¿Quién era Chavo Guerrero? Gloria y orgullo de la lucha llibre

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Definir el legado de Salvador Guerrero  Yañes es complicado, pues no fue un luchador de una empresa, de una forma, de una situación, de un personaje. Chavo Guerrero, literalmente nació para la lucha libre, hijo del gran Gori Guerrero, hijo de doña Hermelinda Yañes por consiguiente, sus tíos y primo siempre estuvieron dentro del deporte espectáculo. Primogénito y ver a su padre llevar la lucha libre de un lado a otro de la frontera, y esa idea de que papá era el héroe (por qué lo era), de que papá era buena persona (por qué lo era) fue inculcándose  en él y él, transmitiéndoselo a sus hermanos e hijos. Dudo que un padre pudiera estar más orgulloso de sus hijos como don Gori lo estuvo en aquel homenaje que sinceramente le diera la Arena México el 18 de septiembre de 1987, donde sus cuatro hijos lucharon.

Familia Guerrero
Mando Guerrero, Gori Guerrero, Chavo Guerrero, Héctor Guerrero y Eddy Guerrero.

 

Ideas sobre cómo encarar su gran obra en la lucha libre, su legado: Quizá se debería empezar por el génesis del luchador en Ciudad Juárez y El Paso, quizá por los momentos de gloria en el Olympic Auditorium en Los Angeles, sería prudente hablar de lo que hizo en Japón contra el primer Tiger Mask , o esas luchas contra Alfonso Dantes en la Arena México. No puede pasar desapercibida esa oportunidad que tuvo de la mano de Antonio Peña para ser el gran rudo junto a Psicódelico y Cien Caras en los buenos años de Triple A, ni ese intento fallido de la Liga de los Mejores Luchadores donde se cotizó como lo que ya era, una verdadera leyenda. Obvio, tenemos que recordar las épocas de gloria al lado de sus hermanos Mando y Héctor en todos los territorios de Estados Unidos, o el privilegio que tuvo de ser Campeón de Parejas con su papá. ¿Cómo empezar?

Chavo Guerrero recibe un reconocimiento en el Olympic Auditorium
Chavo Guerrero recibe un reconocimiento en el Olympic Auditorium

 

¿Cinturones? Todos los que un hombre de menos de cien kilos pudo tener.  ¿Apuestas? Las más increíbles y locuaces, desde cabelleras hasta las de dejar territorios. ¿Luchas? Las mejores.

Definirlo por su rivalidad contra Rowdy Piper en Los Angeles sería poco. Obvio, muchos más recordarán esa época que obtuvo con su hijo en WWE luchando como Chavo Classic.

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El epítome de la rivalidad entre Chavo Guerrero y Rowdy Piper en el Olympic Auditorium

 

No se puede hilar a un luchador como Chavo Guerrero de manera sencilla, ni cronológica, pues su paso fue atemporal y dejó honda huella, la cual servía para qué, cuando volviera a ese lugar, todos lo recordaran y la historia siguiera donde se quedó. Empecemos entonces por su legado, el cual sirvió para que dos niños se inspiraran en sus anécdotas, en sus viajes, en sus logros, en todo lo bueno y lo malo que vivió, y que ambos optaron por seguir y que desembocó en la historia de Eddie y Chavo Jr.

Ya conté todo y no supe cómo empezar. Un gran luchador, una mejor persona, un hijo, un padre, muy devoto, un ser humano querido y que tocó los cuernos de la luna y vivió para contarlo. La vida se le acabó, como se nos acabará a todos en su momento. Y cuando uno ha vivido tanto y de esas formas simplemente uno debe de estar agradecido por coincidir con él, con verlo ser, verlo disfrutar su paso en los cuadriláteros. Despidamos pues al gran luchador, aunque en la mente se queden todos esos recuerdos.

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En más de una ocasión intercambiamos saludos en las redes sociales. Con motivo del artículo que hice sobre los mexicanos en el Olympic Auditorium, el gladiador dedicó varias palabras para el que escribe, y uno se percataba del halo de paz que irradiaba, paz encontrada en la religión, en la fe, en la esperanza. Quiero pensar que nunca la perdió y que en ella caminó hasta el fin de sus días. Buen viaje Salvador Guerrero Yañes, que las hazañas de Chavo Guerrero se quedarán entre nosotros.

Chavo Guerrero, eterno campeón. Foto Theo Ehret
Chavo Guerrero, eterno campeón. Foto Theo Ehret