Stone Cold Steve Austin es uno de los nombres más icónicos en la historia de la lucha libre profesional, pero tuvo que verse obligado a retirarse en el 2003 debido a graves lesiones, incluyendo una contusión en la médula espinal que lo dejó brevemente cuadripléjico, y a partir de allí las cosas se le pusieron cuesta arriba.

- WWE NXT 11 de noviembre 2025 | Ricky Saints vs. Trick Williams.
- WWE SMACKDOWN 14 de noviembre 2025 | Jey Uso vs. The Miz.
► Steve Austin y la historia detrás de su retiro
Durante una entrevista con Dirty Mo Media de Dale Earnhardt Jr., Steve Austin habló con total honestidad sobre la dura realidad que siguió a su retiro del ring en 2003, primero comentando sobre el motivo que condujo a su retiro, a pesar de que en el camino se resistió a abandonar la industria.
“No extraño nada porque he estado alejado de esto el tiempo suficiente. Pero cuando tuve que hacerlo… tuve que desconectarme. Y cuando me caí de cabeza, me lesioné la médula espinal. Y todavía lidio con muchos problemas neurológicos”.
“Me esforzaba al máximo en lo personal y terminé agotado porque no me tomaba ningún descanso. Y es que… la vida es dura”.
«Tuve que retirarme después de eso. Pero lidiar con eso, alejarme… el retiro siempre suena como la palabra tabú. Siempre suena como el santo grial. Te matas a trabajar porque para eso estamos aquí. Y luego disfrutas de la jubilación. ¡Caramba!, me retiré a los 38. ¿Sabes cuánto dinero dejé de ganar? No se trata solo del dinero, sino de los buenos momentos, de estar con los amigos, de viajar, de actuar frente a un público, de esa descarga de adrenalina. Eso era lo que me apasionaba.»

Sin embargo, el miembro del Salón de la Fama comentó luego que su retiro también marcó un punto de inflexión en su vida, ya que no era una opción, pero no estaba dispuesto a volver a la vida que tenía antes de la fama, y se la pasó bebiendo mucho. Sin embargo, tras varios años de encontrarse en una «espiral descendente», encontró una luz en la propia lucha libre, cuando WWE le pidió que presentara Tough Enough en USA Network.
“No lo manejé bien. Durante unos tres años, bebí, cacé, pesqué e hice un montón de tonterías. Una mañana, me desperté, fui al baño y me miré al espejo —es cierto— y, aunque no lo dije en voz alta, pensé: ‘Oye, lo que estás haciendo no te va a ayudar a vivir mucho tiempo. Tienes que bajar el ritmo’”.
“No tenía ninguna intención de ser estrella de cine, nada de eso, pero antes de entrar en el mundo de la lucha libre conducía una carretilla elevadora y, aunque me divertía mucho —y me encantaba—, después de estar en la cima del mundo de la lucha libre, no quería volver a conducir una carretilla elevadora. Me dije: ‘Mejor vete a Los Ángeles e intenta hacer algo en el mundo del espectáculo’”.
“Perdí casi un año ahí fuera, ya sabes, buscando el fondo de un montón de botellas. Encontramos a algunas personas y empezamos a hacer algunas… yo las llamo películas de bajo presupuesto. Alguien con mucho ego las llamaría independientes. ¡Oye, de bajo presupuesto!”.
“Cuando me retiré, me sentí tan mal por tener que dejar el negocio que amaba. Tuve que alejarme por completo. Ni siquiera podía verlo. No quería saber nada de él. Si no puedo ser el protagonista, no quiero ser nadie más en ningún lado”.
“Muchos años después, en 2009 o 2011, cuando hicieron Tough Enough, ya había estado alejado el tiempo suficiente, las heridas habían sanado y quería estar más cerca del negocio. No quería llevarme los golpes, sino ayudar a la gente a aprender el oficio”.

Aunque estuvo solo una temporada de Tought Enough, fue justo lo que necesitaba, y el miembro del Salón de la Fama WWE luego se dedicó a otros proyectos, como su programa de televisión Broken Skull Challenge, una exitosa marca de cerveza y un podcast de que le permitió compartir historias con otras estrellas, reconduciendo su vida tras el retiro.