Cada cuatro años llega el evento más monumental que el mundo haya visto a lo largo de su historia: el Mundial de fútbol, un torneo en el que los mejores jugadores de cada país son seleccionados para definir a la mejor nación del globo, y donde el mundo entero se concentra en un mismo lugar para alentar a los suyos. Semejante suceso atrae la mirada de propios y extraños, e incluso logra que muchos de nosotros desviemos un tanto nuestra atención de la lucha libre para posarla en las canchas (no es para menos,¡es como una WrestleMania de un mes!).

Por eso, en base a la Copa que está transcurriendo en estos momentos, intentaremos hacer un divertido juego donde mezclaremos un poco a ambos mundos (el del fútbol y la lucha profesional) y les traeremos lo mejor que cada país ha producido con el tiempo. Para ello nosotros haremos de seleccionadores, aunque serán ustedes los jueces que decidirán cuál será el mejor equipo.

«La lucha profesional en Canadá tiene una rica historia cultural. Las principales promociones territoriales han existido en Montreal, Toronto y Calgary. Además, numerosos luchadores profesionales canadienses han logrado un éxito mundial».

— Wikipedia

El Once Ideal

Bret Hart (c): Una vez llegas a Los Simpson puedes morir tranquilo, y uno de los pocos que puede presumirlo es el Mejor que Hay, que Hubo y que Siempre Habrá. Y eso que probablemente haya sido el menos importante de sus hitos, pero bueno… son los Simpson. Ocurre que el Hitman fue el rostro de una WWE en la que, tras la salida de Hulk Hogan a comienzos de los 90, fue el único capaz de tomar las riendas, rompiendo asimismo con el molde del gladiador alto y musculoso (y siendo extranjero) para demostrar un nivel intachable cada vez que sonaba la campana. Desde el vamos, un top diez de todos los tiempos mundialmente hablando.

Edge: Resulta curioso ver la evolución de los luchadores, y Edge es un gran ejemplo de ello; de cómo un aficionado llegó a «las grandes ligas» y peleó por un puesto relevante por mucho tiempo tras años en el cartel medio-bajo. Fuese junto a su compañero Christian, con el que conformó una de las mejores parejas de la historia, o individualmente, cementando una trayectoria que incluyó 31 conquistas, el máximo número a la fecha, de las cuales once de ellas fueron Campeonatos Mundiales, el Oportunista no decepcionó ni en sus inicios ni mucho menos en sus últimas andadas. Y si no fue el más grande canadiense, mala suerte, ¡pegó en el palo!

Tanto la Fundación Hart como Edge & Christian son de los mejores grupos de toda la historia, y ambos canadienses.

Rick Martel: Lo primero que se nos vendrá a la mente cuando mencionamos al nombre de Rick Martel es su faceta como El Modelo, pues así fue como lo conocimos durante sus años de mayor exposición en las principales compañías estadounidenses. Sin embargo, fueron sus tiempos en la prestigiosa American Wrestling Association donde llamaría más la atención, siendo todo un estelarista corta tickets cuyo reinado como Campeón Mundial se extendió alrededor de veinte meses, codeándose con los más grandes de la época. Luchó además en WWE, WCW, WWC, Stampede, entre otros.

Gene Kiniski: Nacido en Alberta, Kiniski se hacía llamar «el más grande atleta canadiense», una autodenominación que, a pesar de haber sido creada con fines promocionales y dentro del personaje, con el paso del tiempo demostraría que no estaba muy lejos de la realidad. Uno de los primeros gladiadores con una carrera previa en el fútbol americano, Kiniski retaría por Campeonatos Mundiales en WWE, AWA y NWA, conquistando en múltiples ocasiones estos últimos dos. Llenaría el Madison Square Garden retando al monarca Bruno Sammartino o enfrentaría a Killer Kowalski frente a 21 mil fans en Montreal, siendo uno de los más taquilleros que el país alguna vez vio.

Kenny Omega: Es prematuro analizar su carrera pues todavía le quedan muchos años en el horizonte antes de colgar las botas, pero no hay manera de dejarlo fuera del once ideal habiendo conseguido lo que ha conseguido con tan sólo 34 años. Hoy es el rostro de New Japan y, para muchos, el mejor talento del mundo. Dave Meltzer, uno de los especialistas más reputados del medio, así lo cree: considerando que cinco estrellas no hacían justicia a sus combates, rompió con su propio sistema y le otorgó en ocho diversas oportunidades la puntuación perfecta, incluyendo el más alto rating de todos los tiempos con siete estrellas. Para Omega, el cielo es el límite.

Kenny Omega, uno de los mejores luchadores de la actualidad, ¿camino a convertirse en el más grande canadiense?

Killer Kowalski: Ya con mirar su expresión sabías que algo malo estaba por suceder cada vez que se subía a un cuadrilátero, pero aun así era peor de lo que te imaginabas. Ese era Killer Kowalski, un rudo al que todos temían y que nadie quería enfrentar. Entre la década de los 60 y parte de los 70 fue el máximo antagonista de Sammartino, logro mayor si tenemos en cuenta que el reinado del italiano duró más de ocho años. Junto a Big John Studd fue parte de los Executioners, saboreando el oro, algo que también hizo en la NWA y en la IWA. Además, su labor como entrenador fue brillante, lustrando a luchadores de la gama de Triple H, Chyna, Kofi, Ciampa, Saturn, entre un largo etcétera.

Christian: Que vivió bajo la sombra de Edge, es cierto. Que no pudo despegar a las más altas posiciones estando en WWE, también. Ahora bien, que eso no nos ciegue de sus logros y contribuciones al negocio durante todo ese tiempo. Porque es seis veces Campeón Mundial; porque reinó bajo las marcas WWE, ECW y TNA; porque cuando se salió del imperio McMahon demostró de lo que estaba hecho; porque el cuadrilátero era su zona de confort; porque fue Campeón Triple Corona; porque fue uno de los favoritos de los aficionados; porque para bailar el tango hacen falta dos (E&C), y así podría estar hasta mañana si lo quisiera. Simplemente porque se lo ganó.

Chris Jericho: Oriundo de Nueva York, pero de Canadá al fin y al cabo (él será el primero en decírtelo), el Y2J deleita a sus Jerichoholics desde 1990, manteniéndose hoy, a sus 47 años, tan relevante como en sus mejores tiempos. Él se describe como «el agente libre más caliente del momento», una descripción que cobra sentido en base a sus casi tres décadas de entretener a las masas al más alto nivel. México, Japón y especialmente los Estados Unidos lo tienen como una figura emblema, una de las mejores promos del milenio presente, un maestro entre las doce cuerdas. En definitiva: un futuro miembro del Salón de la Fama WWE.

Jericho y Piper, dos leyendas, diferentes generaciones, comparten escenario en Monday Night Raw.

Roddy Piper: Hay quienes están sedientos de oro para alcanzar el estrellato y después están aquellos que no lo necesitan en absoluto, como el mismo Rowdy. Un hombre que sabía cómo hacerse odiar como pocos, de talento nato y una capacidad de cautivar envidiable. Piper fue una pieza fundamental en el crecimiento de la entonces WWF, siendo estelar en el primer WrestleMania y teniendo un rol protagónico en muchos de los que le siguieron. Fue un modelo a seguir, y Ronda Rousey se encarga de confirmarlo en cada una de sus apariciones por estos días.

Jacques Rougeau: Siempre conectado con su Canadá natal a través de sus personajes a lo largo y ancho de su recorrido, Rougeau representó de la mejor forma a su país en la división por parejas junto a su hermano Raymond (como The Fabulous Rougeau) como así con Pierre Ouellet (conocidos como The Quebecers/The Amazing French Canadians), o en solitario como The Mountie, con el que, polémica aparte —WWE debió deshacerse de él porque habían acusaciones de que era muy estereotipado—, alcanzó su clímax.

Owen Hart: Lamentablemente, recordado por algunos como la Superestrella WWE que falleció durante un trágico accidente en pleno PPV, pero para todos los conocedores, uno de los más grandes luchadores de los 90. Aún subestimado, el más pequeño de los Hart supo dejar huella, en parte gracias a su increíble agilidad (fue el más dotado de la familia en ese aspecto) y en parte a su atrayente personalidad. Fue el ribber definitivo, el bromista absoluto de todos los tiempos, fama con la que, con cariño, se le recuerda entre compañeros y fanáticos.

El Entrenador

Pat Patterson: El primer Campeón Intercontinental de la historia fue también una de las mentes más brillantes detrás de bambalinas, creador del Royal Rumble o la Elimination Chamber, entre otras estipulaciones. Dave Meltzer lo catalogó como «la mano derecha de Vince McMahon y uno de los arquitectos principales de la WWE, teniendo un rol primordial en la ayuda de convertir a la empresa en un fenómeno global». Patterson, uno de los primeros gladiadores en reconocer públicamente su homosexualidad, fue uno de los principales talentos de su época y un peso pesado en la dirección creativa de la compañía por más de veinte años.

El primer Campeón Intercontinental de la historia fue también una de las mentes creativas más brillantes detrás de bambalinas.

¿Qué opinan de la selección canadiense de lucha libre? ¿Están de acuerdo con los once escogidos? ¿Añadirían a alguien, quitarían a otro? ¿Quiénes quedarían en la banca? Siéntanse libres de seleccionar a sus gladiadores favoritos.

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