El 21 de junio de 2016, WWE anunció una noticia tremendamente sorprendente al suspender a Roman Reigns durante 30 días por una infracción de la política de bienestar de la compañía. La sanción fue efectiva de manera inmediata y supuso la primera violación del programa por parte del entonces «Gran Perro».
► El anuncio oficial de WWE
WWE publicó un comunicado muy breve en su página web:
«WWE ha suspendido a Joe Anoa’i (Roman Reigns) durante 30 días con efecto inmediato por su primera violación de la política de bienestar de la compañía«.
La empresa nunca reveló públicamente cuál fue la sustancia o el motivo concreto que provocó la sanción. La información oficial se limitó a confirmar que se trataba de una infracción de la Wellness Policy.
► La reacción de Roman Reigns
Poco después del anuncio, Roman Reigns publicó un mensaje en redes sociales asumiendo la responsabilidad por lo ocurrido.
I apologize to my family, friends and fans for my mistake in violating WWE’s wellness policy. No excuses. I own it.
— Roman Reigns (@WWERomanReigns) June 21, 2016
«Pido disculpas a mi familia, amigos y a mis fanáticos por mi error al incumplir la política de bienestar de WWE. No tengo excusas. Me lo merezco«.
► Un momento complicado para WWE
La suspensión llegó en un momento especialmente delicado. Roman Reigns acababa de protagonizar WrestleMania 32 meses antes y era la principal figura de WWE durante el inicio de la denominada «Nueva Era».

Además, la sanción obligó a modificar varios planes creativos de cara a Battleground 2016 y a la inminente separación de marcas que WWE relanzaría pocas semanas después.
A pesar de la suspensión, la empresa mantuvo a Reigns anunciado para el combate estelar de Battleground frente a Dean Ambrose y Seth Rollins una vez cumpliera la sanción. Ambrose salió como Campeón WWE.

► El impacto en la carrera de Roman Reigns
Aunque la noticia generó una gran controversia en su momento, la suspensión no frenó la trayectoria de Roman Reigns a largo plazo. Como hoy podemos comprobar.
Tras regresar a la programación en julio de 2016, el samoano continuó ocupando un papel protagonista en WWE y acabaría convirtiéndose en una de las mayores estrellas de la historia moderna de la compañía.
En septiembre del mismo año, durante Clash Of Champions 2016, Reigns ganó el Campeonato de Estados Unidos.

Años después iniciaría su histórica etapa como líder de The Bloodline y campeón mundial durante más de 1.300 días.