Gamboa venció a Matínez de manera rápida en Baltimore.

Para muchos no era un combate de mucho sentido porque ninguno de los dos está en una clasificación alta. Sin embargo, dentro de sus respectivas islas había personas interesadas en ver a Yuriorkis Gamboa ante Rocky Martínez.

Pues bien, Gamboa estaba peleando a sólo un golpe, desde el inicio se le vio la intención de terminar el combate por nocaut y temprano.

Por eso sus golpes lucían un poco espaciados, sin demasiadas combinaciones, pero todos lanzados con mucha potencia.

Román Martínez estaba peleando al contragolpe, aunque parecía más que estaba escondiéndose de algo, porque su acercamiento a Gamboa era tímido, como sin idea, sólo buscando conectar golpes que le dieran puntos.

Sin embargo, Gamboa sí llevaba bien plantada la guardia y la estrategia, porque si bien su ataque no fue abundante, sí tenía una intención trazada en cada movimiento.

El primer round transcurrió entre intentos fallidos de Gamboa de noquear y de Martínez buscando un espacio. Un espacio para poder hacer daño a un hombre que ya tenía encima, en todo momento, listo para noquear.

Rocky Martínez no soportó el golpeo de Gamboa

Por suerte para Gamboa, no debió esperar demasiado.

El segundo round fue también una muestra de un mejor boxeo de Gamboa, propuso más y conectó mejores golpes. Estuvo a las vivas para que Rocky cayera en su ataque y no tuviera manera de continuar en la contienda.

Y así lo hizo cuando le conectó un tremendo volado de izquieda que lo mandó a la lona. Martínez se levantó molesto y siguió con el combate, pero sólo para salir más vapuleado.

Gamboa venció a Matínez con un recto de derecha que mandó al puertorriqueño a la lona y ya no se pudo levantar.

Así Gamboa está en una buena posición, si bien no de título mundial, sí para seguir relevante en el boxeo y vivir de ello.

 

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