WWE va a estrenar la serie documental de Netflix WWE: Unreal mientras el luchador de AEW «Speeball» Mike Bailey presenta la suya, Keep It Kayfabe, donde podrán verse sus andanzas por la lucha libre independiente al tiempo que participa en 11 eventos durante el fin de semana de WrestleMania 39.
OVERLAY FILMS presents KEEP IT KAYFABE. WORLD PREMIERE.
Featuring Q&A with Speedball Mike Bailey
San Diego @Comic_ConThursday, July 24 – 8:05 pm
Grand Ballroom 6 (San Diego Marriott Marquis)#SDCC #SDCC2025 pic.twitter.com/YSU4xDfLHm— Speedball Mike Bailey (@SpeedballBailey) July 1, 2025
► En palabras de Mike Bailey
El documental y su inicio
“Fueron 11 combates en tres días. Todo comenzó con un mensaje aleatorio, como muchos que recibo siendo luchador profesional, la mayoría no termina en nada. A veces ni respondo, porque ves el perfil de quien lo envía y está lleno de cosas raras. Pero Michael, de Overlay Films, ya había hecho un gran trabajo anteriormente: comerciales, cortos… cosas muy bonitas a nivel estético. Lo que hacían era muy especial. Eso me enganchó de inmediato y empezamos a hablar.
Cuando me contaron lo que querían hacer con el documental, pensé: ‘Esto es perfecto. Esto es exactamente lo que la lucha libre —especialmente la lucha independiente— necesita como forma de arte, para que la gente vea el lado que ellos quieren mostrar‘. Desde entonces estuve totalmente a bordo.”
El kayfabe y su impacto
“Siempre estoy feliz de hablar abiertamente sobre la lucha libre profesional. Parte de lo que me encanta de Keep It Kayfabe es que creo que el kayfabe como concepto le hace un enorme daño a la lucha libre como forma de arte. Creo que es algo negativo. Lo digo en el documental: si de verdad quisieras que más gente que la ve casualmente entienda lo que es, o que quienes no la conocen se interesen, deberías mostrarles todo el proceso.
Porque lo que ves como fan al verla en TV o en vivo es solo la punta del iceberg. Si quieres saber qué es realmente la lucha libre, deberías mostrar todo: Dos personas reales, que existen, con vidas distintas, viajando desde lados opuestos del mundo, reuniéndose en un cuarto, hablando tal vez en inglés roto o en distintos idiomas usando términos luchísticos, y luego creando algo en 20 minutos, se dan la mano y salen al ring a ejecutar una coreografía de pelea perfecta, que debe salir bien en una sola toma, desde todos los ángulos, e interactuar con el público.
Todo ese proceso es lo más hermoso de la lucha libre, no solo el combate en sí.”
¿La lucha libre es falsa?
“Creo que la pregunta ‘¿No es falsa?’ o ‘¿Sabes que es falsa?’ es muy interesante porque es muy compleja. Keep It Kayfabe responde mejor que cualquier otro medio esa pregunta. ¿Es falsa? Sí, pero también no.
Realmente se necesitan 75 minutos y 11 luchas en 72 horas para responder bien esa pregunta, porque no es que no sea falsa, pero claramente no es falsa. Está ocurriendo de verdad. Y eso es tan increíblemente complejo que necesitas ver el documental para poder entenderlo.”
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Un arte sin contexto
“El documental muestra muy bien lo que es la lucha libre: portátil, replicable, tiene que ser sostenible.
Mucha de la lucha libre mainstream requiere un escenario muy específico para funcionar. Hay combates considerados los mejores del mundo que no tienen sentido fuera de su contexto. Si no conoces la historia detrás, no funcionan en otro lugar.
Pero ser un buen luchador profesional significa sacar lo mejor del escenario que te den.
Requiere gran habilidad crear algo increíble a partir de una historia de seis meses, claro. Pero el arte de la lucha también está en hacer que funcione en el peor de los escenarios. Por ejemplo: Tienes cuatro luchas, todas distintas, ante un público que probablemente no te conoce. Tienes que explicar durante la lucha por qué estamos haciendo un show en una noche emo, por qué vamos a cantar durante el combate, y todo debe tener sentido. El público tiene que entenderlo. Ahí es donde se ve el verdadero nivel de habilidad que se necesita.”
La autenticidad del documental
“Hicieron un gran trabajo logrando que me olvidara por completo de que estaban ahí. También, la exigencia de esos tres días fue tan alta que, sinceramente, la principal diferencia por tener un equipo de documental fue que tenía a alguien que me llevaba en coche y no tenía que andar pidiendo Uber de ida y vuelta. Esa fue la mejor parte.
Charlábamos en el coche y ya. El resto del tiempo estaba haciendo lo que tenía que hacer, porque no tenía espacio mental ni físico para actuar diferente. Tenía que luchar con Kota Ibushi, Hiroshi Tanahashi, Irie y hacer el maldito Battle Bog en el mismo día, además de otras cosas.
Eso es lo que querían: Mike Bailey real, haciendo lucha libre real. Y eso es lo que obtuvieron. No cambié nada para el documental.”