El Vaquero Navarrete venció al filipino Juan Miguel Elorde en su tercera defensa titular.

Hace apenas un mes que Navarrete noqueó a Francisco de Vaca y en esta ocasión no fue diferente: la contundencia de Emanuel Navarrete dio la nota para que se acabara la pelea temprano.

Hay que hacer a anotación: todas las defensas de Navarrete han acabado por nocaut o nocaut técnico.

A la hora de la contienda, se notaron las dos características básicas de Navarrete: el manejo de la distancia, marcada por sus brazos y su timing, pues no apresura el ritmo de la pelea, sino que va buscando el espacio y aprieta el paso cuando lo encuentra.

Al principio sí recibió algún golpe de poder de Elorde, especialmente hablamos de un volado, pero fue el único golpe fuerte y vistoso que recibió.

En tanto pasó el primer round tanteando el terreno, buscando la distancia adecuada para pelearle a Elorde, Navarrete se vio concentrado y enfocado en dar una gran estocada.

Elorde buscó la corta distancia, pero se olvidó de buscar golpear abajo para detener el avance de Navarrete. Su velocidad fue buena, pero no fue preciso para castigar de manera contundente.

El Vaquero sabe cómo usar su brazos para repeler al contrincante, tanto cuando ataca como cuando retrocede, pues al trabajar para atrás, suelta los brazos y el rival no lo toca.

Elorde menos, pues es más bajito de estatura, por lo que a la larga no pudo hacer mucho, no le alcanzó sólo con su velocidad.

Poco a poco Navarrete le fue cerrando el espacio, entonces encontró la oportunidad de hacer finta con la derecha para entrar con un volado de izquierda y rematar con otro de derecha.

Ya para el segundo volado, Elorde ya estaba muy lastimado e incluso, aunque no tocó el piso, se desconectó y el réferi lo definió como caída y le hizo conteo.

Fue el inicio del fin.

Para el cuarto round, el Vaquero no hizo más que lazar los golpes como sólo él sabe y Elorde dio de sí. Hay que decirlo: Vaquero mejora en cada pelea porque cierra mejor la guardia y afina la puntería, que con esa potencia, dobla a cada rival que enfrenta.

El Vaquero Navarrete venció a Elorde, suma una nueva defensa exitosa por nocaut y calladito, calladito, con puro box, forja un sólido legado.

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