La curiosa reflexión de Ari Emanuel sobre el acuerdo WWE-Netflix

Desde hace algunos años se viene diciendo que Netflix está en crisis, luego de bajas masivas de suscriptores a raíz de la limitación de cuentas compartidas y la pérdida de relevancia de sus producciones originales. Sin embargo, en comparación al resto de plataformas de «streaming», Netflix es la que mejor se mantiene, y esto podría explicarse, como apuntó Víctor Millán en Hipertextual, por el conocido «Efecto Lindy».

De lo contrario, Netflix no seguiría invirtiendo tanto dinero en su siguiente apuesta: el entretenimiento deportivo. Sobre todo, cuando ese «sports entertainment» vive su mejor momento en décadas.

Tras una primera toma de contacto (bastante criticada por sus problemas de visionado) con el esperpéntico Mike Tyson vs. Jake Paul, el próximo año Raw y los eventos premium de WWE desembarcarán sobre sus dominios; de hecho, en algunas versiones de esta plataforma, caso de, por ejemplo, la española, ya pueden verse esos grandes shows, como sucedió con Crown Jewel 2024 hace poco menos de tres semanas.

WWE Netflix

 

► ¿Un verdadero «win-win»?

Véase, un servicio de «streaming» en ligera decadencia se hace con los derechos de emisión de un producto en plena candencia. Se entiende pues, el mayor beneficiado aquí es Netflix.

Consideremos (según informe de YouGov) que los seguidores habituales de WWE suscritos a Netflix suponen un porcentaje inferior al del resto de audiencia general suscrita a la plataforma. Ergo, Netflix tendría mayor margen para atraer suscriptores gracias a WWE que esta para atraer a espectadores casuales gracias a Netflix.

El potencial de descubrir y especialmente engancharse a algo ajeno a películas/series/documentales luce engañoso en Netflix, donde sus usuarios suelen ver siempre un mismo tipo de contenido. Ese consumo transversal se antoja todavía quimérico para una plataforma que (a excepción de dos temporadas de Lucha Underground por un breve periodo de tiempo) nunca antes ha dado cabida al wrestling en su catálogo.

Sin embargo, Ari Emanuel, CEO de Endeavor/TKO, ve la existencia de un beneficio de líneas balanceadas, durante reciente entrevista concedida a Bloomberg.

«Puedes darte cuenta que Netflix quiere estar en el negocio del deporte en directo. Creo que [WWE] lo hará muy bien para ellos. Hay una gran porción de la audiencia que son fans de WWE que ahora mismo, en base a nuestros estudios de mercado, no están suscritos a Netflix. Si WWE puede hacerse con una parte de esos fans, es una enorme victoria para ellos y una enorme victoria para nosotros». 

@BernardCls

 

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Rafael Indi rafaelinaresindiano@gmail.com | @rafael_indi