WrestleMania es el mayor escenario de la lucha libre y el evento que más fanáticos miran alrededor del mundo…… y precisamente por eso, cuando algo falla, se nota más que nunca. Porque no todos los combates pueden ser históricos. Algunos, como los que recordamos a continuación, sirven para tener presente que incluso en el escaparate más grande… también hay noches en las que WWE no acierta. No nos enteras, aunque también se ha dado al caso, sino momentos, luchas, que pueden considerarse algunas de las peores que se vieron en «La Vitrina de los Inmortales».
The Undertaker vs Giant Gonzalez (WrestleMania IX)
WWE intentó vender esto como un combate entre monstruos… pero fue todo lo contrario, más bien un combate monstruoso. Giant González tenía limitaciones enormes dentro del ring, lo que dejó a The Undertaker sin margen para construir nada fluido. El propio Enterrador se ha quejado en varias ocasiones de lo difícil que fue para él trabajar con González. El final con cloroformo y descalificación terminó de hundirlo. Sin ritmo, sin historia y sin resolución clara, es uno de los ejemplos más evidentes de cómo una idea llamativa puede fracasar completamente en ejecución.
Brock Lesnar vs Goldberg (WrestleMania 20 y WrestleMania 33)
Sobre el papel, Brock Lesnar contra Goldberg era un combate imperdible. En la práctica, fue un desastre incómodo. El público sabía que ambos abandonarían WWE tras el evento y eso eliminó cualquier emoción, quedando únicamente el enfado de los fanáticos. El ritmo fue lento, la química inexistente y la sensación general fue de desconexión total. Ni siquiera la presencia de Steve Austin como árbitro especial logró salvar una lcuha que pasó a la historia por lo que no debía ser.
Y no fue el único mano a mano entre los dos íconos en el gran evento que salió de la peor manera. Cuando ambos se enfrentaron 13 años después, tampoco se salvaron de las críticas negativas. Al final, ofrecieron unos pocos minutos de acción basada en finishers y poco más. Es curioso que dos de los más grandes de todos los tiempos, en el mayor escenario del mundo, nunca fueran capaces de estar a la altura juntos.
Jey Uso vs Jimmy Uso (WrestleMania 40)
Uno de los combates más esperados del cuarenta aniversario de WrestleMania … pero Jey Uso y Jimmy Uso entregaron una de las mayores decepciones recientes. La historia era perfecta: hermanos enfrentados, traición, meses de construcción, la historia de The Bloodline… Pero los gemelos fallaron estrepitosamente. Exceso de superkicks, poco ritmo y sensación de rutina constante. Lo que debía ser un momento emocional acabó siendo un combate plano.
Michael Cole vs Jerry Lawler (WrestleMania 27)
¿Qué fue esto? Una rivalidad que tenía cierto interés acabó en un combate excesivamente largo y mal ejecutado. También le llevó poco tiempo a la comedia dejar de tener gracia. El comentarista Michael Cole no podía sostener el nivel dentro del ring, y el icónico pero ya demasiado mayor y lastimado Jerry Lawler tampoco logró levantarlo. Interferencias, ritmo lento y un final que luego fue revertido. Todo lo que podía salir mal… salió mal.
Bray Wyatt vs Randy Orton (WrestleMania 33)
Meses de historia entre Randy Orton y The Wyatt Family para terminar en un combate sin alma. WWE apostó por efectos visuales extraños que rompieron completamente la inmersión. Uno de los finales más flojos para una rivalidad con tanto potencial. Además, que «La Víbora» ganase y se llevase el Campeonato WWE tampoco fue bien recibido. Qué mal trató siempre la WWE a Bray Wyatt como campeón.
Akebono vs Big Show (WrestleMania 21)
Un combate de sumo entre The Big Show y Akebono en WrestleMania ya era arriesgado. El resultado fue peor: lento, torpe y sin emoción. No encajaba en el evento, no conectó con el público y se recuerda más como curiosidad que como combate. Quizá de las peores ideas que la compañía intentó con Show en «El Más Grande de los Eventos». Al menos la lucha con Floyd Mayweather fue entretenida.
Triple H vs Roman Reigns (WrestleMania 32)
El evento estelar de WrestleMania 32 tenía que ser la coronación definitiva de Roman Reigns… pero el público nunca estuvo con él. Desde el inicio, los abucheos marcaron el combate contra Triple H por el Campeonato WWE. La lucha fue lenta, predecible y sin emoción real. Más que un gran cierre de WrestleMania, pareció una obligación narrativa que no conectó con la gente.