Un Homenaje muy Perro… El color del homenaje al Hijo del Perro Aguayo en SLP

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San Luis Potosí, S.L.P.- Existe un viejo dicho, que dice: “Los humanos, morimos dos veces, cuando dejamos el mundo terrenal y la última vez que dicen nuestro nombre”; Pedro Aguayo Ramírez, El Hijo del Perro Aguayo fue recordado en un homenaje por la empresa Triple A, en el auditorio Miguel Barragán de la capital Potosina, con un lleno impresionante.

Al filo de las 7 de la noche, una larga fila de personas, esperaban entrar al recinto, la gran mayoría enfundados en sus playeras de Los Perros Del Mal; no se hicieron esperar las pancartas, las fotografías, los recuerdos, parecía que esa noche, el Hijo del Perro lucharía en la estelar.

La función comenzó, todo el elenco presente de la AAA subió al encordado para rodear una fotografía con flores del homenajeado y con mensajes de sus compañeros, el grito de “¿Dónde estás Perro?”, encendió la llama de una ola de aplausos y gritos de “Perro…Perro…Perro”.

 

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Auditorio Miguel Barragán, SLP// Foto: @Elmemopacheco

 

La función comenzó, el auditorio lleno no perdía detalle de las luchas en el cuadrilátero; con un sobre cupo, gente de pie tampoco perdía detalle de las acciones, aunque en un momento parecía que importaba más gritarle al de enfrente que se quitara, que poner atención a la lucha.

La noche inició con un triunfo del bando de los rudos, en la segunda lucha los técnicos emparejarían las acciones, pero de ahí en adelante, la noche sería del bando de la maldad, ¿Tal vez así lo hubiera querido El Perro?

Los homenajes no se hicieron esperar; Fénix, Daga, Súper Fly, entre otros, fueron los que portaron las playeras del perro, señalando al cielo y gritando “¿Dónde estás Perro?”
Emotivo momento, ese en el que Daga, después de la victoria, dejo en el centro del ring la playera de los Perros Del Mal, un tributo muy luchístico.

El público estaba “Calientito” y no solo por el calor que encerraba el auditorio, que dicho sea de paso, no cuenta con buena ventilación; los conatos de bronca no se hicieron esperar entre los de atrás contra los de adelante que no dejaban ver, la noche se opacó por un momento.

Auditorio Miguel Barragán, SLP// Foto: @Elmemopacheco
Auditorio Miguel Barragán, SLP// Foto: @Elmemopacheco

 

Las emociones volvieron a su cauce, las luchas avanzaban una a una con un público potosino entregado a sus ídolos; Los Rudos.

Llegó el gran momento, el hijo pródigo volvía de nuevo a su casa; Alberto, El Patrón, enfrentaría a una montaña de músculos, Bryan Cage, quien acompañado por Konnan, Pentagón e Hijo del Fantasma, el panorama pintaba mal para el potosino.

Subió al ring con el megacampeonato en la mano, alguien del público le arrojo una máscara del desaparecido Dos Caras Jr., se notaba la emoción de Alberto, ¿Pedirle que se le ponga?, el público no tardó el pedírselo, pero a manera de tributo, el solo besó la máscara y la dejo en su pasado, el presente, es El Patrón Alberto.

Lucha recia y difícil para el patrón, quien sigue sin poder ganar en casa; segunda aparición en San Luis Potosí, segunda derrota para Alberto.

La función terminó al estilo AAA, en una guerra de todos contra todos, aprecian rudos, técnicos y demás, pero hubo un gran ausente, la gente esperaba a Rey Mysterio Jr., nunca apareció.

Así se vivió el homenaje al Hijo del Perro Aguayo, con todo tipo de detalles, pero al final de cuenta, el auditorio Miguel Barragán de San Luis Potosí, se volvió la perrera más grande del mundo, un solo grito, un gran sentimiento.

Ahora solo falta ver, ¿Cómo será la vida de AAA sin El Hijo Del Perro Aguayo?
Las cosas en la lucha libre cambiarán, pero el recuerdo de un ídolo seguirá, El Perro dejó el mundo terrenal, pero ahora se encuentra en la eternidad y en la inmortalidad del recuerdo de una leyenda que no se extinguirá.

¡Gracias Perro!

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