Volvamos a 2005, cuando Becky Lynch sufrió una grave lesión, seguida por una depresión, que casi la retira de la lucha libre cuando apenas estaba empezando. Entonces la irlandesa ni se imaginaba que catorce años después estaría asentada como la luchadora número uno de WWE, como Campeona Raw, después de haber hecho historia en WrestleMania. Y además comprometida para casarse con el amor de su vida, Seth Rollins, alguien con quien tiene la suerte de compartir pasión, con quien tiene la suerte de trabajar.

La vida de todo el mundo da muchas vueltas y sin duda la de la reina de la marca roja las ha dado. Y también las del Campeón Universal. Sin ir tanto hacia el pasado, cuando compartían WWE como compañeros, puede que como amigos, seguro que tampoco se imaginaban que un día estarían donde están ahora. Pero así es y probablemente son más felices de lo que han sido nunca. De hecho, así mismo lo dijo recientemente Lynch en el tuit en el que confirmó que se han comprometido para ser matrimonio.

Un tuit que fue respondido así por Sheamus, viejo amigo de la irlandesa, de su compatriota, que le manda un cariñoso mensaje a Seth Rollins:

«Bienvenido a la familia, Seth».

Obviamente Sheamus y Becky no son familiares de sangre, pero sí son de la gran familia irlandesa, y además tienen una relación que quienes los conocen quizá no dudarían en calificar de hermano mayor y hermana pequeña. Hace un tiempo, Lynch recordó la ocasión en que ambos se conocieron, al ocasión desde la cual son muy amigos.

«Recuerdo que cuando conocía Sheamus tenía 17 años. Creo que fue en su primer show independiente como luchador. Fue en la misma escuela a la que los dos asistimos en Dublín. En el pasillo de esa escuela fue donde lo conocí. Cuando lo vi aparecer pensé: ‘Dios, este tipo es gigantesco’«.

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