Nadie quería perder la última batalla de las «Wednesday Night Wars» la pasada noche. Y en un curioso cierre de ciclo, NXT y AEW Dynamite repitieron estrategia del primer choque del pasado 2 de octubre. A fin de agenciarse al menos la primera media hora de audiencia de programa, las luchas de apertura de la marca dorada de WWE y los Élite (Adam Cole vs. Finn Bálor y Kenny Omega & «Hangman» Page vs. The Lucha Brothers) estuvieron libres de comerciales. Algo que no funcionó al gigante estadounidense entonces, y que veremos si esta vez resulta efectiva. Aunque, a pesar de ello, sí podemos dar crédito a los fans de NXT por un punto.

fans de NXT
WWE

Quien haya seguido cada episodio de AEW Dynamite desde el comienzo a través de TNT, habrá notado un cambio de dinámica en cuanto a la inevitable publicidad durante las últimas semanas. Si en los primeros shows esta ponía fin a la acción temporalmente, como suele ocurrir en la mayoría de programas televisivos, ahora notarán que, miércoles sí miércoles también, se emplea el recurso de la pantalla dividida, situando la imagen de AEW Dynamite en una esquina inferior mientras los comerciales hacen de las suyas.

Táctica que NXT también emplea habitualmente, pero que, según Dave Meltzer, no le resulta tan necesaria como a su competidora. He aquí las palabras del editor bajo la más reciente entrega de la Wrestling Observer Radio.

► Los fans de NXT no son fans de AEW


Sin duda en AEW tienen la evidencia de que durante las pausas comerciales la gente cambia a ver NXT. Por eso empezaron a hacer más esas inserciones, por este factor. Por eso lo hacen.

De lo que también se han dado cuenta es que los espectadores de NXT no cambian de cadena para ver AEW. La base de fans de NXT, en su mayoría, no son una base de fans de AEW, pero a los fans de AEW sí les gusta NXT.

fans de NXT
AEW

Meltzer ya reveló este interesante punto acerca de las «Wednesday Night Wars» el pasado mes: cuando Dynamite se va a los comerciales, las cifras de audiencia de NXT inmediatamente mejoran. De hecho, cuando el show de AEW termina, los chicos de Triple H experimentan una importante subida en esos 5-10 minutos extras que a veces USA Network les concede. Sin embargo, cuando estos se van a los comerciales, muy pocos de sus espectadores cambian a Dynamite.

Unos hechos que lucen comprensibles teniendo en cuenta que NXT tiene siete años de historia a sus espaldas. Por otra parte, AEW nunca habría nacido sin una base de seguidores descontentos con WWE.

Pero en cualquier caso, este inevitable proselitismo que ambas empresas promueven poco beneficia en sí al arte de la lucha libre. Postura absurda pues la de la mayoría de fanáticos de NXT.

Todo, cuando a posteriori, estos puedan ver en diferido a Cody Rhodes y Cía; punto clave también para una contracrónica del reporte de Meltzer.

Hablamos de