Andrés Durán Reyes, también conocido como Andrés Richardson, que tras un año de debutar enmascarado como Lemus, cambiara su nombre a Sangre Chicana (inspirado en la película del Huracán Ramírez: «De Sangre Chicana», de 1974), y con el que comenzó a tomar notoriedad en el norte del país durante 1975, haciendo sus primeras apariciones en el centro del país hacía 1976 como un rudo desquiciante, un rudo que con su sola presencia se ganaba el repudio total, un verdadero Amo del Escándalo. 

Sangre Chicana vs. Satánico
Sangre Chicana no esperó las presentaciones para atacar a Satánico (2 de julio de 1982).

De Sangre Chicana

Zurdo de naturaleza, aprovechaba cualquier oportunidad para tirar un óper a sus rivales cuando el réferi se distraía. Esa zurda que pronto le ocasionaría el repudio total de la afición de la Arena México en aquellos primeros enfrentamientos contra esa nueva gran generación de gladiadores mexicanos: Ringo Mendoza, Perro Aguayo, El Faraón, Fishman y tantos más que en esos entonces se disputaban con sangre, sudor y lágrimas los puestos estelares de la Empresa Mexicana de Lucha Libre ante la migración de figuras a la nueva empresa, Mora y Asociados.

Su máscara duró poco cubriendo su faz, ya en 1978 Fishman había mostrado al mundo el rostro del Pocho Maldito, ese rostro siempre burlón, chocante, con un dejo de arrogancia, marcando su destino en lo más alto de los carteles de cualquier empresa donde se presentara. Toda la década de los ochentas fue del Amo del Escándalo, plaza donde se parara, plaza que se incendiaba por su rudeza, por su altanería, por su manera de destruir ídolos que en muchas ocasiones hubiesen preferido no haber acudido a la lucha contra Chicana. La rivalidad con el recientemente desaparecido Perro Aguayo nunca tuvo fin, ambos entrones, ambos sin tener un poco de piedad para su oponente; no sólo los marcó a ellos física y moralmente, sino a toda una generación de aficionados a la lucha libre.

Ringo y Cachorro Mendoza vs. Sangre Chicana y Cien Caras
Sangre Chicana y Cien Caras, nuevos Campeones Nacionales de Parejas  (12 de abril de 1985).

En su cintura posaron varios de los fajines más importantes de todos los tiempos: El Campeonato Nacional de Peso Medio, el Nacional Semicompleto, el Mundial Medio NWA, el Mundial de Peso Completo Junior NWA, el Mundial Semicompleto WWF, el Mundial Semicompleto UWA, el de las Américas de Peso Completo AAA; y en equipos el Nacional de Parejas junto a Cien Caras, y con Emilio Charles Jr. y Bestia Salvaje (aquellos Chacales del Ring) el Mundial de Tercias CMLL.

El Amo del Escándalo

Más de veinte cabelleras quedaron en su vitrina, muchas de ellas de las más importantes en nuestra lucha libre: MS1, Tony Salazar, Cachorro y Ringo Mendoza, El Cobarde, El Faraón, Gran Cochisse, La Fiera, Tony Benetto, el propio Cán de Nochistlán. A muy pocos no les pudo ganar en una lucha de apuestas. Uno de sus cocos fue el rudo número 1, El Satánico, quién le tomó la medida a Chicana y a quién peló de manera individual a mediados de 1982. En el cierre de temporada de ese mismo año, la Arena México presentó la revancha de ese duelo, es cierto que Chicana se esforzó como nunca, pero el Infernal mayor no estaba dispuesto a perder. Empate se decretó ante el asombro general, y ambos gladiadores fueron rapados.

Sangre Chicana vs. Perro Aguayo
Sangre Chicana vs. Perro Aguayo (15 de febrero de 1987).

Ya en los noventas, el Amo del Escándalo siguió siendo un eje central de las principales empresas del país, tanto en el Consejo Mundial de Lucha Libre como en la naciente Triple A, sin embargo poco a poco fue dejando las giras agotadoras, refugiándose en sus terruños tamaulipecos, dejando en este siglo varios combates todavía bastante memorables, pero también dejando un legado que le rebasará en el tiempo, sus hijos: Sangre Chicana Jr., Sangre Imperial, Perseus, La Hiedra, Lluvia y Lady Chicana. 

El Pocho Maldito

El día de ayer, la Arena Cuatro Caminos de Nuevo Laredo, Tamaulipas, ante un lleno histórico, vivió la última lucha del Pocho Maldito, quien buscó precisamente superar ese escaño pendiente, vencer en lucha de apuestas al Satánico. Dos verdaderas leyendas de la lucha libre se vieron por última vez las caras en una lucha cabellera contra cabellera. El Satánico volvió a rapar a Chicana, quién dice adiós como lo que fue, una verdadera leyenda de los cuadriláteros.

 

 

Todo el equipo de SÚPER LUCHAS espera que la vida te guarde muchos años más Pocho Maldito, para que recibas en vida todos los homenajes que tu gloria, tus logros y tu trayectoria dentro de la lucha libre se merecen, así para que también veas todos los triunfos que seguramente cosecharán tus descendientes.

 

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