El popular luchador, escritor, productor y muchas cosas más en WWE, ROH o AEW Jimmy Jacobs recuerda sus tiempos en la promotora más grande de la lucha libre. En realidad, durante su extensa entrevista con Ishan Chavan para Sports Shadow el veterano de las doce cuerdas aborda una variedad de temas repasando su larga carrera en el negocio. Pero en esta ocasión queremos enfocarnos en sus palabras sobre Roman Reigns.

► El más difícil para escribir
«El luchador más difícil para escribir fue Roman Reigns durante el período 2015–2016. Aunque trabajé con él de forma mínima, en ese momento era un babyface que no tenía una voz de personaje fuerte ni bien definida. Todavía estábamos intentando encontrar su identidad específica.
Esta dificultad se agravaba por el hecho de que Vince McMahon estaba extremadamente involucrado con todo lo relacionado con Roman. Vince había decidido que Roman era “el elegido”, el “siguiente gran tipo”, así que todas las miradas estaban constantemente puestas en cada cosa que hacía. Roman aún no había encontrado la voz potente que finalmente surgiría con la historia de The Bloodline.

Mi crítica no es un ataque contra Roman como persona o talento; es simplemente la observación de que escribir para un babyface principal sin una voz clara es, por naturaleza, muy complicado. Los heels tienen más libertad creativa: pueden ser exagerados o irse “por las ramas” con su personaje. En cambio, el camino creativo de un babyface es mucho más estrecho, especialmente cuando estás en lo más alto de la cartelera y hay tanto en juego.
Un babyface de la parte baja del cartel puede salirse con la suya diciendo algo genérico como “te voy a patear el trasero”, pero cuando estás en la cima, las expectativas son mucho mayores. Encontrar una voz que realmente conecte con el público dentro de ese margen tan limitado resultó ser muy difícil«.
Podría decirse que Roman Reigns nunca encontró realmente su voz como luchador técnico y que no fue hasta que se convirtió en el rudo más odiado de la WWE como líder de The Bloodline que no lo hizo. Habiendo seguido toda la carrera del «OTC» hasta el momento pueden comprenderse perfectamente las palabras de Jimmy Jacobs y lo difícil que debió haber sido para él y los demás escritor ayudar al samoano a triunfar.
