El camino de Kazuchika Okada en el Continental Classic ha sido diseñando bajo un objetivo claro: reclamar el cetro que él mismo cedió para dar legitimidad al torneo. Su duelo ante PAC representaba una prueba crucial, no solo por el estilo explosivo del británico, sino porque no puede dejar escapar puntos tras haber caído en el primer encuentro.
Ambos llegaron con planes distintos pero con la misma urgencia competitiva. PAC, respaldado por la ferocidad habitual de los Death Riders, apostó por el desgaste y la velocidad; Okada, por su parte, se mantuvo fiel a su ritmo metódico, esperando el error adecuado para recuperar el control. La mezcla de estilos terminó produciendo un combate tenso, cambiante y sin pausas.
El inicio fue una batalla técnica a ras de lona, pronto interrumpida por un intercambio de antebrazos que abrió la puerta a la agresividad del británico. PAC castigó la rodilla del japonés y tomó aire desde la tercera cuerda para conectar sus primeras patadas. Cuando decidió perseguirlo en ringside, cayó en la trampa: Okada lo lanzó repetidamente contra la barricada, marcando el primer giro del encuentro.

- AEW DYNAMITE 3 de diciembre 2025 | Resultados
- Cómo ver ROH Final Battle 2025
- Chris Jericho confirma que luchará en el 2026
Okada atacó con antebrazos, codazos y un neckbreaker que obligó al primer conteo. El control, sin embargo, no duró demasiado. PAC sorprendió con ataques directos al cuello y retomó la ofensiva tras el corte comercial, encadenando patadas, un stunner en el filo del ring y un DDT seguido de suplex que casi liquida al japonés.
Momentos claves
En el tramo final, PAC consiguió un Superplex y un lariat que pusieron en peligro al Rainmaker, pero Okada reaccionó a tiempo y atrapó al británico en un toque de espaldas rápido que selló la victoria.

¿Qué pasará ahora?
Pese a apenas tener un punto, Okada se perfila como uno de los nombres fuertes del grupo y mantiene viva su misión de recuperar el Campeonato Continental. PAC, pese a su desempeño, queda obligado a sumar sin margen de error en lo que resta del torneo, mientras el panorama competitivo se vuelve cada vez más estrecho.