Durante una entrevista que The Huffington Post estaba realizando con Hulk Hogan, surgió el tema de los atletas homosexuales en la lucha libre profesional. Al respecto, el Hall of Famer comentó:

Me complace decir que la mayoría de las personas tienen una opinión favorable al respecto. Incluso aquellas que tenían una manera, digamos antigua de pensar al respecto, han sido reeducadas. Por lo tanto, no es la gran cosa, o al menos para mí. Yo sólo puedo hablar desde mi corazón. Hay muchas personas a mi alrededor que son gays y jamás ha representado un problema y creo que todo el mundo comparte ahora esa opinión”.

También surgió el tema de Pat Patterson, miembro del Salón de la Fama y primer Campeón Intercontinental. Al respecto, Hogan comentó:

Yo supe que Pat era gay en 1976, cuando él me ayudó en mis inicios. Cada vez que lo veo le doy un gran abrazo y un beso. ¡Ese es mi muchacho!, le digo. En Japón hay muchos luchadores gays. Jamás he visto eso como algo raro. Para mí es completamente normal. Afortunadamente, esa mentalidad bárbara que había en el pasado hacia este tema no es algo que predomine en la actualidad».

Pat Patterson debutó Montreal en 1958 como “Pretty Boy” Pat Patterson. Se caracterizaba por utilizar lápiz labial rojo, un pantalón de color rosa y salir acompañado de su french poodle. En la década de 1970, Patterson admitió abiertamente su homosexualidad, pero esto nunca fue reconocido en las storylines de WWE hasta el final de la temporada de WWE Legend’s House, emitido el 12 de junio de este año:

No tenía nada, no tenía familia, no tenía dinero y terminé trabajando con Vince en la oficina. Para mí, ese era el mayor logro de toda mi vida. Pero es más que eso, muchachos, es más que eso. Sentado aquí hoy con ustedes, quiero decir algo que nunca había querido decir, públicamente. Pero al estar aquí con ustedes, por primera vez en mi vida voy a ser yo mismo… Sobreviví a todo esto siendo gay (Patterson rompe en llanto, al igual que sus colegas). Tuve un compañero durante 40 años. Tuvo un ataque cardiaco y yo me quede solo. Sobreviví a eso y me siento muy orgulloso de mí. Fue duro, fue muy duro… Le entregué mi vida al negocio y no me arrepiento de nada. Por el resto de mi vida, quiero ser feliz”.

Hablamos de