

«De alguna manera siempre pensamos que funcionaría, es increíble (el cierre). Siempre pensé que sería parte de TBS”, y sobre Vince McMahon comentó: “Creo que podría hacerlo volar nuevamente. Él ha sido genial conmigo personalmente. Ha hecho cosas milagrosas con la lucha libre «.

Sting estaba seguro que él no iba a quedarse en la empresa Vince, aunque no por algún veto o porque McMahon no quisiera al luchador histórico, sino por decisión del propio gladiador de la cara pintada:

«Cuando Vince McMahon compró WCW, estaba listo para salir de todos modos. En realidad era el chico más feliz del mundo. No porque WCW hubiera cerrado, sino porque necesitaba estar lejos de la lucha libre. Pasé algunas cosas personales bastante grandes en los meses previos, así que en realidad fue un alivio para mí. Porque entonces podría concentrarme en mi matrimonio, concentrarme en mi familia, ser un esposo, ser un padre. Podría tratar de recuperar mucho terreno perdido. Pero era una espada de doble filo. Porque la lucha libre, después de todos esos años simplemente se fue. Un día en Panama City luché mi último encuentro contra Ric Flair y luego todo terminó. Estaba enloqueciendo un poco, pensando, ¿qué voy a hacer ahora?»

Mientras esto pasaba, Vince McMahon hacía tiempo para ingresar al ring de Raw y anunciar el cierre definitivo de su competidor. La lucha entre Sting y Flair aún no terminaba así que pidió que Lilian Garcia lo volviera a presentar cuando terminó.

Vince se mofó de que aunque era un hecho la compra, el contrato no está firmado aún, pues quería que el propio Ted Turner le llevara los papeles a la ya inmediata WrestleMania X-Seven. Además lo invitaba a ver como masacraba a su hijo en dicho evento, así como él había masacrado a WCW. Cambiando un poco de ritmo Vince consultó a su afición qué es lo que debía de hacer con la empresa. Sugirió que quizá lo devolvería, pues él sí sabía como hacer que las cosas funcionen. «¿A quién dejaría en la nueva WCW?» pregunta a los aficionados y comienza a soltar nombres: Hogan, Luger, Booker T, Bagwell, Steiner, Sting y Goldberg.

También dice que prefirió quedarse en Cleveland que volar a la rivera sureña para evitarle la pena a todos los fans de Monday Nitro de decirles: ¡Están despedidos!

Declaró también que así como enterró a WCW enterrará a cualquier otro que quiera competir con él.

Pero la música de la Corporación suena, Vince está fuera de sí. Sabe que Shane, su hijo ingrato, lo encarará.

Shane no aparece en Cleveland, sino en Panama City. Shane resume la situación: tenía razón Vince en eso de que el acuerdo no estaba cerrado con WCW, pero ya lo está. Y sí decía McMahon, pero tenía el nombre de Shane antes.

¡Shane era el nuevo dueño de WCW!

¿Qué pasó con la decisión de Shane de madrugar a su padre y comprar WCW? ¿Cuál fue el destino de todos los involucrados en la compra? ¿En qué deparó el legado de WCW? Pronto hablaremos de las consecuencias.

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