A Blue Panther ya le andan pisando los talones, nuevamente. Pero en esta ocasión, el culpable de estos pasos en la azotea es Sam Adonis, el hijo putativo de Donald Trump. Al heredero luchístico del presidente de los Estados Unidos le urge entrar en una fuerte rivalidad con la leyenda mexicana para conseguir su primer gran trofeo en suelo azteca.

Sam Adonis quiere dejar más pelón a Blue Panther 2

La cosa se puso candente el pasado Viernes espectacular de Arena México 14 de julio, cuando el Rubio de las chicas revivió la imagen de Love Machine, usando su capucha. Con esta acción arqueológica, buscó picar el orgullo de la pantera, e logró acrecentar con fuego azul una creciente rivalidad. Ya que el Blue Panther picó el anzuelo y se calentó más de la cuenta, tomó el micrófono y él mismo pidió la consabida lucha de cabelleras contra cabelleras. Los ojos del felino azul chispearon como brazas, ante un orgulloso Sam Adonis que aunque no comprendió del todo el mensaje, por cuestiones del manejo de idioma, se sintió satisfecho al provocar a su nuevo antagonista.

Si recapitulamos cuadro por cuadro esta imagen, sin el dejo de nostalgia que puede acarrear, podemos decir que Sam Adonis le está buscando tres pies al gato. Porque Blue Panther, pese a su edad, sigue cosechando victorias con su poderoso nudo lagunero y su palanca al brazo que saca en el momento más inesperado. El jerarca de los Divinos laguneros es un peligroso rival que el loco de Adonis pretende acorralar, sin embargo, el tiro podría salir mal. Pero si seguimos las estadísticas de cerca, Panther, en la última década y en cuestión de lucha de apuestas, tiene el récord en contra. Y Sam Adonis va en busca de todas las canicas.

Tal vez la diferencia entre los estilos podría ser un factor determinante para que la lucha se tornara por momentos aburrida, pero la fiereza de ambos luchadores promete que la contienda cobre visos espectaculares. Aunque, para muchos aficionados, la pantera azul es un luchador que está en vías del retiro. Naturalmente ya no domina la velocidad ni la fuerza, pero sus destellos técnicos aún siguen siendo de alarido.

Entre las virtudes que maneja el frenético güero es su explosividad, y su chispa energética, que conminan al público a la mentada y a la convulsión. Esto garantiza que aburrimiento no habrá, porque el selecto aficionado siempre tendrá la opción de vilipendiar con vituperios y rechiflas al rudo estadounidense.

Sin embargo, poniéndonos serios, estos dos luchadores podrían consumar su rivalidad en el corto plazo, porque se antoja que esta batalla por las cabelleras aderece la magna función del 84 Aniversario del CMLL. Todas las rutas apuntan hacia esta Roma, pero en cuestiones luchísticas no hay que descalificar ninguna rivalidad hasta su enfriamiento total. Y entre Blue Panther y Sam Adonis por ahora no hay más que fuego.

 

Hablamos de