Caída de acciones del 25%, shock tras bambalinas, en las oficinas y en los vestidores. Michelle Wilson y George Barrios no son dos "cuatro de copa", como quien diría; Michelle Wilson y George Barrios eran para el ítem "negocios" lo que Triple H y Stephanie McMahon para el de "lucha libre". Vince McMahon ya había dicho que no había una única persona —ni dos—que tomara las riendas de todo lo que él abarcaba (y abarca todavía) en WWE. No todo pasa por decidir quién encabezará WrestleMania a principios de abril, si me explico.

El genio de McMahon en el ámbito creativo puede que se haya ido apagando en años recientes, pero su costado "businessman" está tan intacto como siempre. Cerrando la idea, entonces, la WWE post-Vince, se estimaba, iba ser delegada a su hija y a su nuero, por una parte, y a Barrios y Wilson por la otra. Pero ya no, pues el pasado jueves se anunció la decisión de cortar lazos con estos últimos dos, quienes desde 2018 fueran ascendidos al cargo máximo de copresidentes de la compañía, luego de varios años de un pleno trabajo que incluyó los mayores ingresos anuales de la historia de la misma.

Por qué Vince McMahon debería vender WWE ya mismo 1
La caída de acciones de WWE tras la noticia de los despidos.

► Explicación: la caída de WWE en la bolsa

Según reportes, así como absolutamente inesperadas, las nuevas dejaron boquiabiertos hasta a los más recónditos sectores de la organización, y es que si tuviéramos que hacer una comparación, el dúo ejecutivo no era menos en lo suyo en años recientes que Roman Reigns o Brock Lesnar en los cuadriláteros. Puertas adentro, se habló de la noticia más impactante desde el día en que se produjeron los despidos en masa allá por 2007.

Aparentemente, choques de visiones incitaron a McMahon a tomar el camino terminal. Algunos apuntaron a la decaída en el interés por WWE Network como uno de los motivos, pero es sabido con certeza que el declive en los números a lo largo del 2019 fue el punto decisivo. En lo que posaremos nuestros focos, sin embargo, será en las repercusiones de esas marcadas salidas, históricas como lo son, y continuar así en la línea de cómo el éxito masivo de AEW podría acabar en la extinción de WWE.

Vince McMahon
Michelle Wilson y George Barrios.

En un apartado realizado en septiembre del año pasado, expusimos el improbable pero no imposible escenario planteado en el párrafo superior. Para ubicarse mejor en el contexto, les recomiendo su lectura, que podrán encontrar haciendo click aquí. En él, hicimos hincapié en el hecho de que la dependencia en las acciones/inversionistas eran un arma de doble filo, y que podrían conducir a ambas caras de la moneda:

"[...] Durante fines de la década de los 90, luego de una experiencia entre la vida y la muerte post-Hulk Hogan y una posterior reversión gracias a un cambio de 'actitud', la grande del entretenimiento decidió abrir sus puertas y volverse lo que en Latinoamérica sería conocido como una sociedad anónima ('public company' en los Estados Unidos, pese a no tener el mismo significado que en otros países), manejándose mediante los valores de bolsa, con la venta de acciones y demás, originando por ende una total dependencia de ello.

"Ser 'pública' goza de puntos a favor, pero también sufre de reveses: les da más liquidez, pero al mismo tiempo los debilita. Dependiendo de tu situación, puede fortalecerte o matarte. Por ejemplo, si WWE hubiese operado de esta forma durante sus peores momentos allí por 1995, 1996, se habría hundido en la bolsa. Hubiera desaparecido.

"Tratamos con un asunto bastante complejo que tiene muchas más capas. Existen diversas variables, pero todo se reduce a esto: si el mercado se contrajese y AEW tomara un pedazo importante de él, WWE saldría muy perjudicada. 

"A mediados de los noventas, WWE operaba con números rojos. Pero el dinero era de Vince, y él decidió continuar. En 2020 o 2021, ante un pánico bursátil, si sus acciones cayeran un 50 o 60 por ciento, ya no podría sostenerse. Hay que recordar casos de empresas gigantescas que de un día para otro han desaparecido [...]".

► Triple H, el sucesor que nadie desea

Retomamos desde aquel punto la noticia de los despidos. Ya que, tal y como apuntamos, la baja de los Presidentes no fue tomada a la ligera en el mercado, con varios accionistas que reaccionaron con notoria disconformidad, al punto de que algunos de ellos dejaron de invertir en la causa. El resultado fue una caída en la bolsa nunca antes vista, pero más que nada una prueba de que el futuro de WWE no es tan sólido como muchos pueden creer.

Cuando Triple H conoció a Vince McMahon
Triple H, Stephanie y Vince McMahon.

No dejamos de mencionar que las posibilidades de una extinción serían remotas, y sólo un suceso demasiado importante podría poner a la empresa contra las cuerdas. Lo que lleva a preguntarnos, ¿qué tan grande suceso podría cumplir con los requisitos para el citado "pánico bursátil"? El primero que le viene a la mente a todo analista marca un patrón: una hipotética muerte del único Chairman restante, Vince. Por supuesto, un hecho inevitable, sea tarde o temprano. Y es que si la ausencia de Wilson y Barrios originó semejante agujero, ¿cuál será la reacción del mercado cuando McMahon ya no esté a cargo?

Uno estimaría que el fallecimiento de McMahon —se sabe con seguridad que el término "renuncia" no está en su diccionario—desembocaría fácilmente en una caída aproximada del 80% de las acciones, y más considerando ahora la falta de socios que estén a la altura para cubrir esa hipotética ausencia suya. Porque no se espera que Triple H y Stephanie se hagan cargo de la parte económica, y aún si lo hicieran, el inversionista promedio no confiaría en su designación debido a su inexperiencia en la materia.

El accionista optimista, agarrándose quizá de las críticas de los últimos tiempos hacia Vince en cuanto al producto, querría empaparse en el asunto e intentar encontrar en Triple H a un sucesor capaz de dar soluciones, pero se encontrará con un panorama aún peor: al repasar los números de NXT, el único espacio que hoy lo tiene a "El Rey de Reyes" como showrunner, encontrará a una marca que genera más pérdidas que ganancias. Así será como toda esperanza se evaporizará.

► Vince McMahon debería vender WWE ya

Pues, verán, el fan acérrimo puede que prefiera el estilo que presentan los de amarillo, pero no puede negarse que no es el estilo que le gusta al colectivo, y por tanto no es popular en lo absoluto. En definitiva, entonces, mientras que no se pueda sacar jugo económico de ello, no será visto con buenos ojos por el inversionista, quien siempre verá la vista gorda y no se detendrá en los detalles.

WWE
WWE

Ya redondeando la idea, permítanme añadir que no estamos afirmando que una eventual ausencia de McMahon sea el último clavo en el ataúd de WWE ni mucho menos, pero ciertamente se podría decir que aquel será un día en el que WWE perderá mucho, pero muchísimo valor en el mercado. Es por eso que probablemente la mejor alternativa en estos momentos en que todavía hay tiempo (y esperemos que lo haya de sobra), es que McMahon venda la compañía. Presuntamente, no es una idea que le desagrade, y sabiendo ahora dónde está parado, seguramente menos que nunca.

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