Spence aplastó a García con una absoluta decisión unánime que lo mantiene como campeón.

Aunque muchos estaban a la expectativa de lo que García podría llevar a la mesa, todo se quedó en especulación una vez que se le vio sin velocidad. Y esa fue la clave de la derrota de García. Sin velocidad, se quedó corto en todo lo que sabe hacer que lo caracteriza como el gran boxeador que es cuando pelea en su peso.

No tuvo desplazamiento óptimo por el ring, cambios de ángulo, corte de ring ni nada de eso que sabe hacer, elementos con los que aplasta a sus rivales.

Sin embargo, Errol Spence, en su peso y en su casa, se llevó las palmas al hacer una pelea gradual y de buen desarrollo. Primero tanteó el terreno. Saber qué tan fuerte era la pegada de Mikey.

Spence aplastó a García, se mantiene como campeón welter 2
Mikey no pudo con el peso wleter ni con el poder de Spence

Luego vio que podía ajustar la distancia porque Mikey no tenía modo de entrar a su guardia. Entonces empezó a acercarse un poco más y a golpear sistemáticamente a Mikey. Empezó con fuertes upper cuts que le cimbraron la cabeza y luego continuó con golpes al cuerpo para hacerlo retroceder.

Sin embargo, Mikey nunca se fue para atrás. Siempre buscó la pelea y aunque le fue difícil y muy peligroso, pues sí llegó a engancharse al choque, pero no salió de lo mejor librado. En corto le fue imposible, a lo largo, Spence llevaba la delantera.

Incluso, al inicio del combate, Spence debió acortar el espacio entre él y Mikey, porque él se plantó a la distancia larga, pero tenía qué recorrer demasiado espacio para regresar a castigar a Mikey. Y en ese replanteamiento de estrategia empezó el castigo Mikey.

García no hizo un mal combate en función de que sí logró defender algunos golpes, propuso la batalla, pero no le sacó el jugo que hubiera deseado.

Spence aplastó a García, se mantiene como campeón welter 3
Spence está en la cima de la montaña

No fue una mala pelea para Mikey, fue la pelea equivocada. Sacrificó velocidad en pos de alcanzar el peso welter y allí firmó el final de su invicto. Al no poder avanzar más rápido, no podía acercarse con movimientos versátiles a Spence, caía en el ataque de texano y salía lastimado.

Rounds 8 y 11 fueron los peores para Mikey porque recibió muchísimos golpes a la cabeza.

Para eso, Spence sólo se dedicó a hacer un combate limpio, bien hecho y donde dejara claro su supremacía.

El final del combate fue invariable a los ojos de los jueces: Spence aplastó a García con tarjetas de 120-108.

Spence sigue como campeón welter FIB.

García sigue como uno de los más valientes del mundo.

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