«Ten», otra tendencia de NXT que debe desaparecer

Tye Dillinger está siendo una de las figuras más populares de NXT en este 2016, desde que su gran desempeño contra Andrade «Cien» Almas en TakeOver: The End le devolviera la consideración que merece por calidad luchística. A partir de entonces su ascenso ha sido notable, enfrentando a Bobby Roode, Samoa Joe y participando en el Fatal 4-Way que determinará el próximo retador de Shinsuke Nakamura por el Campeonato NXT.

Tye Dillinger en NXT - WWE
Tye Dillinger en NXT – WWE

 

Al igual que los cánticos de «Yes!» que ayudaron a elevar a Daniel Bryan a los puestos estelares, o ese «What?» de Stone Cold, Dillinger cuenta con un recurso similar que también parece podría instalarse en el insconciente colectivo de los seguidores. «Ten» no ha cesado de sonar desde entonces en todos y cada uno de los recintos que WWE ocupa, e incluso algunos medios se aventuran a pronosticar que gracias a este latiguillo, el canadiense se hará un hueco en el elenco principal de Raw o SmackDown a corto plazo.

Ilustración del Yes! Movement / Daniel Bryan - WWE
Ilustración del Yes! Movement / Daniel Bryan – WWE

 

Si bien los dos ejemplos pasados que he traído a colación se emplean de manera conveniente la mayor parte de las veces, con «Ten» ya estamos asistiendo a una degeneración del concepto. Quien siga habitualmente cada show de la compañía en los últimos meses estará comprobando que el público del Full Sail University contagió una costumbre de emplearlo durante el conteo fuera del ring. Lo que era divertido en un principio, ya se antoja molesto a ojos del verdadero fanático, porque en la práctica torpedea un clásico factor del desarrollo de la lucha.

El público llega a opacar con sus cánticos la cuenta del árbitro, mostrando directa o indirectamente, de esta manera, su falta de consideración por este recurso muchas veces decisivo y desvirtuando de paso a la lucha libre. Tendencias así no benefician a nadie. Ernesto Ocampo ya reflexionó hace meses sobre la «peculiaridad» del respetable de la marca amarilla, y ahora la fiebre de autocomplaciencia se extiende al resto. Incluso ayer, durante el show de 205 Live, «Ten» hizo acto de presencia, por si algo más podría ponerse en contra de los cruceros…

Austin Aries vs. Tye Dillinger, NXT (04/05/2016) - WWE
Austin Aries vs. Tye Dillinger, NXT (04/05/2016) – WWE

 

Me gusta NXT, y disfuto con cada especial que sacude el calendario luchístico cada cierto tiempo. Este año, seguramente TakeOver: Dallas se lleve la palma en cuanto a mejor show de la temporada. Pero su concepto de público amenaza con teñir de superficialidad e irreverencia la imagen del Universo WWE. O incluso de puro racismo, caso reciente sufrido por «Cien» Almas. Ignoro en qué momento el Kayfabe dejó de importar. O tal vez estos «conocedores» nunca supieron qué significa dicha palabra y aquí resida el gran problema.

 

 

 

 

Sami Zayn vs. Shinsuke Nakamura, NXT TakeOver: Dallas / WWE Kevin Owens vs. Sami Zayn, NXT TakeOver: Dallas / WWE ©
Sami Zayn vs. Shinsuke Nakamura, NXT TakeOver: Dallas / WWE ©

 

Sigo en mis trece y el caso expuesto da alas a mis argumentos. El proselitismo de WWE convertirá a WrestleMania en el Rock in Rio de los eventos de esta disciplina, por citar el PPV más importante de su programación. Si es que eso no ha sucedido ya. El individualismo que las redes sociales potencian y la inmediatez de contenidos están creando un seguidor low cost. ¿Merece la pena procurar una menor cantidad de receptores, pero de buena calidad? Parece que no para el producto de los McMahon.

LA LUCHA SIGUE...
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