El 27 de mayo de 2016 se celebró en el Tokyo Korakuen Hall, la sexta fecha de contiendas del torneo Best of the Súper Jr. XXIII de la empresa NJPW. Durante esta jornada, resaltó el duelo entre Ricochet y Will Ospreay, y en las redes sociales de inmediato se dieron a conocer fragmentos del encuentro, que muchos consideran asombroso.

La polémica se suscitó cuando “el hombre al que llaman Vader” tuvo el mal tino de realizar un comentario demeritando el trabajo de los contendientes, basándose únicamente en un fragmento de la lucha. Tanto el comentario como algunas de las reacciones al mismo, fueron recogidas aquí en SÚPER LUCHAS.

Ahora, la NJPW a través de sus redes sociales nos permite tener una perspectiva más amplia para participar en la discusión como justifica a continuación:

“Debido a que existe un gran debate acerca de éste encuentro en Internet a partir de gifs y videos que muestran sólo partes de él, hemos decidido compartir la presentación completa, disponible en alta definición y gratis para que todo el mundo pueda verlo.”

Pues bien, les presentamos la lucha dividida en dos partes y un análisis de la misma con el fin de identificar si la crítica de Big Van Vader es atinada o no.

Una vez que se escucha la campana, y luego de la toma de réferi, se encadenan una serie de llaves y contrallaves para después tomar un respiro con un momento de humor: Ricochet presume el movimiento de sus pectorales y Ospreay acepta no poder competir en eso con él.

Un segmento de la lucha, relevante para nuestro análisis, comienza en el minuto 1:20 del video número uno. Viene un candado a la cabeza de Ricochet, del que se zafa al rebotar a su oponente contra las cuerdas, al regreso Ospreay lo ataca con un empellón del que Ricochet se pone en pie en resorte sobre su espalda. Ricochet evade una trampa horizontal de Ospreay con una vuelta completa y al salto por encima de Ospreay, éste responde también con un giro completo.

Ricochet toma a Ospreay con unas tijeras a la cabeza; pero su adversario cae de pie. Es el turno de Ospreay para aplicar unas tijeras con giro, de las que cae en pie Ricochet. Se miran, rebotan parados de manos contra las cuerdas opuestas y luego de girar caen sobre una rodilla y con los brazos extendidos en actitud desafiante.

Este segmento termina en el minuto 2:00 del vídeo. Son 40 segundos de acrobacias impresionantes; pero sin haberse infringido daño alguno.

Cuando se reinician las hostilidades podemos ver una lucha con puñetazos, patadas, golpes de tajo, codazos, golpes de antebrazo a la cara y un poco de llaveo, una lucha más al estilo recio de Japón. Luego Ricochet reinaugura la lucha aérea con un 619 en el esquinero y el británico remata con un par de patadas voladoras en pleno lance de su contrincante que viene en plancha desde la tercera. Algo más de golpes, llaves y al final un DDT que saca a Ospreay del cuadrilátero para perseguirle con un mortal de frente.

De vuelta al cuadrilátero, un poco más de golpes, llaveo y cuando intenta Ospreay una maniobra aérea, «el futuro del vuelo» lo recibe con una impresionante quebradora con giro. Ahí comienza a construirse la historia que echó en falta Vader. Ricochet que con un par de gestos hace saber al público de la superioridad de su inteligencia sobre el contrario, y luego remata con movimientos prohibidos: pisotón a la cara, manotazos desdeñosos a la cabeza, y voilà: sabemos qué papel juega cada uno.

Ospreay repunta y vuelven los intercambios de golpes y patadas sumamente vistosos. La audiencia aplaude y corea el nombre de Ospreay, quien con un codazo desde la tercera nos devuelve a la lucha volátil y cuando Ricochet sale del ring, lo remata con una Plancha Tornillo y festeja con un beso a la cámara.

Regresan al cuadrilátero con impactante variante de desnucadora de Ospreay y luego un Suplex de Espalda con puente olímpico por parte de Ricochet. Conteo de dos nada más y ambos quedan tendidos y exhaustos sobre la lona.

 

Una vez recuperados, los oponentes se enfrascan en un duelo de patadas que no logran conectar, hasta que los dos afinan la puntería y con tremendas patadas a la nuca caen al unísono. Momento que recuerda a Rocky Balboa cayendo a la vez que Apollo Creed para comenzar la cuenta del réferi. La gente comienza a gritar “esto es asombroso”.

Apoyándose en las cuerdas los contendientes comienzan a levantarse al filo del encordado. Es el clímax de la historia, se anuncia que quien pueda regresar al centro del ring en mejores condiciones tendrá más oportunidades de salir victorioso.

¡Todavía al filo del cuadrilátero Ricochet conecta una patada a la cara de Ospreay, quien devuelve el gesto con un antebrazo al rostro de Ricochet! ¡Patada a la nuca de Ospreay, patada a la frente de Ricochet! ¡Ricochet recibe a Ospreay con una cargada de bombero y lo deposita violentamente en el filo del ring! ¡Sin darle respiro lo ingresa al cuadrilátero; pero Ospreay sólo utiliza el impulso para sujetar a Ricochet con unas tijeras al cuello y aplicarle una Frankensteiner invertida!.

El público necesita un respiro y los beligerantes también, van poniéndose de pie y un segundo antes de los 20 se desplazan agotados hacia el tapiz. Recuperados Ricochet nos recuerda quien es el rudo, y escupe su desprecio a Ospreay, quien le demuestra con un golpe de antebrazo seco al rostro, que no está intimidado. Duelo de golpes de antebrazo y uppercut europeo que finaliza con un cabezazo de Ospreay al cráneo de Ricochet.

El asesino aéreo anuncia su movimiento final; pero Ricochet aún no esta dispuesto a ser vencido, esquiva y aplica un Suplex Luz del Norte y cuando levanta con el mismo impulso a Ospreay para terminarlo con un Suplex Vertical, éste realiza un contraataque en el aire y se lo lleva con un Ace Crusher.

Luego de un Spanish Fly al centro del cuadrilátero: el dramatismo, la cuenta que se interrumpe en dos. El respetuoso público nipón hace su parte, animan con sus palmas, Ricochet toma la ventaja y luego de una combinación espectacular de movimientos, la cuenta ahora es para su contrincante que también escapa en dos.

Contraataques fallidos, interceptados y devueltos hasta que Ospreay rebota en las cuerdas y con una patada con giro que no parece siquiera rozar a Ricochet, se anuncia el fin del encuentro, que culmina con un Ace Crusher de Ospreay sobre Ricochet y la cuenta de tres.

 

Luego de ver la lucha en su totalidad no cabe duda de su calidad. Es muy probable que la parte que señala Vader como “acrobacias sin historia”, sean esos 40 segundos donde realmente no hay siquiera contacto entre los competidores, en algunos de los gifts o highlights que muestran la lucha, se recopila precisamente la acción aérea.

Pero como hemos visto, el encuentro presenta el desarrollo de una batalla entre un hombre altivo que trata con desdén a su contrincante, intentando humillarlo y amedrentarlo conforme se da cuenta que la tarea no será fácil. Además, hay lucha de estilo fuerte, de alto impacto; la lucha de llaveo es breve pero bien ejecutada, original, complicada. Y por supuesto el ingrediente que resalta es la lucha aérea. ¿Qué se espera de un torneo de pesos crucero? Habilidad, agilidad, velocidad, y vuelos impresionantes.

«El Mastodonte» no es del todo ajeno a esto, un hombre de 1.96 metros de estatura y 204 kilogramos de peso, que podía hacer un salto mortal invertido desde la tercera cuerda: VaderSault.

 

 

Podríamos pensar que lo de Vader fue un juicio apresurado o ceñirnos a lo que el hombre dijo y suponer que el vídeo que observó presentaba justamente lo que describe: “acrobacias sin historia”. Gracias a la controversia hemos podido obsequiarnos con un encuentro que, aún con sus movimientos innecesarios, y sus momentos que no convencen, es una presentación digna, un trabajo notable y sumamente disfrutable. ¿No les parece?

Hablamos de