Paul Heyman y Eric Bischoff, fueron contratados por WWE como Directores Ejecutivos para Raw y SmackDown Live respectivamente. Ambos reportaran directamente a Vince McMahon, es decir que tendrán mucho poder en la empresa. Pero, como ya lo dijimos en la cobertura de SmackDown, podrían verse más cambios en el lado de Raw, pues Bischoff nunca ha destacado en el apartado creativo.

El dos veces miembro del Salon de la Fama WWE, Ric Flair, habló sobre el nuevo puesto de Bischoff en el podcast WINCLY de WrestlingInc.

«Creo que lo hará bien. Es tan bueno como cualquier persona. Eric trabajará con otras diez personas, es decir que tendrá el mismo puesto que tuve en el comité de programación de WCW, donde había cinco o seis personas, pero cuando algo salía mal era mi culpa. ¿Cómo podía ser mi culpa? Era mi culpa porque soy Ric Flair.

«Si yo era el booker, ¿entonces por qué estaba dejando que Hulk Hogan me venciera diez veces para después traer a Randy Savage para que me venciera otras diez veces? Si era el booker, ¿por qué me hacía eso a mí mismo? Si tenía poder de decisión, ¿entonces por qué esos tipos ganaban el triple de dinero que yo?

«Yo fui la persona que quería luchar con Hulk Hogan y ponerlo arriba. Quería hacer lo mismo con Steve Austin. Quería luchar con los estelaristas, y creo que no merecía luchar con quienes no lo eran. Debí haber cobrado una comisión del diez por ciento por todas las estrellas que formé.

«Cuando Hogan llegó a WCW fue por mí. La historia es así: Eric me llamó a su oficina y me pidió que hablara con Hogan por teléfono. Acepté, y poco después volamos a Florida, donde Hogan grababa Thunder in Paradise. Eric y Hulk se metieron a platicar en su remolque y yo esperé en el auto, lo cual fue un gran error de mi parte. Hicieron un trato, y cuando me di cuenta estaba programado contra Hulk.  

«¿A quién no le hice el favor? A uno: Lex Luger. Me ofrecí para hacerlo en Columbus, Georgia, pero no lo iba a hacer en un evento sin el contrato que Eric me prometió. Me debía dinero, así que no lo hice. Fuera de esa ocasión, no recuerdo a nadie que no haya ayudado en el negocio de la lucha.

«Eric va a ser el tipo que tendrá que hablar con otros cinco tipos para tratar de hacer funcionar las cosas. Pero tiene ética de trabajo y ama este negocio. Será tan productivo como cualquiera podría serlo. Tendrá que formar al talento y ver quiénes son, y después empezar de cero o tomar lo que hay y moldearlo».

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