La comunidad boxística sufrió una reciente sacudida por la muerte de Maxim Dadashev, boxeador ruso de 28 años que falleció el martes a causa de golpes sufridos en  batalla.

Aunque  James Bubby McGirt, entrenador de Dadashev detuvo el combate para evitar más daño, no hubo modo de prevenir lo que sucedería después. Sangrado cerebral que terminó con la vida de este boxeador.

Este fallecimiento conmocionó al mundo boxístico, pues un día antes en redes circuló la foto de Gallito Orucuta, boxeador mexicano que recién despertó de un coma, consciente y sonriendo para la foto. La imagen de Orucuta tal vez se sumó a la esperanza de que Dadashev mejorara.

Sin embargo, su corazón no resistió los procedimientos quirúrgicos.

Muchas persona, entre boxeadores, promotores y organizaciones se han pronunciado al respecto de este lamentable fallecimiento.

Subriel Matías, el oponente de Dadashev, lamentó mucho el fallecimiento de su rival.

Otra que se manifestó al respecto fue Ava Knigth, ex campeona de peso mini mosca de la FIB. Ella mencionó lo lamentable de la situación, enfocándolo en que cuando las mujeres boxean, es más peligroso, tanto por las diferencias físicas como por los malos pagos que reciben.

«Es muy triste ver caer a otro boxeador después de una guerra en el ring.
Permítanme compartir esto con ustedes, que es por eso que necesitamos un mejor pago y respeto para las mujeres que boxean. Peleamos las mismas batallas, peleamos, hacemos en mismo entrenamiento con la misma intensidad pero nuestros cuerpos, está científicamente probado que no son tan fuertes.

Nos esforzamos por la grandeza y queremos ser cmapeonas del mundo. Y es por eso que rechazamos pagos de porquería, es por eso que no podemos tomar peleas por mil, dos mil, cinco mil dólares conforme sumamos edad. Podemos morir por una paga miserable de cuatro cifras y nade valora eso.

Es triste y horrible que los promotores no entiendan eso. Y si no sabían, los promotores nos quitan seguros de vida nos los cobran a nosotros, por si morimos, ellos puedan pagar sus pérdidas.

Peleemos ya no por una pago equitativo, no porque tengamos o no la misma popularidad o alcance, peleemos por un mejor pago porque corremos el mismo riesgo de perder la vida por entretenimiento», sentenció la boxeadora.

Isabel Estrella Millán también señaló lo triste de la pérdida, de por qué es importante saber hasta dónde rinde el cuerpo con respecto a los golpes.

La muerte de Maxim Dadashev nos recuerda que la vida de quien boxea se define en un volado, que las circunstancias pueden ser adversas y que no siempre hay manera de preveer cómo bajarán los boxeadores del ring. Aunque una mejor habilidad, entrenamiento, alimentación y esquina reduce el riesgo, lo reduce, pero no lo elimina.

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