Recordando a Súper Muñeco, el ídolo de varias generaciones de infantes

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Uniéndonos al dolor que tenemos con la sensible pérdida que el día de ayer nos dejó la muerte de Súper Muñeco, decidimos hacer este artículo para celebrar su magnífica carrera, llena de logros y hazañas, la gran mayoría inigualables.

— Orígenes

Nuestro buen amigo y compañero de SÚPER LUCHAS, Teddy el Centinela, junto a Sanguinario Jr. (Súper Muñeco) en 1979

Nacido el 1° de abril de 1962 en esos límites que por aquel entonces sí dividían a la Ciudad de México del Estado, y que hoy salvo los muy conocedores distinguen la diferencia. Siendo el primogénito de su familia fue bautizado como su padre, Hebert Palafox.

Ya para ese entonces su padre tenía cierto nombre en las arenas de esa zona, sobre todo en la San Juan, bajo la incógnita de El Sanguinario, el joven que algún día revolucionaría la lucha, además de ir a la escuela apoyaba a sus padres en los puestos que estos tenían. A la par, acompañaba a su progenitor a las funciones, le compraban revistas de lucha, y la magia comenzó a llegar. Fue natural que quisiera luchar, pero había algo que le no cuadraba: ¿Por qué ser abucheado?

Cuando comenzó a practicar la lucha, a los doce años, se trataba más de que bajara de peso a que siguiera con el legado familiar. Un par de años después, debutó como el Equihua I en 1976 en el Estado de México. Después de esconderse en varias funciones de su padre, quién se oponía a que luchara, éste aceptó que por más que le prohibiera luchar lo seguiría haciendo, así que lo terminó de pulir y lo apadrinó para que debutara en la San Juan como Sanguinario Jr.

 

— Un Payasito

Súper Muñeco, el primer personaje dedicado a los niños.

Cuando comenzó a cursar la preparatoria, una novia le preguntó a que se dedicaba además del estudio, él, con orgullo le mostró fotos como Sanguinario Jr. La novia le llamó la atención esto, sin embargo le dijo que el personaje era lúgubre, que debería pensar en otra cosa, por ejemplo: una marioneta, un payasito, un payasito marioneta.

El próximo Súper Muñeco se río, pero no descartó el tema. Ella insistió, él comenzó a centrar la idea, y haciendo bocetos de Cepillín y de otro payaso llamado Chuchín, decidió ir con la idea con el famoso mascarero Arturo Bucio. El afamado mascarero no quería en un principio hacer el equipo. Súper Muñeco insistió. Ante esto, el mascarero sugirió cambios: abrir la parte de arriba de la máscara para que saliera su propio pelo. Se quedaron los ojos de payaso redondo, todavía pasarían algunos meses para que las estrellas características las suplieran.

Súper Muñeco debutó a principios de 1982 en el Gimnasio Ramos Millán, de la hoy alcaldía Iztacalco.

Súper Muñeco (con su primer diseño de máscara, con cejas y sin estrellas) con la máscara de King Lamar, uno de sus primeros trofeos (octubre de 1982)

Eran otros tiempos, la lucha libre era considerada demasiada sería. ¿Payaso luchador? Obviamente nunca sería bien recibida por el infame Rafáel Barradas Osorio, encargado de la Comisión de ese entonces. Trabas le puso a morir, amenazas por otros luchadores de más experiencia, era el primer denigrador de la lucha libre. Sin embargo, Súper Muñeco demostró ser más que un «payasito», demostró ser un verdadero luchador. Y aunque, para ser justos, ya había en la lucha libre mexicana, varios personajes con tintes circenses, como Danilo el Mimo, la realidad es que ninguno incorporó con la habilidad que Súper Muñeco las rutinas que tanto lo enaltecieron.

Súper Muñeco comenzó a hacer muchas cosas para los niños, llamaba la atención desde su presentación: salía con una bolsa de dulces y los comenzaba a aventar ante la afición; después, se subía al ring y hacía cosas que nunca se habían visto: parados de manos, ruedas de carro, y después ese burlístico movimiento de cabeza con el grito que encendía la arena, y sobre todo a los más pequeñitos, por ese entonces muy relegados del deporte espectáculo.

Quizá el luchador pudo generar muchas molestias dentro de los camerinos. Pero contrario a eso, la gente se arremolinaba en las funciones para ver a Súper Muñeco en las arenas. Eso hizo que todos los promotores lo quisieran en sus funciones. Moisés Zarate, el primer promotor del Pavillón Azteca fue el que le dio el lugar que se merecía, desde noviembre de 1983.

Súper Muñeco y Ultraman (1988)

Con los Súper Libres, Súper Muñeco causó de inmediato sensación. Sin embargo, los tríos eran la sensación en ese momento, y fue preciso conseguirle dos compañeros para la sociedad de algo que ya se llamaba lucha fantasía. El primer elegido fue Súper Ratón, quién antes había luchado con el nombre de Relámpago Dorado, y para la tercer posición probaron a varios luchadores, el primero fue el Dardo Aguilar, pero no encajaba con el trío, pues aunque anteriormente había portado el nombre de El Mago, haciendo trucos básicos de magia en sus presentaciones, no conseguía acoplarse a la dinámica del nuevo equipo. Se buscó también en Tigre de Bengala ese lugar, pero tampoco consiguió conjuntarse. Fue hasta que apareció Súper Pinocho que el equipo se integró, y llegaron a la fama tanto en el Pavillón, como en el resto de las plazas en las que se presentaron.

— El Récord

El robot invencible japones, Mazinger Z, en su versión de lucha libre mexicana, fue una de las tantas víctimas de Súper Muñeco (1988)

La lucha libre es un deporte difícil de historiar, porque la crónica en sí no es lineal, sino que, como ahora se ha puesto de moda decir, existen muchos universos paralelos que se tejen al mismo tiempo: amigos que son enemigos en otra plaza; episodios que se continúan una semana o quince días después, o tal vez nunca; situaciones que se dicen y que no necesariamente son ciertas; cuando el gladiador es la única fuente verificable de un hecho, se debe poner en cuestión, pues generalmente se tiende a endulzar las cosas. Desde estaturas y pesos hasta rachas.

A inicios de éste siglo, varias publicaciones afirmaban que Súper Muñeco había conseguido un número que oscilaba entre las 150 y las 200 máscaras ganadas, y más de 50 cabelleras, haciéndolo por mucho el mejor ganador de luchas de apuestas. Sin embargo el número era muy increíble y poco sustentable. En las últimas entrevistas que el gladiador concedió, ya era un poco más mesurado al respecto, y hablaba de sólo cien capuchas y las cincuenta cabelleras.

Luchawiki, que tampoco del todo exacta, le tiene acreditadas 24 cabelleras y 89 capuchas. Seguramente faltan contabilizarse algunas más, y posiblemente algunas de las que están consideradas con fechas y lugares desconocidos no sucedieron (el mismo portal afirma que sólo 82 están completamente verificadas), sin embargo el número debe de andar muy cercano a esas cifras entre las 80 y las cien máscaras. Peleando muy de cerca con la leyenda poblana Estrella Blanca dicho título como máximo destapador del país, quién también tiene muchos claroscuros en su cosecha.

En un pequeño gimnasio de Iztacalco comenzaría una de las rachas más impresionantes en luchas de apuestas.

Todo empezó muy rápido, eso es cierto, pues de finales de marzo del 82 cuando debutó en el Ramos Millán como Súper Muñeco, comenzó a desenmascarar rivales en ese recinto unas cuantas semanas después. El 23 de mayo ante El Intocable (nada que ver con el luchador de AAA) conquistó su primer trofeo. El 27 de junio, en un triangular donde también participaba Play Boy (Ricky Boy), Súper Muñeco desenmascaró a Hombre Lobo. El 25 de julio de ese año El Extravagante fue su víctima. El 3 de octubre fue King Lamar, quién no quedó conforme y pidió la revancha y fue rapado el 10.

Ya en el Pavillón consiguió, al menos, las máscaras de Killer Dog, Azote Negro, Azote Negro II, Conquistador, y las cabelleras de Mohak y Rey Vudú. En esos tiempos (de 1984 a 1989) cosechó varios triunfos en provincia, pues los Súper Libres abrieron muchas plazas pequeñas en toda la república, como la de Mazinger en Puebla.

Tras acabarse  el Pavillón obtuvo junto a Súper Pinocho y Súper Ratón (y Coliseo 2000 en la México) las máscaras de las Tortugas Ninjas y los Thundercats, en la Arena México y la Monumental de Monterrey. Con la llegada de la Caravana Estelar, el Trío Fantasía se sumó a AAA, sin embargo, al poco tiempo Antonio Peña pidió a Súper Muñeco que desintegrara el trío, dejándolo solo. Aunque no tuvo muchas luchas de apuestas durante este tiempo, sin embargo se vio envuelto en una guerra contra los Payasos. Junto a Hijo del Santo y Ángel Azteca lograron lo impensable, quitarle el invicto a Coco Rojo, Coco Amarillo y Coco Azul, además de quitarles el Campeonato Nacional de Tercias de paso.

Al poco tiempo, Súper Muñeco dio un giro drástico, y se volvió en un payaso bastante odioso. Generando mucho revuelo, cambió el aventar dulces por regalar carbón. El que había sido máximo ídolo de los infantes, volvió a ser el personaje lúgubre que era al principio de su carrera. Su máscara cambió, y en lugar de la gigantesca sonrisa que representaba la barba, se convirtió en un gesto severo y enfadado. Sin embargo, muy en el fondo nadie podía creer ya su maldad, el experimento de Peña falló y al poco tiempo el gladiador volvió al bando del bien.

Súper Muñeco rudo

Tras su salida de la Caravana, Súper Muñeco retomó su alianza con Súper Pinocho y Súper Ratón, además de volver a plazas que lo encumbraron, como Tijuana, Mérida y Tabasco, donde cosechó más máscaras y cabelleras como la de Médico Asesino Jr. (Mario Fuentes), Cadáver I y Halcón Rojo, entre otras.

En la zona capitalina, Súper Muñeco retomó su rivalidad contra los Payasos Diabólicos, que en ese entonces estaban comandados por la segunda encarnación de Coco Rojo. Era 2007 cuando lograron firmar una lucha de apuestas en el Salón 21 de la capital mexicana, y sin anunciarlo con bombo y platillo, celebraba sus 25 años como Súper Muñeco enseñando el rostro de Mario Jiménez, quién antes se había enmascarado como Azabache Negro y Sismo (entre otros personajes).

— Dos asteriscos en su racha

Aunque nunca mostró el rostro en una lucha de apuestas, Súper Muñeco tiene una derrota en luchas de apuestas, contra Halloween, el 26 de noviembre de 1999, en juego sólo estaba la cabellera. 

Otra situación curiosa en su larga carrera fue en el torneo de parejas increíbles que se llevó acabo en El Toreo de Cuatro Caminos el 8 de diciembre de 2007, la empresa TODO X EL TODO del Hijo del Santo echó la casa por la ventana con 8 parejas que al final, la pareja perdedora se jugaría la incógnita en un mano a mano.

La semifinal de dicho torneo enfrentaría a Blue Demon Jr. e Hijo del Santo vs. Súper Muñeco y Pentagón Black. Apenas comenzaron las acciones del combate y Súper Muñeco se lesionó el hombro, teniendo que ser intervenido por el personal médico, y declarándolo incompetente para seguir en acción, y siendo remitido a un nosocomio.

Rápidamente empresa y comisión decidieron convertir la lucha semifinal en un triangular, del cual Demon salvó su tapa, condenando a Santo y Pentagón al mano a mano decisivo. Santo ganó pues la tapa tras la que se escondía José «Joe» Mercado. En otras circunstancias o con otra comisión, Súper Muñeco hubiera sido declarado perdedor por incomparecencia, teniendo que ser forzado a perder su máscara. 

— Legado

Ya por esos tiempos (2007-2010) el Trío Fantasía se fracturó completamente y comenzaron a haber piques entre sus tres integrantes. Siempre se manejó que habría una lucha de apuestas, principalmente entre Súper Muñeco vs. Súper Pinocho, pero está nunca se concretó.

Aunque oficialmente nunca se retiró, su actividad en el cuadrilátero disminuyó notablemente desde 2010. Todavía en 2019 tuvo su última presentación en la Arena México, y ante una gran entrada, el ídolo infantil ya muy disminuido en su accionar luchístico fue uno de los más ovacionados en aquella noche nostálgica.

Su última aparición en la Arena México, 6 de diciembre de 2019 (Foto CMLL)

Al casi cumplir cuarenta años con un personaje hecho para niños, y abriendo un sin fin de oportunidades para muchos otros luchadores que vinieron después de él. No se podría pensar en los Payasos Diabólicos o en el Psycho Circus, vamos, ni en Doink the Clown en WWF, (y eso pensando en los casos exitosos, no ya en todos los intentos fallidos a lo largo y ancho del país) si no fuera porque Súper Muñeco comenzó contra viento y marea defendiendo lo que hoy conocemos como Lucha Fantasía.

Descanse en paz Hebert Palafox, que el tremendo Súper Muñeco seguirá viviendo por siempre.

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