¿El problema de los ratings de WWE? Lucha libre basura

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Quienes creían que la "Evolución Femenil" iba a ayudar a atraer espectadores a WWE, de momento se equivocan. Dave Meltzer fue claro al reportar esta semana que la compañía McMahon básicamente se arrepintió de programar el estelar entre Ronda Rousey, Becky Lynch y Charlotte en WrestleMania 35. Aunque culpar de la bajada de beneficios trimestrales a las mujeres se antoja sumamente injusto, pues el problema de fondo es mucho más complejo. Y Court Bauer, excreativo del gigante estadounidense, parece tenerlo claro: quien ofrece lucha libre basura no puede aspirar a más.

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Becky Lynch, última imagen de WrestleMania 35 - WWE

Bauer, dueño ahora de la promoción MLW, tiró de analogía con otro gigante durante una entrevista concedida a Forbes.

"Los ratings de WWE han estado decayendo desde que yo estaba en WWE en 2007. Los fans son sofisticados. Son selectivos. Buscan otras vías para la lucha libre. Veo a la lucha libre representada en la calles de New York, la veo unida al tejido cultural hoy día más que nunca. WWE es como McDonald's: son globales, asequibles y disponibles en cualquier lugar y en cualquier momento. Pero la sociedad quiere más gluten, quiere algo órganico, o algo completamente distinto. Por supuesto, McDonald's, como WWE, está en todas partes: lista para ser consumida, pero no muchos disfrutan al digerirla".

Pero, ¿qué quiere la gente? A finales del pasado año, un servidor quiso analizar tal cuestión a raíz de una promo de Daniel Bryan que, veladamente, supuso una suerte de dardo a la veleidad del público. Les recuerdo las palabras que "The American Dragon" dirigió a Ali, durante el breve ángulo que estos mantuvieron.

"Señoras y caballeros, Mustafa Ali, ‘The Heart of 205 Live’ y un increíble luchador. De hecho, veo mucho de mí mismo en ti, y quiero darte un consejo. Ellos [apuntando al público] no necesitan ver este combate, porque una vez acabe, la gente lo olvidará, no le importará. Son demasiado autocomplacientes, xenófobos, y están absorbidos por su desmedido consumo. La verdad es que estos caprichosos no se merecen este combate".

Casi cinco meses después, igualmente, quienes creían que buenos combates serían la solución a los paupérrimos ratings de SmackDown Live se equivocaban. Me remito de nuevo a los datos que recogimos esta semana sobre las dos marcas principales de WWE. El show azul cosechó el segundo seguimiento más bajo de su historia, mientras que el rojo batió un nuevo récord negativo.

Y mostrar tanto vaivén creativo tampoco ayuda. Como última respuesta del Imperio McMahon, Roman Reigns volverá mañana a Raw, lo que debilita aún más el concepto de separación de marcas. Un talento que puede suponer el último bastión actual con el que cuentan para adecentar el panorama. Sin embargo, si Steve Austin no fue el único responsable de la victoria sobre WCW en las "Monday Night Wars", lógicamente "The Big Dog" no podrá cargar con ese peso por sí solo.

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Roman Reigns - WWE

En cualquier caso, creo que un importante punto descansa sobre la apuesta por el presente. Tirar de nostalgia y grandes megaestrellas, como ahora vuelven a hacer con Goldberg, sólo atraerá una y otra vez a fans eventuales (casuales). Una praxis que, como suele decirse, es pan para hoy y hambre para mañana. WrestleMania, cual Rock in Rio de la industria luchística, resulta el ejemplo más notorio: tropecientos millones de beneficios cada abril. Pero, ¿qué hay del resto del año?

Ni luchas de cinco estrellas ni leyendas. Quizás la única solución pase por retornar a la TV-14, pese a que Jim Ross considerara allá por 2014 que esto no sería la panacea.

"La 'Attitude Era' fue muy exitosa porque teníamos un gran talento, no por tener una clasificación de TV-14. Es ridículo que la gente piense que cambiar de nuevo a la TV-14 resolvería los problemas, porque no es así".

No obstante, las únicas subidas palpables de audiencia en 2019 llegaron tras la asunción de aquellos "tics" tan propios de esa época añorada por tantas personas. Fans que hoy día representan el grueso de mayores fieles. Y recordemos, padres de esos niños que compran tanta mercancía en WWE Shop. Lógico que FOX ya haya propuesto a WWE que su producto sea menos políticamente correcto.

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