Naoya Inoue derrotó a Donaire para convertirse en el campeón de la World Boxings Super Series, en la categoría de peso gallo.

Esta fue la instancia final del torneo en el que ambos asiáticos avanzaron con paso firme, Inoue con todos sus combates por nocaut.

Sucede que esta vez, a Inoue no le llegó el triunfo rápido, pues tuvo que enfrentarse a la pegada y la experiencia del filipino.

Donaire salió a pelear con la firme idea de vencer al japonés sensación. Tres veces campeón de distintas categorías antes de 10 peleas y con triunfos antes de los 2 rounds en el torneo lo hacían peligroso.

Pero Nonito es un guerrero de la vieja escuela, de los que caen pero hacen valer su derrota.

No por nada Inoue salió con una cortada en el párpado derecho, una fractura orbital del mismo ojo y además lesión en la nariz.

Pero eso es sólo porque Nonito a pesar de los años es muy fuerte y regresó a una división en la que puede hacer daño.

Sin embrago, la técnica y el desempeño de Inoue le permitieron hacer una mejor suma de golpes para hacer la diferencia en las tarjetas de los jueces.

¿Una pelea competitiva? Sí, porque Donaire supo cómo lastimar a Inoue aunque no pudo capitalizar para llevarse la victoria.

A destacar, que Donaire recibió un gancho al hígado que lo hizo doblarse. La cosa es que para escapar del rango de ataque de Inoue, le dio la espalda. Esto se toma como una muestra de no querer combatir. Normalmente, dar la espalda provoca que el réferi detenga la contienda, pero en esta ocasión no fue así, dándole oportunidad a Nonito de sobrevivir en el combate.

Inoue derrotó a Donaire y aunque la victoria le salió cara, demostró que tiene para un round o para 12, según se le requiera en la batalla.