Killer Kross, quien fuera conocido como Karrion Kross durante su etapa en WWE, habló sobre el rol de Triple H como Chief Content Officer de WWE. Según Kross, a pesar de su posición, Triple H no tiene el control total sobre las historias y la programación de los eventos semanales y los PLE.
► «Triple H no puede tomar todas las decisiones»

Estas declaraciones de Kross se dieron en The Ariel Helwani Show. Kross, quien fue despedido junto a su esposa Scarlett Bordeaux en 2021, pero regresó en 2022 cuando Triple H asumió el control creativo, opina que la situación ha cambiado con la llegada de nuevos tomadores de decisiones.
«Si tuviera que adivinar, diría que hay personas que toman las decisiones y él tiene que hacer lo que puede con base a lo que quieren que se transmita en televisión y en los PLE. Eso es solo mi suposición, pero me estoy basando en el reconocimiento de patrones».
Kross explicó que, cuando falla la continuidad —algo que nota especialmente la audiencia de la Generación Z—, se rompe la suspensión de la incredulidad. Añadió que el estilo de Triple H solía alinearse con lo que el público quería ver, pero ahora percibe interferencias externas:
«No creo que sea él. Él tiene sus propios patrones que pienso que estaban alineados con lo que la audiencia quería ver, y hablo como alguien que trabajó para él. Sabía cuándo podía tomar todas sus decisiones y tenía una idea de cuándo no podía. Para mí, esto parece una situación en la que no puede tomar todas las decisiones. Y no lo digo de manera irrespetuosa».
Kross y Scarlett dejaron WWE en agosto de 2025 al expirar sus contratos y decidieron no renovar. Actualmente, Kross compite en MLW, donde es Campeón Mundial de Peso Completo.
Kross ha mencionado en otras entrevistas que no ha tenido contacto con Triple H desde su salida, algo que le afectó, aunque valora su relación pasada.
Poco antes de dejar WWE, Kross logró generar gran interés gracias a sus promos, y esto se reflejó en reacciones del público (como los cánticos «We Want Kross»). Sin embargo, no se le dio el empuje lógico que merecía.