Vicente Viloni / 100% Lucha

100% Lucha colmó la capacidad del Estadio Luna Park, y se está pensando en la posibilidad de una nueva función antes de fin de año. El show abrió con una lucha de gran nivel técnico como fue Hip Hop Man vs Mosca; la participación de Shuto (conocido también en Argentina como Kato el Ninja y un gran referente a la escena de la lucha en Argentina); el debut en el Luna Park de Babosón y Van Der Hoisen (quienes disponen de una vasta experiencia previa a su trabajo en 100% lucha);  para llevarnos luego a una extensa lucha entre Vicente Viloni y El Primo, que se desarrolló tanto dentro como fuera del Ring, y no solo cerró una entretenida tarde, sino que además le puso un ornamentado broche de cierre a la historia familiar que involucra a estos dos luchadores (aunque en las luchas estos cierres nunca sean definitivos).

En instantes previos al comienzo del show, tuvimos oportunidad de hablar con Vicente Viloni, quien se expidió no solo sobre el gran evento que estaba a punto de tener apertura esa tarde, sino también sobre sus sueños como luchador profesional, dedicándole algunas líneas al lugar que considera la cuna de la lucha libre Profesional, Mexico.

Tras 5 años de longevidad del proyecto, Vicente Viloni sigue siendo la cara de este movimiento.  El paso de los años le enseñó no solo a sobrevivir en esa complicada posición de cara de la compañía, sino además a satisfacer mejor al público:

Cada dia que pasa aprendes algo nuevo. La gente no te deja de sorprender. Esto comenzó hace 5 años, y hoy por hoy los luchadores que comenzamos en el 2006 estamos al mismo nivel. Cada uno con la obligación de desarrollar sus habilidades dentro del ring y su carisma. Y con el tiempo la gente fue eligiendo. Nadie dijo vos vas a ser el mejor ni nada de eso. No fue fácil. El público es muy exigente (…) lo que comprobé es que les gustan las cosas riesgosas. A los chicos les gustan los vuelos sobre mesas o escaleras. Vuelos donde sabes que te estás jugando la cabeza. Quizás eso fue lo que marcó la diferencia entre Vicente Viloni y el resto.

Tras dos películas publicadas y el proyecto de una tercera, Viloni rescata las herramientas que le dejaron esas experiencias donde interactuó con su público de una forma diferente, y se mostró descontento por las circunstancias desgraciadas en que fue estrenada en el cine la segunda (durante el período de epidemia de Gripe A en la Argentina):

Yo no soy actor. Soy luchador. Hago lucha desde hace mucho tiempo. Jamás pensé en prepararme para televisión, menos para el cine. Jamás pise un teatro. Me resultó más fácil el tema de que no tuve que imitar a nadie, sino ser yo mismo. Me divertí muchísimo en las dos películas, aunque me gustó más la segunda por la historia. La gente no pudo verla por la epidemia de la gripe A(…). Me sirvió para desarrollarme sobre el ring y expresarme mejor. A veces me pasa que cuando estoy en el micrófono hablo desde el corazón y no lo actúo, pero me sirvió mucho para desenvolverme, principalmente cuando me invitan a los programas. Pero sigo sin pensar en ir a un teatro (risas)

De entre todas sus luchas, mucha gente (particularmente el público adulto) recuerda sus dos encuentros con el luchador Nipón Dick Sato, con quien tuvo en el año 2009 luchas de un nivel técnico que establecieron un nuevo parámetro de exigencia para el programa. Vicente recuerda aquel encuentro con Sato, donde le preguntamos cómo se sorteó el impedimento de la diferencia de idiomas y cultural entre ellos:

Yo creo que arriba del ring son los mismo s códigos en todo el mundo, aunque claro cada uno tiene su estilo. Cuando supe que iba a luchar con él me informé para saber quién era y que había hecho (…) y estuvo en la WWF (…) y se me vino todo encima. No podía creer que iba a pelear con un hombre  que estuvo en el lugar donde todo luchador hubiese querido estar. Luchamos dos veces. La primera la ganó él. La segunda la pude revertir. Terminamos siendo muy amigos. Hay planes de tener una revancha este año. Sobre el ring no sentí el límite del idioma, porque nos manejamos con el lenguaje del cuerpo.

Sobre Mexico, y la posibilidad de estar en la WWE:

Yo sigo soñando. Sueño con Mexico con algún día poder tocar la WWE aunque sea solo una vez. En México tengo muchas puertas abiertas. No quiero dejar de luchar sin haber pasado por ahí. México es la cuna de la lucha, y para mí sería  una experiencia y una emoción muy grande.

Sobre  el Luna Park, y el show de 100% Lucha:

Hoy festejamos los 200 programas y los 200 shows en vivo (…) y no pienso en lo que va a pasar cuando se abra la cortina y salga con mi moto. (…) Mi papá me traía acá a ver peleas. Mi viejo era boxeador. Él me traía acá a ver a sus ídolos que después se convirtieron en los míos. Estar arriba del Luna Park es tocar el cielo. No solo como luchador sino como deportista.

Teniendo que vivir rodeado de  Superhéroes e historietas,  Vicente Viloni ennoblece el trabajo del Luchador que, con sus limitaciones humanas, sube al ring a correr un riesgo tras otro solo para entretener a un público.

Que hoy tenga un ídolo de carne y hueso… Hoy los héroes de los chicos vuelan y tienen armaduras. Y que a mi, que soy un ser humano de carne y hueso, que venga un chico y me diga “sos mi ídolo” es una sensación muy linda

En razón de la gran convocatoria (todas las entradas agotadas), 100% Lucha podría hacer una segunda presentación en el estadio Luna Park antes que termine el año 2010.

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