Pocos campeones en los últimos años lucen tan rotundos como Roman Reigns y su actual ostentación del Campeonato Universal, quien parece llegará a WrestleMania 37 con tal estatus, PPV que debería estelarizar después de dos entregas sin hacerlo. Y partiendo de esta base, quizás sus defensas de aquí al 28 de marzo se antojen pues de previsible resultado.

La primera de la que se habló para después de Survivor Series fue un duelo contra Daniel Bryan, que aparentemente empezó a construirse mediante un ataque de Jey Uso a «The American Dragon» en el cierre del episodio de SmackDown del 30 de octubre, y que hizo que este acabara en el hospital.
Sin embargo, o bien hubo un cambio de planes, que diría el bueno de Dave Meltzer, o bien WWE jugaba al despiste, a tenor de lo vendido ayer durante el show azul.
► El hombre sin miedo
Porque pese un nuevo ataque de Jey Uso sobre Bryan, costándole la victoria en un mano a mano con Sami Zayn, quien dio un paso al frente para retar a Reigns fue Kevin Owens.
«The Prize Fighter» endosó una señora paliza a Jey Uso cuando estos se vieron las caras en el estelar de la noche, furioso por que los samoanos hayan convertido SmackDown en su hacienda particular. Owens mandó un claro mensaje : no teme a nadie y espera la respuesta de Reigns, en alusión a un presumible choque titular que se daría en TLC.

Ya reportamos que WWE estaría haciendo tiempo hasta Royal Rumble, cita en la que Reigns ya sí se mediría a Bryan, quien es de suponer que, tras dos ataques inmisericordes de Jey Uso, con el beneplácito de «The Tribal Chief», querrá cobrarse venganza. Interesante revancha de aquel buen encuentro de hace un lustro en Fastlane, también poco antes de WrestleMania, del que Reigns salió vencedor.