¿Cuál es la mejor lucha de la historia? Durante décadas, los aficionados del pancracio se enfrascaron en cuantiosos debates respecto a este tópico. Que Ricky Steamboat vs. Ric Flair, que Lou Thesz vs. Rikidozan, que Santo vs. Black Shadow, que Shawn Michaels vs. Undertaker y que Kazuchika Okada vs. Kenny Omega. Cada generación tuvo su «mejor lucha de la historia». Y está bien, porque el deporte, como todo, evoluciona constantemente, y los gustos cambian de acuerdo al público que está en ese momento.

No obstante, hay una que tras muchos años sigue siendo la preferida de miles de espectadores, y es considerada por varios expertos como el pináculo de la lucha libre: Mitsuharu Misawa vs. Toshiaki Kawada, por la Triple Corona, que se realizó un día como hoy, pero hace 25 años. 

Antes de meterse de lleno en el encuentro hay que invertir un poco de tiempo en explicar cómo se llegó a aquel clímax deportivo. El 16 de abril de 1994, Toshiaki Kawada (uno de los personajes centrales en esta historia) ganó el prestigioso torneo Champion Carnival de All Japan Pro Wrestling cuando derrotó en la final a «Dr. Death» Steve Williams. Fue una lucha encarnizada, que comenzó con ambos trenzándose en un intenso forcejeo.

Pero tras una provocación de Williams, Kawada dejó que sus emociones lo controlaran, y comenzó a machacar a su rival con fuertes codazos.

Y después lo sacó del cuadrilátero con una espectacular patada giratoria.

Sin embargo, Williams era un hueso duro de roer, porque en medio de la furia de Kawada fue capaz de contraatacar con un poderoso lazo.

Después intentó aplastar el cuerpo del japonés con una plancha, pero falló.

El que no falló fue Kawada, quien crujió la cabeza de Williams con un rodillazo desde la segunda cuerda. La intensidad del encuentro aumentaba cada vez más.

Ahora, ¿usted se piensa que Williams se quedó allí viendo cómo Kawada intentaba romperle todos los huesos? Claro que no, puesto que lastimó severamente la espalda del nipón con un potente spinebuster.

Pero Williams cometió un grave error, que fue querer llevar la lucha a la lona, y eso no era algo que Kawada iba a permitir a estas alturas. Así se lo hizo saber con un Enzuigiri.

Para después rematarlo con una powerbomb, a la que Williams sobrevivió.

Kawada lo intentó de vuelta, pero estaba muy cansado.

Aun así, ya había llegado hasta allí, y Williams no podía hacer nada, por lo que Kawada elevó el pesadísimo cuerpo de su oponente una vez más y volvió a rematarlo. Ya no se levantó, Kawada se había convertido en el ganador del Champions Carnival.

Tras casi un mes de luchar sin descanso, Kawada logró ganar el prestigioso torneo que le daba una oportunidad por la Triple Corona, en ese momento ostentado por la cara de la promotora, Mitsuharu Misawa (el otro personaje central en esta historia).

La relación entre Misawa y Kawada tenía varios dimes y diretes. Ambos provenían de la preparatoria Ashikaga-kodai, ubicada en la prefectura de Tochigi. Misawa entró en 1978 y como Kawada era un año menor, entró un año más tarde. Ya desde aquellas épocas, la competencia marcaba el paso de su amistad. 

Ambos eran grandes aficionados de la lucha libre, y se habían metido en el equipo de lucha amateur de su escuela (Kawada en la categoría de los 75 kg. y Misawa en la de 87) con el objetivo de perfeccionarse en el deporte. De hecho, ambos fueron laureados competidores, consagrándose como ganadores del Shiga National Athletic Meet, un torneo de lucha intercolegial. Como mera curiosidad, Kawada llegó a derrotar a Jushin «Thunder» Liger en su carrera como luchador amateur.

Kawada (Azul) luchando contra Jushin Liger (rojo)/Kawadaforever

Cuando terminaron la preparatoria (Misawa en el 81 y Kawada un año más tarde) ambos se introdujeron en las filas de la todopoderosa AJPW, comandada por la leyenda Giant Baba. En ese entonces, los máximos ídolos eran Baba, Jumbo Tsuruta, Bruiser Brody, Stan Hansen, Riki Chosu y Genichiro Tenryu, entre otros. Sin embargo, a comienzos de los años 90, AJPW decidió darle a la nueva generación el espacio que se merecía, y en junio de 1990 Misawa se convirtió en la nueva cara de la empresa tras derrotar a Tsuruta en una de las mejores luchas de todos los tiempos.

Pero todo esto no le gustaba a Kawada, quien en todo ese tiempo tuvo la amarga sensación de que era relegado al segundo lugar por culpa de Misawa, quien en 1992 conquistó la Triple Corona en una épica guerra contra Stan Hansen.

Tras dos años de arduas defensas, ahora era el turno de Kawada de probar suerte ante Misawa. La esperada lucha tuvo lugar en el legendario Nippon Budokan Hall, que estaba repleto con 16,000 aficionados gritando a puro pulmón.

Antes de que suene la campana se realizó la ceremonia de introducción, en la cual Kawada no miró a Misawa.

Comenzada la lucha, ambos intercambiaron rápidos golpes en una secuencia de locura.

Kawada se confió e intentó aplicarle un súplex al campeón, pero este lo revirtió con uno que lastimó la espalda del retador.

Después las aguas se calmaron, y Kawada intentó aplicar una palanca al brazo.

Pero Misawa se salió con gran atletismo, y le propinó un codazo a Kawada que lo noqueó.

Misawa luego sacó a su rival del ring, y lo engañó rebotando en las cuerdas cuando todo parecía que iba a realizar un tope suicida.

Pero cuando intentó volver a sorprender a su rival con un salto desde la ceja del ring, fue el campeón el que salió lastimado tras un potente codazo de Kawada.

El retador se encargó de ponerle paños fríos al encuentro, llevándolo a la lona.

Luego, Kawada llevó al campeón a la esquina y comenzó a castigarlo con patadas al rostro. Eran letales.

Sin embargo, Misawa se repuso y comenzó a dañar la pierna de Kawada con un medio cangrejo, para neutralizar las patadas de este.

Y luego él repartió las patadas, lastimando aún más las piernas de su rival.

Misawa intentó aplicar el Tiger Driver, pero Kawada de forma desesperada estampó la espalda de su contrincante contra el esquinero.

Y cuando intentó estrellar a Misawa otra vez, Kawada volvió a ser noqueado por un codazo. Misawa se mantuvo indiferente. El público no podía parar de gritar y el narrador empezó a perder la cabeza.

Misawa atacó a Kawada con un par de patadas, pero su rival se mantuvo resiliente y estampó la suela de su zapato en el rostro del campeón.

El retador intentó rematar a su enemigo con una powerbomb, pero este lo lanzó sobre sí, aunque Kawada se repuso rápidamente y le propinó un par de patadas en la espalda.

Kawada comenzó a llevar la delantera con letales machetazos al cuello.

Pero Misawa se liberó rápidamente, y volvió a tumbar a Kawada con un enzuigiri.

Misawa volvió a intentar el Tiger Driver, pero Kawada se volvió a salir.

¡TIGER DRIVER! Que de nada sirvió porque Kawada continuó resistiendo.

Misawa intentó aplastar el cuerpo de su rival con una plancha estilo La Fiera, pero a cambio, recibió una patada al estómago que lo fulminó. Es una grandiosa lucha.

Kawada comenzó a caer en la cuenta de que estaba cansándose, así que empezó a poner toda la carne al asador cuando le propinó un tremendo puñetazo a Misawa.

Seguido de un back súplex.

Kawada estaba dispuesto a llevar su cuerpo al límite, y revoleó a Misawa con un  súplex alemán que hace ver a los de Brock Lesnar como un chiste. El público y comentaristas ya estaban a punto de desmayarse.

Sin embargo, Misawa logró reponerse y tumbó a Kawada con otro codazo.

 

Y ahora es Misawa quien revolea a Kawada con un suplex alemán.

Ya no ocultaban su odio, a esas alturas ya estaban dispuestos a matarse.

Pero los codazos de Misawa, como siempre, eran los más poderosos.

Y tras un Tiger Driver ’91, Misawa retuvo la Triple Corona, poniéndole fin a una de las mejores luchas de la historia.

Esta lucha fue la segunda en recibir 6 estrellas por parte de Dave Meltzer, y hasta el día de hoy es considerada como uno de los platos fuertes de la industria, una joya que nunca será olvidada por ningún aficionado de la lucha libre. 

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