El poderoso Rush se impuso con facilidad a Adam Priest, compañero de equipo de Tom Billington (hijo del fallecido Dynamite Kid).
► Momentos clave

El mexicano comenzó pateando la mano de Priest y mostrando un buen dominio en la lucha a ras de lona, sin dejar que su rival se estableciera. Priest logró sorprenderlo con una rodada a espaldas y, haciendo el gesto de los cuernos, enfureció a Rush, lo que desató un intercambio de empujones y golpes.
Rush conectó un tremendo machetazo al pecho y hubo un buen intercambio de raquetazos. Aunque Rush sacó ventaja con golpes más potentes, Priest lo sorprendió con patadas voladoras cuando el mexicano rebotaba en las sogas. Rush respondió con derechazos y más Pierrothazos (rodillazos al estilo Pierroth), para luego mandar a Priest a la lona con un tremendo cabezazo.
En un acto de soberbia, Rush jugó con Priest, haciéndole creer que le iba a aplicar su remate final para luego darle una patada en la cara y humillarlo. Priest salió del ring mientras Rush hacía la pose de «Tranquilo», burlándose de su rival.
Poco después, Rush arrojó a Priest contra la barricada de protección de ringside y la mesa de comentaristas, para luego arrojarlo contra otra barricada, donde le dio varios pisotones. Ya en el ring, Rush le dio más pisotones en el esquinero y finalmente remató a Adam Priest con su Bull’s Horns para ganar por cuenta de tres.

► ¿Y ahora qué?
Con esta victoria, Rush podría volver a tener un nuevo impulso como otros que ha tenido en el pasado. Esperemos que esta vez sí lo aproveche.