La máscara es lo más sagrado que un luchador mexicano posee, en ella esta gran parte de su dignidad y su carácter, refleja lo que se quiere ser, a donde se quiere llegar, además de proteger su incógnita. Da un halo de misticismo al que la porta, y por ende éste tiene que defenderla hasta sus últimas consecuencias, sin importar diferencias de peso o de estatura del oponente.

No sólo en luchas de apuestas. Sino en todo momento. Por eso, los gladiadores del pasado hacían sus máscaras de pieles gruesas y ataban por la nuca muchas veces su tapa. No era fácil romperla o zafarla. Sin embargo, los tiempos fueron cambiando, y la máscara, aunque sigue representando lo mismo, hoy está hecha de materiales más ligeros y de telas más elásticas, con poca protección y expuesta a los accidentes laborales.

Tal pasó ayer con el guerrero de Ciudad Juárez, Sin Cara, quien durante las grabaciones de Main Event en Kansas City, tuvo un mano a mano con el gigantón Baron Corbin, quien en un movimiento propio logró ponerle la mano sobre la máscara y por la dinámica de Sin Cara, Corbin le zafó la máscara, cayéndose al suelo, donde el réferi se tuvo que anteponer a algo que no tenía previsto, alcanzándosela y amonestando a Corbin mientras Sin Cara se la volvió a poner. Continuando la lucha con la victoria del gigantón.

Es posible que WWE edite este incidente y no se vea en la transmisión, sin embargo queda la evidencia que varios asistentes tomaron:

«Literalmente nunca había visto esto antes. Sin Cara perdió la máscara y la arrebató para continuar. WWE Kansas City. Lucha.»

 

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