El próximo 4 de agosto se jugarán las cabelleras el maestro lagunero Blue Panther y el embajador de Trump en suelo azteca Sam Adonis, en un combate que tiene como escenario el Viernes Espectacular de Arena México. En esta incendaria rivalidad estará en juego algo más que el orgullo personal, pues la nacionalidad será un motivo preponderante en la victoria o en la humillación.

Las luchas entre atletas nacionales en contra de estadounidenses siempre han llamado poderosamente la atención de la afición mexicana. Debido, en primera instancia, a nuestra férrea condición patriótica. Los mexicanos tendemos a ver en estos encuentros un pugna de alcances culturales, políticos, sociales e históricos.

Como señalé en el artículo «Sam Adonis y por qué el nacionalismo mexicano es tan ¿saludable?», esta rivalidad entre naciones es una condición natural. Intelectuales como Roger Bartra han tratado de explicar esta condición: “El nacionalismo es una ideología que se disfraza de cultura. Hemos tenido identidad nacional en demasía, exorbitante nacionalismo, revolución desmesurada, simbolismo sobrado”.

Esta rivalidad, en el terreno deportivo, se intensifica cuando hay una apuesta de por medio, si los luchadores se están jugando la máscara, la cabellera o incluso un campeonato, es garantía de emoción y catarsis al por mayor. Como lo que sucederá en el encuentro entre el veterano maestro lagunero, quien tiene todo que perder, y el rudo de las chicas, el cual tiene todo por ganar.

Además de lo ya mencionado, podemos encontrar en dicho enfrentamiento otros simbolismos que le vienen muy bien a la rivalidad. Adonis, al ponerse la máscara de Love Machine, se asume como heredero de una vivificante tradición luchística en suelo azteca: los gringos locos, esos luchadores que han venido de norteamérica para tratar de imponer su condiciones a costa de la integridad mexicana. Blue Panther, por su parte, representa a la gloriosa lucha libre mexicana de los años 90, un estilo que suscitó lo mejor del pancracio nacional y que actualmente sus representantes están al borde del retiro.

Para enmarcar esta batalla en la tradición ya referida, recordemos algunas luchas en donde  norteamericanos han enfrentado en duelo de apuestas a exponentes del pancracio nacional.

El pique entre Arthur Leon Barr, mejor conocido como Love Machine, y Blue Panther es un combate clásico en los anales de la historia y es un referente de la pugna entre los Estados Unidos y México. Esta rivalidad que culminó en 1992, estaba en su punto máximo y llenaba todas las arenas donde se presentaba, incluso la misma Arena México. El resultado es de todos conocidos.

  • Fabuloso Blondy vs. Ringo Mendoza

Fabuloso Blondy, cuyo nombre real era Ken Timbs, protagonizó a lo largo de su carrera emocionantes luchas de apuestas en contra de mexicanos. Los rivales que logró dejar pelones fueron Popitekus, Satánico, y El Brazo. Uno de los luchadores mexicanos que logró llevar esta cotizada melena rubia a su vitrina fue Ringo Mendoza, quien lo rapó en 1990 en la Arena México. En luchas de apuestas, el Gringo Loco arrebató en una par de ocasiones el Campeonato Semicompleto de la NWA a Lizmark, y en otra ocasión al Pirata Morgan.

  • Texas Ranger vs. Gran Markus

Remontándonos a la década de los ochenta se suscitó el enfrentamiento por las máscaras entre Texas Ranger y el tráiler asesino Gran Markus. Guadalupe Garcia (nacido en 1936 en San Antonio, Texas), el hombre tras la máscara de Texas Ranger, fue destapado en 1981 en la Plaza de Toros Monumental de Monterrey.

  • Salomon Grundy vs. Brazo de Plata

El Hombre Montaña, El Granjero de Kentucky o también conocido como Salomon Grundy fue un habilidoso luchador cuyo tonelaje rallaba en los 160 kilos, aunque se decía que pesaba 250 kilos. Su rivalidad natural era inevitablemente con El Brazo de Plata, quien trataba de arrebatarle al estadounidense el título del «gordito simpático». Esta rivalidad desembocó en una lucha de cabellera contra cabellera en la Arena México, en el año de 1990. El tonelaje mayúsculo de Grundy se impuso, por lo cual terminó despojando de la melena al Súper Porky.

  • Marco Corleone vs Universo 2000

Una de las luchas más importantes del neoyorquino Marco Corleone fue rapar al dinamita veterano de mil batallas Universo 2000 en el Homenaje a Dos Leyendas del año 2007, en la Arena México. En esta rivalidad, ambos contendientes protagonizaron una intensa lucha en donde el norteamericano ganó gracias al apoyo del público.

  • Jeff Jarret vs. El Zorro

En la década de los dos mil, uno de los luchadores estadounidenses más odiados fue, sin lugar a dudas, Jeff Jarret. Sus participaciones en AAA le han valido el convertirse en uno de esos gringos detestables que sólo buscan humillar al pueblo mexicano. Recordemos que Jarret acostumbraba salir arrojando tortillas al público, en un claro acto racista. Aunque Jeff Jarret no apostó la cabellera contra ningún mexicano, sí llegó a realizar una lucha de apuestas en donde se jugó el título de Megacampeón AAA. Jarret consiguió destronar al monarca El Zorro en la Triplemanía XIX del 2011, en una lucha llena de trampas y artimañas por parte del norteamericano.

  • Brian Cage vs.  Alberto Del Río

En el 2015, en la Triplemanía XXIII se dio el esperado combate entre el hipermusculoso Brian Cage, quien por un momento se consideraba embajador de Trump en nuestro territorio, además de considerarse una máquina destructora de mexicanos. No obstante, el esteta Alberto El Patrón llegó de su antigua empresa la WWE para ponerle un alto al crecido estadounidense, arrebatándole la cabellera y dejándolo en la humillación total.

Hablamos de