El estilo «Oldie» volverá a WWE gracias a Great Balls of Fire, deteniéndose en la época más recurrente, los años 50. Una estética que no veíamos desde aquella dupla llamada Deuce & Domino que consiguió el Campeonato de Parejas WWE en 2007. Y es que el inmimente PPV del domingo, además de contar con un cartel digno de uno de los «cuatro grandes» de la compañía, tendrá el tema homónimo de Jerry Lee Lewis como canción oficial.
Tras un inicio complicado, que incluso hizo peligrar la continuidad del nombre del evento, con un Lewis enfadado por el uso gratuito del término, la mediación de Jerry Lawler fue clave. Tan decisiva, que ha permitido contar con uno de los himnos por antonomasia del rock & roll de «banda sonora» de lujo.
Lanzada en forma de single en noviembre de 1957, fue el mayor éxito de la carrera de «The Killer» (apodo con el que se conoce a Lewis), constituyendo uno de los sencillos más versionados y vendidos de la historia de la música. Ric Flair reveló en una entrevista el pasado año que su célebre muletilla, «Woo», proviene de una de las líneas de la composición: «Goodness gracious, great balls of fire, woo!»

Estamos ante el tema oficial de un PPV más importante que WWE haya tenido nunca, y si su título suena controvertido hoy día, imaginen en mitad de la conservadora década en que se lanzó. Con imágenes tan sugerentes y demasiado explícitas, los sectores más puritanos de EEUU no tardaron en condenar la composición, caso similar a»Tutti Frutti» de Little Richard. Poco después saltaría a la luz pública el matrimonio secreto de Lewis con su prima de 13 años, punto de inflexión en su carrera, que nunca volvió a remontar, pese a la exitosa asimilación del country y el renacer que su figura ha experimentado en los últimos años. Sin él, el piano quizá nunca hubiera sido considerado otro instrumento clave para el rock. He aquí un ejemplo: «Rock and Roll», de Led Zeppelin, que en su última parte muestra un clarísimo tributo al estilo del músico.
Por eso un servidor desea la continuidad de este PPV. Entre tanto nuevo RnB, rap y metal descafeinado, siempre es un soplo de aire fresco —qué ironía— encontrarse con un tema de 1957. Pese a la tendencia de emplear canciones actuales, por otra parte lógica como método de promoción de bandas en activo (que se lo digan a Fozzy), WWE también ha intentado contar con composiciones legendarias para encabezar sus grandes shows.
Tenemos que retroceder hasta el 2004 para encontrarnos con «Summertime Blues», una canción que puede competir con «Great Balls of Fire», en cuanto a relevancia dentro de la historia de la música popular estadounidense. Compuesta e interpretada por el malogrado Eddie Cochran (que falleció a la edad de 22 años tras un accidente de coche), ha quedado como otra de esas obras que cincelaron el Rock and Roll. Sólo cabe mencionar las figuras que la versionaron a lo largo de los años: The Beach Boys, The Who, Jimi Hendrix… hasta llegar a Rush, cuya «cover» encabezó WWE SummerSlam del mencionado año.
Randy Orton se hizo por primera vez con un título mundial al amparo sonoro de esta joya de menos de dos minutos, puesta en circulación en 1958. «Blues veraniego» que en principio se grabó casi por trámite como cara b de un single, donde se cumplió el dicho de los últimos serán los primeros, pues acabó convirtiéndose en todo un éxito, tanto por su perfecta asimilación de ese «groove» afroamericano tan difícil de emular, como por su letra cargada de sentido del humor. Hay que señalar que Cochran la compuso con apenas 19 primaveras, lo que indica el talento de este prodigio de Minnesota.
https://youtu.be/In7z7B87Puc
Y retrocedemos sólo un poco más en la cronología de WWE. «Sweet Home Alabama» de Lynyrd Skynyrd nos hace recordar de paso uno de esos desaparecidos PPVs que muchos deseamos que el producto McMahon traiga de vuelta algún día, Armageddon, habitual antesala de Royal Rumble.
La segunda edición de este evento tuvo lugar en Birmingham (Alabama), precisamente ciudad protagonista del tema de Lynyrd Skynyrd, y por entonces la compañía no pudo resistirse a contar con él (aunque bajo una versión de Jim Johnston) para dar aún más promoción al estelar de la noche, un Hell in a Cell de seis luchadores por el Campeonato WWF que eclipsó a todo el resto del cartel. Finalmente, la batalla no cumplió con las expectativas, pese a contar con The Undertaker, Stone Cold, The Rock y Triple H bajo el mismo ring. Pese a ello, Armageddon tuvo seis ediciones más, hasta la última de 2008 (por cierto, con «Chinese Democracy» de Guns N’ Roses de tema oficial).

«Sweet Home Alabama» pertenece al excelente LP Second Helping, segundo de la discografía de la banda sureña, aparecido en 1974. Aunque no tuvo demasiado éxito comercial, estableció a Ronnie Van Zant y los suyos como firme competencia para Creedence Clearwater Revival, el grupo de «Southern rock» por antonomasia. Desgraciadamente, el fallecimiento de Van Zant y otros miembros del conjunto, a causa de un accidente de avión tres años después, acabó con la formación original y con la auténtica esencia de su genio, recuperado sin éxito durante los años 80 y que continúa girando por medio mundo con Gary Rossington como único miembro original.
Al igual que «Great Balls of Fire», este emblemático tema va de la mano de la polémica, aquí debido a presuntas connotaciones racistas en su letra, que no deja de ser una firme defensa del estilo de vida yankee. Ideada para contrarrestar los versos de «Southern Man» y «Alabama», dos canciones de Neil Young que no retratan con demasiada benevolencia los tradicionales valores sureños de EEUU, dicha controversia fue poco impedimento para que se convirtiera en todo un éxito con el paso de los años. Aunque musicalmente Lynyrd Skynyrd compuso hitos mayores, su riff de inicio es uno de los más reconocibles de la historia. A continuación un directo de 1977, pocos meses antes de la fatídica tragedia aérea.
De menor relevancia histórica, aunque superiores en popularidad, son AC/DC, australianos que han contribuido a la causa con tres obras de postín de su discografía: «Highway to Hell», «Shoot to Thrill» y «War Machine». La primera fue sintonía de SummerSlam 1998, notable edición que tuvo dos choques reivindicables, una lucha de escaleras por el Campeonato Intercontinental entre The Rock (c) y Triple H y un Stone Cold (c) vs. The Undertaker por el Campeonato WWF. La «theme song» más notoria para un PPV de WWE hasta la llegada de «Great Balls of Fire», se encuentra incluida en el álbum homónimo de 1979, último antes de la muerte de Bon Scott.
Por su parte, las dos restantes aparecieron en WrestleMania 25, que por su condición de «bodas de plata» propició un importante telón de fondo musical; no obstante fue escenario para un Shawn Michaels vs. The Undertaker que sigue siendo considerado por la propia WWE como el mejor combate de la historia de su magno evento. «Shoot to Thrill» es el segundo corte del celebérrimo Back in Black (1980), y también segundo de AC/DC Live (1992), versión en directo que es la que nos ocupa. Mientras tanto, «War Machine» forma parte de Black Ice (2008), disco que cerró una etapa al constituir la despedida de Malcolm Young, diagnosticado con demencia en 2014.
Se diría que, por lógica, WrestleMania debe ser el evento con canciones oficiales de mayor enjundia. Pero a excepción del citado ejemplo del vigésimo quinto aniversario, en escasas ocasiones WWE ha apostado por un tema clásico, prefiriendo a su vez, como dije anteriormente, emplear novedades del momento. Traigo como ejemplo «Snow ((Hey Oh))» de Red Hot Chili Peepers, del trabajo Stadium Arcadium (2006), vinculada a WM 24.
Por eso un mirlo blanco resultó «Big Time» de Peter Gabriel para WM 22, una de las nueve pistas del LP de 1986 So, cima artística y comercial del músico inglés. Y el año pasado, como tributo a Lemmy, WWE quiso contar con Motörhead y su versión del «Sympathy for the Devil» de The Rolling Stones, cuyo original de 1968, es la apertura del genial larga duración Beggars Banquet.
Para concluir, y por el prestigio de sus creadores, podría mencionar «St. Anger» de Metallica, que sirvió de hilo sonoro para otra edición de SummerSlam, en esta ocasión, la de 2003, con la segunda Elimination Chamber de protagonista. Perteneciente al álbum homónimo de ese mismo año, ganó un Grammy por mejor interpretación metal y supone el único corte memorable de un trabajo algo descafeinado. Confirmación, por otra parte, de que SS es el evento musical por excelencia para WWE.
Wwe debería de contar con canciones de antes para eventos grandes, pues digamos que varios sound tracks de películas están re utilizando esas canciones y no las actuales. Flo rida no te vende un evento de wrestling y menos todas las bandas que siempre escogen.
Creo que GBOF y su tema es buena idea como tributo a ese estilo, para mi es el mejor tema de este año, porque los demás no tienen sentido y solo son promoción.
En caso de NXT creo que igual son promoción pero escogen mejores temas.
Aunque ahora la formula le soluciono a WWE, el poner un tema de estos le dio relevancia a un evento que parecía para el olvido.
Se que podría estar allí, pero también hay que meter al nu metal, metal y rock de los 90 y 2000, que a la postre influenció a la era attitude y ruthless agression. El mejor ejemplo es My Way de Limp Lizkit que fue el mejor cierre para WM 17 que para muchos sigue siendo el mejor de la historia.
Pero si nos ponemos en el sentido nostálgico, siento que Johnny Cash con Ain’t no Grave durante la entrada de Taker vs HHH, puede ser el mejor ejemplo de la grandeza de lo viejo y que irónicamente, ahora medio mundo quiere versiones como OST en películas/videojuegos como lo vimos en Logan o Battlefield 1 y demás que saldrán este año que ya tienena Cash en su música oficial.
Wwe debería de contar con canciones de antes para eventos grandes, pues digamos que varios sound tracks de películas están re utilizando esas canciones y no las actuales. Flo rida no te vende un evento de wrestling y menos todas las bandas que siempre escogen.
Creo que GBOF y su tema es buena idea como tributo a ese estilo, para mi es el mejor tema de este año, porque los demás no tienen sentido y solo son promoción.
En caso de NXT creo que igual son promoción pero escogen mejores temas.
Aunque ahora la formula le soluciono a WWE, el poner un tema de estos le dio relevancia a un evento que parecía para el olvido.
Se que podría estar allí, pero también hay que meter al nu metal, metal y rock de los 90 y 2000, que a la postre influenció a la era attitude y ruthless agression. El mejor ejemplo es My Way de Limp Lizkit que fue el mejor cierre para WM 17 que para muchos sigue siendo el mejor de la historia.
Pero si nos ponemos en el sentido nostálgico, siento que Johnny Cash con Ain’t no Grave durante la entrada de Taker vs HHH, puede ser el mejor ejemplo de la grandeza de lo viejo y que irónicamente, ahora medio mundo quiere versiones como OST en películas/videojuegos como lo vimos en Logan o Battlefield 1 y demás que saldrán este año que ya tienena Cash en su música oficial.
También Metallica aportó a All Nightmare Long en No Mercy del 2008.
También Metallica aportó a All Nightmare Long en No Mercy del 2008.