Jack Swagger se tomó en serio su transición hacia las artes marciales mixtas cuando debutó en Bellator 214 a fines de enero. Allí, enfrentó a una especie de peleador al que sometió con un triángulo al brazo en el primer round. Era esperable que la promotora le pusiese un oponente medio pelo para medir sus habilidades, y parecía que después lo iban a programar contra un rival más talentoso para continuar cultivando su experiencia.

Sin embargo, Bellator tuvo otra idea, y decidió pactar una pelea con TJ Jones; un joven que ,muy amablemente, se tomó las molestias de aprender a más o menos pararse como un peleador, entender que un puñetazo en la cara es malo, y que hay que estar en forma para competir en las artes marciales mixtas profesionales. Lo llamativo es que él tiene la misma cantidad de victorias que Swagger, y además posee una derrota, por lo que el ex Campeón de Peso Completo WWE estaba ante todo un veterano.

Jack Swagger vs. el imponente TJ Jones

La pelea comenzó con Jones tirándose al suelo y cubriéndose la cara, una estrategia muy útil para evitar los golpes a la cabeza. Pero él no contaba con que Swagger es un All American de lucha olímpica, por lo que fue dominado al ras de la lona. Sin embargo, pudo escaparse de alguna que otra sumisión, incluso utilizando su peso como arma para evitar que su rival lo manejase. 

Pero luego de tres minutos de absolutamente nada, pues Swagger se olvidó que podía golpear al rival en el suelo, el ex WWE logró conectar algunos puñetazos para poder acomodarse y aplicar el triángulo de brazo, con el que sometió a Jones, aunque sostuvo un poco la toma tras la decisión del árbitro de finalizar la pelea, una actitud no muy deportiva.

Pero lo mejor fue la entrevista que dio tras su impresionante triunfo, en la cual transmitió la emoción que sentía tras derrotar a tan magno oponente:

«Ahora soy una roca con algo de emoción, también tengo una erección».

 

 

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