A raíz de que a las comunicadoras Michelle Beadle y Rachel Nichols les fuera revocadas sus acreditaciones para cubrir la pelea de Manny Pacquiao vs. Floyd Mayweather, el pasado sábado en Las Vegas, la periodista de ESPN, Beadle explicó a través de un post en Twitter (con Twitlonger) por qué había retirado su apoyo a la WWE

“Soy una fan. Una fan de los deportes. Una fan de la televisión, buena y mala. Una fan de la música ochentera. Una fan de los Spurs. De las películas bobas. De John Oliver. He sido una fan de grandes personas de algunas a quienes no debí reverenciar para nada, esos que tienen su parte de trasgresiones en vida.

“Y hasta hace un par de días, era una fan de la WWE. Mi afición inició hace unos dieciocho años. Amaba el drama. Amaba los personajes. La bravura exagerada de los hombres mientras giraban en el aire en una atlética y bien coreografiada danza. Era puro espectáculo, del cual conseguía mucha alegría.

“A través de los años, WWE fue grandiosa conmigo, dándome impresionantes asientos y otorgándome acceso a lo que muchos fans amarían tener. Y por ello, estoy agradecida. He tenido a Superestrellas invitados en mis programas, y de buena fe participé en numerosas campañas y eventos para la compañía. Hice todo eso porque era una fan. Pero esta semana pasada ha sido una que recordaré por mucho tiempo. Regresaré con la lucha en un minuto, lo prometo.

«La pelea entre Mayweather y Pacquiao logró sacar lo mejor y lo peor de la gente. El pasado criminalmente abusivo que Floyd Mayweather Jr. lleva a cuestas sirvió como una línea divisoria para la nación.

“Por un lado, tienes a los apologistas, a los hombres y mujeres que están dispuestos a separar al boxeador de los actos horrendos por los cuales ha sido arrestado —y aplaudirle. Por el otro lado, están los que no hacen distinción, manteniendo la discusión de la violencia doméstica en primer plano. Y en el medio está el gran grupo que simplemente no sabe.

«Una vez estuve en el último grupo. El verano pasado, mientras conducía la alfombra roja de ESPY, cometí el error de decirle a Mayweather: ‘Me gusta la manera en que vives tu vida’. Mucha gente en Twitter me contactó, y estaban en lo correcto. Investigué, supe de las acusaciones, las convicciones, el abuso cometido frente a sus propios hijos y la manera en que el sistema judicial hace una burla de las mujeres violentadas, poniendo al árbol de dinero de Las Vegas en una posición especial en la que no tiene que hacer lo correcto.

“Inmediatamente me disculpé y juré no volver a apoyar a ese hombre y a su estilo de vida. ¿Cómo podría? Un hombre que ve a las mujeres como posesiones, como cosas que deben ser controladas. Tengo que creer que mi postura actual tuvo que ver con que me quitaran mi acreditación para la pelea. Fue eso o que una de las más increíbles coincidencias resultó en que les quitaran sus acreditaciones al menos a otros tres miembros de los medios, quienes resulta que también han criticado la violencia doméstica.

“El timing fue interesante: Primero me acreditaron, después no. La gente ha intentado desvirtuar todo diciendo que fue un malentendido, pero los emails de los ejecutivos del canal dicen otra cosa. Mi acceso fue repuesto en la noche del viernes, pero sin que nadie se enterara, y para entonces, era demasiado tarde.

“Después de una semana en la que varias figuras nacionales alabaron la grandeza de Mayweather, sus proezas en el ring y su vida llena de autos, dinero y opulencia, tuve suficiente. Los que me quitaron mi acreditación en realidad me hicieron un favor. Fue una oportunidad de no asistir a un evento que me hacía sentir incómoda y molesta con mi elección de carrera. ‘Es que estás enojada porque no fuiste a la pelea’, me han dicho. Pero tenía un boleto… y lo regalé. ‘¿Entonces para que ir? Ni siquiera hubieras ido a Las Vegas’, me han insistido. Ya te dije por qué fui. Fui porque es mi trabajo. Esa es la razón obvia. Pero lo más importante es que fui porque tengo una voz. Puede no gustarte mi voz, puedes encontrarla molesta, pero es todo lo que tengo.

“Estoy segura de que pude haber tenido un pase en la cobertura de Las Vegas Fight Week, ¿pero para qué? ¿Eso cómo ayuda? ¿Habría sido un fin de semana más tranquilo para mí? Probablemente. Quizá piensen que esto es para llamar la atención, pero se equivocan. Mis jefes, ESPN y HBO ni una sola vez me han dicho que me calle. Creo firmemente en que la gente debe hacerse responsable de sus acciones. No quiero ‘superarlo’ o ‘dejarlo ir’. Y sí, estoy consciente de que hay malas personas en todos los deportes que podrán no tener la misma cobertura. Pero he visto muchos cambios no sólo en lo que se reporta, sino en las reacciones del público.

“La gente se ha hartado. Muchos, no todos, pero sí muchos fans, están cansados de apoyar a horribles seres humanos, a los cuales se les permite seguir siendo horribles mientras se mantengan ganando. Mi voz es lo que tengo, y continuaré usándola lo mejor que pueda.

“Y estoy me trae de regreso a WWE. Soy un fan de Triple H. Como luchador, ha sido una parte importante de mis recuerdos, aun en la más reciente WrestleMania. Como Vicepresidente Ejecutivo, ha sido exitoso en liderar la construcción del sistema de desarrollo NXT. WWE ha dado orgullosamente su nombre y apoyo a asociaciones como Susan G. Komen, Make-A-Wish y Boys and Girls Clubs, por nombrar unas pocas. Han estado profundamente comprometidos en construir una campaña anti bullying, Be A Star. Y apenas el año pasado, Stephanie McMahon fortaleció las políticas de la compañía hacia la violencia doméstica: ‘Tenemos una política de cero tolerancia hacia el abuso doméstico. En caso de arresto por una conducta tal, nuestras Superestrellas serán inmediatamente suspendidas, y en caso de encarcelamiento, esa Superestrella o Diva verá su contrato terminado’. Eso es de la Política de Bienestar que aplica a todo el talento de WWE.

Imaginen mi confusión cuando, durante el caos del fin de semana, noté unos cuantos tuits que, en otro momento, no habrían sido notados. Tuits que causaron que cuestionara mi apoyo hacia la WWE y el hombre que se sienta casi en la cima de la cadena alimenticia de la compañía. ‘¿Entonces por qué ahora?’, se preguntarán muchos. Porque a veces se toma mucho tiempo ver la luz.

“Triple H ha continuado mostrando su relación con Floyd Mayweather a través de las redes sociales, siendo lo más reciente una calurosa felicitación después de su victoria del sábado.

“No me corresponde a mí señalar lo que uno debe o no debe hacer en Twitter, especialmente durante el tiempo personal. Sin embargo, la era en la que estamos viviendo está cambiando rápidamente. Y la línea entre la vida privada y la de empresa es cada vez más delgada.

“Triple H tiene más de dos millones de seguidores. Es una de las caras de una compañía que depende de una saludable imagen pública. Me doy cuenta de que él no habla por todos, pero él debe darse cuenta que cuando muestra su apoyo hacia un abusador convicto, amigo o no, está dañando efectivamente toda la buena voluntad que la compañía pueda tener.

“Es difícil vender un mensaje anti bullying mientras se le dan palmaditas en la espalda al bully definitivo. Era una fan. Una gran fan. Pero es hora de que use mi voz”.

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