Algún día tenía que llegar el relevo al frente del timón de WWE, pero no esperábamos que se diese precisamente el mismo año en que Vince McMahon volvió a disputar un combate (si se le puede llamar así). Y lo cierto es que su retiro forzoso hace ya casi dos meses, instado por el aparente uso de fondos de la empresa para sufragar sus «pactos de silencio» con empleadas, ha otorgado al producto una enorme candencia.
Pese a no estar en los primeros puestos como candidato a suplir a su suegro como jefe creativo, realmente Triple H era la opción lógica. Se diría que la única viable. Y bajo su particular prisma, «The Game» busca darle al público lo que quiere. O más bien, lo que cree que quiere, mediante regresos, mayor protagonismo de la acción dentro del ring y un impulso a varios nombres que no hubieran encajado en los estándares de «Vinnie Mac».
En definitiva, de momento un cambio apenas palpable, si bien ha servido de acicate a numerosas Superestrellas y miembros del equipo creativo que nunca hallaron un canal de comunicación cordial con Mr. McMahon, propiciando en consecuencia un ambiente de mayor optimismo tras bambalinas. Asimismo, la vuelta de Johnny Gargano ha supuesto un importante tanto a favor de WWE en su pugna contra AEW por acaparar la mayor cantidad de talentos posible.
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► La «HHH Era» y su primer mes y medio
Hoy, Mike Johnson de PWInsider ha querido publicar un interesante artículo, luego de recibir numerosas preguntas de seguidores, acerca de cómo ha cambiado el panorama de WWE la entrada en escena de Triple H, en base a testimonios de empleados de casi todos los departamentos. Y parece que la mayoría esperaba como agua de mayo la jubilación de Vince McMahon.
«[…] Similar al cambio en el nuevo equipo directivo que ha revitalizado el vestidor de WWE y el equipo de producción (como anteriormente se señaló), en general la energía en las oficinas centrales de WWE en Stamford ha sido mucho mejor por una razón muy distinta: el equilibrio de empleados que tienen una vida fuera de la compañía vs. la mejora de sus responsabilidades laborales. Bajo el régimen de Vince McMahon, siempre existía el miedo de que si te dabas prioridad por delante de la compañía, al final ibas a estar en una situación en la que eso se volvería contra ti y podía dañar tu estabilidad. Antes, había un sentimiento de ‘agacha la cabeza’ y si el jefe trabajaba una locura de horas, significaba que te iban a pedir que hicieras lo mismo y nunca debías apagar tu celular porque cuanto más arriba estuvieras de la escalera corporativa, seguramente más tendrías que responder llamadas a todas horas.
«Bajo el régimen actual, ese nivel de estrés se ha reducido, y se cree que bajo el mandato de Nick Khan, Paul Levesque y Stephanie McMahon, los empleados están en una nueva dinámica en la que pueden hacer su trabajo pero no sentir aquel ‘nivel de estrés’ que solía existir y lo que es más importante, no sentirse culpables por salir del trabajo a una hora normal. De lejos, hay mucho mejor equilibrio para los empleados entre la vida laboral y la vida real fuera de WWE, al menos ahora mismo.
«También hay la sensación de que si los empleados se cruzan en los ascensores con el nuevo equipo directivo o en la cafetería o en los pasillos, pueden tener conversaciones cordiales con ellos acerca de sus familias e intereses personales junto problemas sobre la compañía, mientras que antes, todo el mundo, como un trabajador comentó, ‘sabía que cruzarse con Vince era como cruzarse con el T-Rex de Jurassic Park, no querías llamar la atención’. Aunque los celulares siguen ahí, ahora hay hueco para que los empleados respiren, disfruten de trabajar allí y sepan que no hace falta que eso sea ‘su único propósito en la vida’, como el mismo empleado describió. Últimamente, la experiencia de trabajo ha sido mucho más positiva.
«Hemos preguntado mucho por el equipo creativo. También ha habido un impacto radical allí, en buena parte porque bajo el régimen de Levesque, ya no hay ‘prisa por esperar’ a las reuniones con Vince McMahon que empezaban horas más tarde ni se centran en ‘cosas sin importancia’ durante largos periodos de tiempo. Las reuniones son más dinámicas y reglamentadas y hay la sensación de que no se pierde mucho tiempo, el equipo está menos ‘agotado por la rutina’ y puede centrarse más en propuestas creativas e ideas a largo plazo. Donde antes se trataba de reaccionar a los caprichos del momento de Vince McMahon, ahora hay la sensación de que están construyendo una base para ser proactivos y para el futuro. Hay reescrituras de guion como parte del proceso, pero es muy poco habitual que todo se destruya y tengan que ir con prisas el día de las emisiones para nuevas ideas, una de las razones por las que las infinitos revanchas han desaparecido de Raw y SmackDown».
