Cada cuatro años llega el evento más monumental que el mundo haya visto a lo largo de su historia: el Mundial de fútbol, un torneo en el que los mejores jugadores de cada país son seleccionados para definir a la mejor nación del globo, y donde el mundo entero se concentra en un mismo lugar para alentar a los suyos. Semejante suceso atrae la mirada de propios y extraños, e incluso logra que muchos de nosotros desviemos un tanto nuestra atención de la lucha libre para posarla en las canchas (no es para menos,¡es como una WrestleMania de un mes!).

Por eso, en base a la Copa que está transcurriendo en estos momentos, intentaremos hacer un divertido juego donde mezclaremos un poco a ambos mundos (el del fútbol y la lucha profesional) y les traeremos lo mejor que cada país ha producido con el tiempo. Para ello nosotros haremos de seleccionadores, aunque serán ustedes los jueces que decidirán cuál será el mejor equipo.

«Lo que diferencia a la lucha libre japonesa del resto es la psicología y presentación: es considerado como un deporte de combate por derecho propio, combinando golpes reales de artes marciales con técnicas y un estilo moderno de lucha libre. Por todo eso, el puroresu es visto en occidente como una entidad por sí misma, distinta de la lucha libre mexicana o estadounidense.​ El éxito no llegó hasta la aparición en 1951 de su mayor estrella, Rikidōzan, el que se convertiría en ‘padre’ del deporte. Rikidōzan consiguió una gran popularidad hasta su muerte en 1963.​ Después de la misma, el puroresu prosperó, creando una gran variedad de promociones y estilos».

— Wikipedia

El Once Ideal

Antonio Inoki (c): Si Inoki llegó a la cima de la montaña fue por aquel padre que supuso Rikidozan, quien lo acogió como su discípulo en el arte del puroresu y lo guió a ser su sucesor. Tan pocos párrafos no harán justicia a su legado, pero si algo debemos destacar fue que con tan sólo 29 años fundó New Japan Pro Wrestling en 1972, donde se posicionó como el máximo exponente por más de dos décadas, tiempo en el que además fue un pionero de las MMA (su máxima prueba fue Ali) y estableció el famoso estilo reacio nipón. Venerado por todo un país, entrenó además a algunos de las más grandes futuras estrellas del entonces.

Riki Choshu: Fuese en NJPW, AJPW o JPW, empresa que construyó con sus propias manos, Choshu supo llevar el término «rudo» a otro nivel. Un especialista tanto en la lucha por parejas (Ishingun, ¿les suena?) como por solitario (tres Campeonatos Mundiales IWGP son la prueba), el oriundo de Yamaguchi fue un diferente, un individuo capaz de ser nombrado por el Wrestling Observer como luchador, promotor y escritor creativo (en New Japan) del año durante diferentes etapas de su carrera.

Antonio Inoki y Giant Baba, las dos más grandes estrellas japonesas de todos los tiempos.

Jumbo Tsuruta: Veintiséis años de trayectoria terminaron por convertirlo en leyenda tanto en su Japón natal como en los Estados Unidos, donde se ganó el cariño de los locales por sus grandes habilidades y su ética de trabajo. Si se codeó con los más grandes fue porque él era un grande, teniendo asimismo un jugoso palmarés que incluyó la triple corona como Campeón Mundial Nacional e Internacional NWA y de la Pacific Wrestling Federation. No fue su única experiencia, ya que también unificó los Campeonatos en Parejas NWA y PWF en 1988, creando así el Campeonato Mundial por Parejas IWGP.

The Great Muta: Uno de los personajes más icónicos de la historia de la lucha japonesa, Keiji Mutoh fue como The Great Muta una de las mejores armas que la tierra del sol vio nacer durante la década de los 90. Su paso en la NWA (y luego en WCW) lo hizo destacar, pero fue en su vuelta a Japón bajo NJPW donde se consagró. Fue múltiples veces Campeón Mundial en todos lados, Presidente en All Japan y fundador de Wrestle-1 en 2013. No incluirlo sería un delito.

Hiroshi Tanahashi: Cuesta no compararlo con John Cena; por sus logros, siendo el único en haber logrado en siete ocasiones el Campeonato Mundial IWGP, como por haber cargado con NJPW en sus hombros por varios años (y en su favor, en una época donde las cosas no pintaban nada bien). Pero a diferencia de Cena, lo que hizo sobre el cuadrilátero técnicamente hablando fue un plus en su legado, siendo el mejor en este aspecto por un buen tiempo antes de pasar el relevo al siguiente protagonista.

Hiroshi Tanahashi y Kazuchika Okada, dos de los más grandes nombres japoneses del último par de décadas.

Kazuchika Okada: Si Tanahashi es Cena, ¿Okada es Reigns? Ya quisiera «El Perro Mayor». Okada ya se ha ganado la aceptación del público hace rato (tiene solo 30 años, tres menos que el samoano), y aunque terminado recientemente, su último reinado como máximo monarca, el 4/4, es considerado como uno, sino el mejor de todos los tiempos. Superó a Reigns estelarizando cinco magnos eventos seguidos (Wrestle Kingdom, desde 2013 hasta 2018) y fue escogido como el primer japonés en encabezar la lista de PWI como mejor luchador del mundo en 2017.

Kenta Kobashi: Tokyo Sports lo catalogó como «el luchador perfecto». Y ojo, que no están tan lejos de la realidad. Un paquete completo, Kobashi tenía el carisma, la técnica y la psicología entre las doce cuerdas que lo consolidaron como uno de los mejores talentos nipones de todos los tiempos. Alternó entre AJPW y NOAH a lo largo de su recorrido, ganando varios Campeonatos Mundiales (incluido el más extenso como monarca GHC con dos años) y convirtiéndose en una de las personalidades más influyentes de la historia japonesa.

Toshiaki Kawada: Y si Kobashi entra en la ecuación, no hay motivo por el cual no arrojar también a Toshiaki Kawada allí. Para gustos los colores, pero «Dangerous K» fue también una pieza fundamental en el desarrollo de All Japan durante los 80 y parte de los 90, donde tuvo algunos de los combates mejor calificados de toda la industria junto al mismo Kenta y Mitsuharu Misawa, el trío que llevó a la promoción a su mejor nivel en años.

Misawa y Kobashi se miden en los cuadriláteros de All Japan en 1999.

Shinya Hashimoto: Mientras tanto, en esa época New Japan también tenía «sus tres mosqueteros»: Masahiro Chono, The Great Muta y este individuo. Hashimoto es incluso comparado con Kawada por sus similares estilos. Tres veces Campeón Mundial IWGP, una vez Campeón de Triple Corona y una vez Campeón Mundial NWA, fue además uno de los principales gladiadores a la hora de competir en peleas de MMA, ganando en cuestión de minutos. Fundó en 2001 su propia empresa, Pro Wrestling Zero-1.

Mitsuharu Misawa: Comenzó en AJPW como Tiger Mask II, personaje con el que lucharía hasta cinco años después. Pero ya desenmascarado y como un peso pesado, se empezó a hacer un nombre entre la élite. Su encuentro ante Jumbo Tsuruta lo consagró como el rostro de la compañía, y tras la muerte de Giant Baba, fue honrado con el puesto de Presidente de AJPW. Pero luego de algunas disputas que desembocaron en su salida de la organización, creó en 2000 Pro Wrestling NOAH, donde luchó hasta su fallecimiento en 2009.

Masahiro Chono: Como muchos otros antes y después que él, la victoria en G1 Climax (1991) lo catapultó a los altos puestos del cartel. Sin embargo, debería ganar el torneo tres veces más antes de capturar su primer Campeonato Mundial IWGP. En el medio, tuvo un exitoso paso por la NWA y más tarde en WCW, donde fue parte del nWo. Su próximo gran paso lo haría como el líder de Black New Japan, uno de los grupos más dominantes en la historia de NJPW. Durante los últimos años, Chono se volcó más en la parte ejecutiva del negocio, mas su costado en el ring resultó insuperable.

El Entrenador

Giant Baba: Ya se estaban preocupando, ¿no? Pues no hay chance alguna de dejar fuera al inmortal Giant Baba. En una permanente sana competencia con Inoki, con quien comparte trono allá en lo más alto (siendo más y menos por momentos), el gigante también se formó bajo los pasos de Rikidozan. En América del Norte triunfó en la WWWF de Vince McMahon Sr y especialmente en la NWA, pero su estrellato se produciría en su propia organización, All Japan Pro Wrestling, que dirigiría hasta sus últimos días. 

Baba es el fundador de All Japan Pro Wresting, empresa que dirigió hasta su muerte en 1999.

¿Qué opinan de la selección japonesa de lucha libre? ¿Están de acuerdo con los once escogidos? ¿Añadirían a alguien, quitarían a otro? ¿Quiénes querían en la banca? Siéntanse libres de seleccionar a sus gladiadores favoritos.

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