Tommy Dreamer continúa con su carrera, tanto con su empresa House of Hardcore como en varias compañías independientes. De hecho, su combate más reciente lo tuvo hace unas horas, contra Brian Pillman Jr. en MLW Zero Hour. Además, estos días ha estado en primera plana pero debido al reciente ataque de epilepsia sufrido por Big Cass.

Ahora ha vuelto a saltar a la palestra por sus declaraciones durante una reciente entrevista en el podcast Why It Ended with Robbie E:

«Había muy poca polítiquería en ECW. Todo eso apareció en mi vida cuando llegué a WWE. Todos quieren tener éxito para ganar más dinero, y claro que quería ser campeón. Pero no funcionó. No funcionó porque eres tan bueno como la gente quiere que seas. No me arrepiento de nada de lo que hice. Es por eso que mi carrera no ha terminado y lucharé 206 shows este año.

«Hubo un tiempo en que en WWE me dijeron que estaría luchando, pero también trabajaría en la oficina. Me preguntaron si quería trabajar para John Lauranaitis o para Stephanie McMahon y que ella me dijera cómo manejar ECW. Elegí a John, porque lo conozco. No era que no conociera a Stephanie, pero para mí sería muy difícil dejar que me dijera cómo manejar ECW. Es como si me dijera ahora cómo manejar House of Hardcore.

«Llegó un momento en que no estaba feliz, entonces hablé con Vince McMahon y le dije que quería irme. No quiero ser uno de esos tipos que simplemente andan por ahí. Hicimos una buena fiesta un viernes y el miércoles siguiente recibí una llamada. No diré de quién, pero me pidieron que volviera porque a Vince no le gustaba que iban a tener un combate estelar con Evan Bourne y Matt Hardy. Yo dije: ‘Claro’. Fue genial y tuve otra despedida. Fue un momento realmente genial para mí».

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