10 victorias épicas en la historia de WrestleMania

WrestleMania es el lugar donde nacen las leyendas y se reescriben las carreras. A lo largo de su historia, algunas victorias han marcado un antes y un después. Camino a la edición 42 del gran evento de la WWE y habiendo repasado cinco derrotas dolorosas en su historia, a continuación recordamos 10 victorias épicas.

Hulk Hogan vs André el Gigante (WrestleMania III)

En el punto álgido de la Hulkamanía, Hulk Hogan se enfrentaba al mayor desafío de su carrera: una amenaza que parecía insuperable, André el Gigante. La rivalidad no solo era deportiva, sino también personal, con la traición de André y la manipulación de Bobby «The Brain» Heenan como detonante.

En un estadio lleno hasta la bandera, Hogan logró lo impensable: levantar a André y derribarlo con un bodyslam histórico. No fue solo una victoria, sino un punto de inflexión para la industria, consolidando a Hogan como icono global y catapultando a WWE a una nueva dimensión mediática.

Steve Austin vs Shawn Michaels (WrestleMania 14)

La WWE estaba en plena transición hacia la Attitude Era. Shawn Michaels llegaba al combate mermado físicamente, pero como campeón, mientras que Steve Austin representaba la rebeldía que conectaba con una nueva generación de fans.

Con Mike Tyson como enforcer especial, el ambiente era explosivo. Austin derrotó a Michaels para conquistar su primer título mundial, simbolizando el inicio de una nueva era en WWE y el ascenso de uno de los personajes más influyentes de la historia.

The Rock vs Hulk Hogan (WrestleMania 18)

Este choque generacional trascendió la lucha libre profesional. The Rock llegaba como el gran referente de su tiempo, mientras Hogan regresaba como leyenda y ícono del pasado.

El público rompió todas las previsiones al volcarse masivamente con Hogan, pese a que oficialmente era el villano. «The Great One» ganó, pero ambos salieron fortalecidos: uno consolidó su estatus como figura central y el otro recordó al mundo el poder de su legado.

Batista vs Triple H (WrestleMania 21)

Batista fue la sombra de Triple H dentro de la facción Evolution, hasta que decidió tomar su propio camino al ganar el Royal Rumble y disponer de la oportunidad de ser campeón mundial por primera vez.

La construcción fue perfecta: el alumno contra el maestro. En el mayor escenario posible, «The Animal» derrotó a «The King of Kings» para coronarse, marcando su consagración definitiva y el fin de la hegemonía de su mentor en la marca roja.

Daniel Bryan vs Batista vs Randy Orton (WrestleMania 30)

Pocas historias han conectado tanto con el público como la de Daniel Bryan y el «Movimiento del Yes!«.

Tras meses de obstáculos y decisiones en su contra por parte de la propia WWE, Bryan tuvo que luchar dos veces en la misma noche: primero derrotó a Triple H y después venció a Batista y Randy Orton en el evento estelar para ganar el Campeonato WWE y el Campeonato Mundial de Peso Completo. Su victoria fue el triunfo definitivo del underdog y uno de los momentos más emotivos de la historia reciente.

Seth Rollins vs Brock Lesnar vs Roman Reigns (WrestleMania 31)

Brock Lesnar y Roman Reigns entraban al combate estelar del evento para enfrentarse por el Campeonato Mundial de Peso Completo WWE como parte de su histórica rivalidad y sin que ninguno de los dos tuviera ocasión de pensar en Seth Rollins y el maletín de Money in the Bank.

Cuando la lucha parecía encaminarse hacia un final brutal, Rollins apareció para cobrar su oportunidad titular en cualquier momento y lugar y transformó el mano a mano en una triple amenaza que lo llevó a robarse la victoria en uno de los giros más impactantes jamás vistos en WrestleMania.

Kofi Kingston vs Daniel Bryan (WrestleMania 35)

Durante más de una década, Kofi Kingston nunca había logrado dar el paso de ser campeón mundial. Sí se había convertido en uno de los más exitosos luchadores del medio cartel y de la división de parejas, incluída la creación de uno de los mejores tríos de todos los tiempos en The New Day.

Hasta el 8 de abril de 2019. Kofi Kingston alcanzó la cima en un momento cargado de emoción frente a Daniel Bryan. El movimiento “KofiMania” se apoderó del Universo WWE y su victoria no solo le dio su primer título máximo, sino que simbolizó la recompensa a la perseverancia y al apoyo incondicional de los fans.

Becky Lynch vs Ronda Rousey vs Charlotte Flair (WrestleMania 35)

En el mismo evento, la lucha estelar hizo historia al ser la primera vez protagonizada por luchadoras con Becky Lynch, Charlotte Flair y Ronda Rousey batallando por el Campeonato Femenil Raw y el Campeonato Femenil SmackDown.

«The Man» llegaba como el rostro más popular y carismático de toda la WWE. Su victoria no solo la convirtió en doble campeona, sino que simbolizó el punto más alto de la evolución de la división femenina, consolidando su estatus como figura central de la compañía y marcando un antes y un después en la historia de WrestleMania.

Cody Rhodes vs Roman Reigns (WrestleMania 40)

En las derrotas dolorosas de WrestleMania incluímos la que Cody Rhodes sufrió a manos de Roman Reigns en WrestleMania 39 al no poder «terminar su historia«. Así que no podíamos no incluir aquí su triunfo en WrestleMania 40.

Tras quedarse a las puertas el año anterior, «The American Nighmare» volvió decidido a cumplir lo que su padre no pudo. Finalmente, tras las intervenciones de John Cena, The Rock o The Undertaker, logró derrotar al «Tribal Chief», poniendo fin a uno de los reinados más largos de la era moderna y cerrando un viaje personal marcado por la redención.

The Undertaker vs Triple H (WrestleMania 28)

The Undertaker y Triple H ya habían protagonizado dos batallas memorables en WrestleMania 17 y WrestleMania 27. En la primera, en pleno auge de la Era Attitude, El Enterrador se impuso para defender su racha invicta frente a otra de las estrellas principales de la época. Una década después, ambos se enfrentaron en un brutal No Holds Barred que dejó imágenes inolvidables y vio a Taker llegar a sus límites para no solo derrotar a «The Game» sino a hacerlo rendir.

El cierre de una trilogía épica tuvo lugar dentro de Hell in a Cell, con Shawn Michaels como árbitro especial. Fue una batalla brutal, física y emocional que nuevamente Undertaker se terminó llevando. Más que una victoria, fue el cierre perfecto para una de las rivalidades más épicas de WrestleMania.