All Elite Wrestling todavía no empieza y ya se vislumbra como una competencia para WWE, a pesar de que Cody Rhodes y Chris Jericho han declarado que no buscan eso. Y es precisamente el no buscar ser competencia (como sí quiso serlo TNA en su momento) lo que seguramente hará que lo sea, pues se presentará como una alternativa, no como un similar.

En una reciente entrevista para TMZ Sports, Cody dijo precisamente eso:

Creo que solo buscamos ser una alternativa. Apoyarnos en las personas que nos apoyaron el año pasado y hacerlo de nuevo”.

A nivel internacional, WWE lleva menos de 20 años como la compañía más poderosa del mundo (hace 25 estuvo a punto de la quiebra). Una vez que desapareció WCW, WWE pudo crecer y convertirse casi en un monopolio gracias a que no tenía una competencia seria, pero en los últimos años el panorama ha estado modificándose, y en la actualidad los fans pueden acceder fácilmente a lucha de todo el mundo.

La clave en la estrategia de WWE en años recientes ha sido evitar que otras empresas puedan tener a los estrellas más grandes, aunque la propia WWE a veces no sepa qué hacer con tanto talento contratado. Esta vez no pudo hacerlo con los Young Bucks (que crecieron gracias a su creatividad y capacidad para autopromocionarse), Kenny Omega (a quien New Japan convirtió en una de las más grandes figuras del mundo) y Cody Rhodes (quien se reinventó tras salir de WWE).

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