WWE estrenó NXT en USA Network. Fue un programa de una hora lleno de claroscuros. Nuestra cobertura fue sólo sobre esa primera hora debido a que quisimos enfocarnos en el impacto que causaría esa primera impresión.

Y decimos primera impresión no porque NXT sea un producto nuevo, sino porque por primera vez llegó al gran público

“Sólo tienes una sola oportunidad para lograr una buena primera impresión. No podría estar más orgulloso”.

► ¿Pero logró una buena primera impresión NXT en USA Network?

Parece increíble, pero el público de Latinoamérica y algunos otros mercados ha tenido mayor acceso a NXT que el público de Estados Unidos. En la programación de Fox Sports México, por ejemplo, cada semana podemos ver NXT antes de la transmisión en vivo de SmackDown Live.

Por eso era importante para NXT mostrar su mejor cara.

De entrada, el inicio, con Triple H saliendo por la cortina en medio del enorme griterío del público presagiaba algo épico.

Y la lucha femenil no estuvo nada mal. Aunque a decir verdad fue mejor el combate entre Shayna Baszler vs. Rhea Ripley de la semana pasada. Pero no nos quejamos.

Sin embargo, la segunda lucha mostró al gran público que NXT puede ser pan con lo mismo. Cameron Grimes contra Sean Maluta terminó con un solo movimiento.

Los fans de WWE que quieren ver algo nuevo y no luchas de pocos segundos o combates contra luchadores locales, no deben haber quedado muy contentos.

¿Y la estelar? Uno podría esperar que Velveteen Dream y Roderick Strong dieran una lucha del calibre de un TakeOver, pero fue lenta y repetitiva. Lo único especial fue el cambio de título, pero para el gran público —ese que estaba presenciando NXT por primera vez en su vida—un cambio de título entre desconocidos no significa nada. No existía aún un lazo afectivo con ninguno de los dos.

Además, la Undisputed Era no tuvo la oportunidad de presentarse como una facción importante, sólo como cuatro luchadores al azar.

► Hasta ahí el debut de NXT en el USA Network.

El primer disparo en la guerra de los miércoles fue una salva.

Y lo peor del asunto, el tremendo error de cálculo, es que lo bueno estuvo en la segunda hora.

Una segunda hora que no estuvo disponible para los millones que tienen acceso a USA Network, sino sólo para los miles que tienen WWE Network.

Paul Heyman facepalm

Y ahí se mostró algo diferente. Cosas que no se ven en Raw y SmackDown, como lo mostrado por el tremendo Pete Dunne y la revelación brasileña Arturo Ruas (conocido hasta marzo pasado como Adrian Jaoude)

Porque eso es lo que WWE había vendido a la gente: Que NXT es una alternativa. Y eso no lo vimos en la primera hora.

Luego, Xia Li vs. Aliyah. En este caso sí puede argumentarse que la lucha femenil de la primera hora fue mejor, aunque ésta estuvo decente.

Posteriormente, se anunció que tendríamos a Kushida contra el debutante Denzel Dejournette. Pero cuando éste llegó al ring fue atacado por Alexander Wolfe, Marcel Barthel y Fabian Aichner.

Y después, un momento que en USA Network hubiera sido de «¡Guau! ¡Esto es mejor que Raw!», que fue cuando apareció WALTER, el Campeón del Reino Unido, como siempre, en medio de los acordes de la novena sinfonía de Dvorak, y con la enorme recepción que en los programas semanales sólo le prodigan a Stone Cold.

Así, IMPERIUM marcó territorio de una manera en que la Undisputed Era no pudo hacerlo en la primera hora.

NXT en USA Network

¿Cómo mejorar eso? ¿Qué tal que llegue Kushida y se las haga de emoción?

Si esto hubiera sucedido en USA Network, los fans se habrían interesado por saber más de todos estos personajes. ¿Quiénes son esos de Imperium? ¿Por qué los fans corean el nombre de WALTER como si fuera Goldberg? ¿Por qué ese japonés tuvo las agallas para hacerles frente? 

En pocas palabras, habrían quedado interesados para sintonizar el programa la siguiente semana.

► Y si eso no los convencía, ¿qué tal una cara conocida?

Lio Rush regresó después de haber desaparecido sin explicación alguna. Ya no más secuaz de Bobby Lashley. Ya no más bocón engreído. Sólo un luchador sumamente talentoso.

Y la victoria de Lio ante Oney Lorcan, que lo convirtió en el retador número uno al Campeonato de Peso Crucero WWE, habría sido más significativa para USA Network de lo que fue la coronación de Roderick Strong.

¿Y qué decir de la estelar? Matt Riddle contra Killian Dain. Aunque muchos fans odian a Riddle, nadie puede negar que, debido a su carisma, es una de las cartas fuertes de la marca amarilla.

Y se enfrentaron nada menos que en una Street Fight. Aunque los fans de USA Network no conocieran la rivalidad, saben que esa modalidad no es algo de todos los días.

NXT en USA Network

¿Y qué pasa si cuando se van a golpearse en el estacionamiento Riddle es atacado por WALTER y sus camaradas?

¿Y si llegan los Street Profits y medio elenco de NXT?

¿Y si toda la trifulca llega hasta el ring?

Todo eso aderezado con el público rugiendo «¡N-X-T! ¡N-X-T!!» a todo pulmón.

Un final dramático, apoteósico. Cortado justo a tiempo (después de que terminó el programa, William Regal llegó para calmar la situación), terminó siendo algo al estilo de la original ECW, que era la empresa alternativa por excelencia hace un par de décadas.

NXT en USA Network

WWE lo arruinó. Dicen que el que pega primero, pega dos veces, pero de nada sirve si el golpe no da en el blanco. La primera impresión de NXT ante el público de USA Network no fue buena. Y lo peor es que prefirieron mostrar lo mejor, una segunda hora genial, a los subscriptores del WWE Network (1.8 millones) en vez de hacerlo al universo de 90 millones de hogares de USA Network. 

¿Fue un disparo de salva o un disparo al pie?

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