En varias ocasiones se ha hablado de los problemas que muchos luchadores y luchadoras de WWE tuvieron con el ex entrenador Bill DeMott antes de que este renunciara a su puesto en la empresa. Esto después de ser acusado por varios talentos por sus métodos de entrenamiento y comentarios racistas, entre otros temas.

A finales de 2017, Eli Drake recordaba que fue una mala influencia para él cuando estuvo en el territorio de desarrollo de la compañía McMahon. Y hace unos meses, Ivelisse, también conocida como Sofía Cortez en Lucha Underground, contaba que parecía como si él fuera a golpear a alguien en cualquier momento.

Más recientemente, hablando en Wrestling Shoots, ha sido Chris Masters el que ha contado su experiencia con el ex entrenador.

«Cualquiera que estuviera allí durante ese tiempo te dirá que Bill DeMott era como un maldito sargento. Fue genial cómo hizo que nos esforzáramos. Pero no comparto sus métodos de entrenamiento. Por eso hicimos que no siempre fuera él nuestro entrenador. Una semana era él y otra Lance Storm».

El luchador cuenta que los chicos de la empresa respiraban aliviados cuando finalizaba la semana en que DeMott era su entrenador. Porque sabían que la siguiente estarían con Storm. Además, Masters cuenta que durante los entrenamientos con el polémico entrenador se golpeaban mucho más de lo que es habitual.

«WWE pone dinero en sus luchadores y quieren que sean estrellas. Lo último que quieren es que reciban demasiados golpes. Quieren que estén en forma pero también educarlos. ¿De qué serviría que simplemente los golpearan hasta su debut? Hubo una sesión práctica en Ohio Valley Wrestling (el antiguo territorio de desarrollo). Matt Cappotelli, que estaba en WWE Tough Enough, contó que cada uno de nosotros fue golpeado entre 220 y 240 veces. Empezamos a sentirnos un poco frustrados porque nos estaba doliendo».

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